( Autor: Diplomático Azul )

Quiero dejar claro que el análisis que hago a continuación es independiente de los resultados. Para efectos prácticos, los puntos son importantes para las aspiraciones del equipo, pero como amante del fútbol, del buen juego y de nuestro equipo, hay cosas que deben ser expresadas.

Me apena ver como cualquier equipo (recién ascendido, rival directo, rival tradicional); de cualquier ciudad (costa o sierra); y, lo que es peor, en cualquier situación (local o visitante), tiene la capacidad de acorralarnos en cierto momento de un partido. Lo irónico sin embargo, es que ante esta situación, nuestro equipo no tiene respuesta. Cabe entonces preguntarse si es que ese tipo de situaciones son producto del planteamiento del rival o producto de errores en la táctica de nuestro equipo. En mi opinión, el director técnico deja mucho que desear.

Es claro que si la historia se repite en todos los partidos es porque el técnico lo permite, pues insiste en planteamientos ultradefensivos cuando está en ventaja. La historia del fútbol sugiere que es bueno ser cauto y cuidar la ventaja, pero al mismo tiempo deja claro que para cuidar una ventaja se debe reducir las posibilidades de que el rival convierta goles. En cuanto a lo anterior, está más que probado que cuando un equipo retrocede y se encierra, por lo general, termina con goles encajados. La lógica es simple: mientras el rival no tenga preocupaciones en el mediocampo ni en la defensa, podrá adelantar lí­neas y acumular jugadores en el ataque, en detrimento de la ventaja de nuestro equipo.

La evidencia de lo anterior es que los volantes de marca no son lo suficientemente aptos para aguantar los espacios que se le regalan al rival cuando se retrocede. Por otro lado, queda claro que nuestros volantes de creación y delanteros se vuelven inofensivos, pero lo más grave es que, por su naturaleza, no contribuyen a la marca. Eso lo vi en los partidos contra el Técnico, el Cuenca, el vecino de bario y, especialmente, hoy contra el Quito.

Se insiste con Ramos y Torales, pero parecerí­a que son jugadores que restan en lugar de sumar. Ramos no marca ni abastece, en su lugar podrí­a y deberí­a estar Rivera. Torales dice que no lo abastecen, pero la que no pudo definir hoy habrí­a, tal vez, cambiado el curso del partido. Han pasado varias fechas ya y me parece que no es justo insistir con jugadores que no han podido, hasta ahora, demostrar su calidad para ser titulares. No podemos crear peligro suficiente ni de locales ni de visitantes y, en ambos casos, brindamos demasiadas facilidades al rival.

Antes de olvidarme, GRACIAS SAN ELIZAGA, GRACIAS SAN KLIMOWICZ, GRACIAS SAN PALO. De no ser por los dos últimos, no se cuántos nos habrí­amos comido en el juego de hoy. El resultado no fue de la defensa, sino del arquero, que hoy probó ser la mejor contratación de la temporada.

Sigamos esperando que el cuerpo técnico deje de ser terco y rectifique lo necesario. Ya es hora de que el equipo juegue fútbol.

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