ALBERTO SPENCER: “Las copas de antes eran verdaderas guerras”

El nombre de Alberto Pedro Spencer define de la manera más acertada la condición y el significado del centrodelantero, posición mítica a la cual este jugador ecuatoriano hizo honor con el único lenguaje posible en su tiempo y circunstancia: el gol.

El nombre de Alberto Pedro Spencer define de la manera más acertada la condición y el significado del centrodelantero, posición mítica a la cual este jugador ecuatoriano hizo honor con el único lenguaje posible en su tiempo y circunstancia: el gol.
Spencer fue uno de los galardonados durante el último sorteo de la Copa Libertadores de América y ÚH dialogó en exclusiva con este fantástico goleador.

¿Cómo ve la Copa Libertadores de la actualidad?
Mirá, la Copa ha ido evolucionando con el correr de los años, cuando empezó era un torneo destinado solo a los campeones de cada país, pero por ahora ya lo juegan los vicecampeones y hasta los terceros o cuartos de cada nación. Creo que eso le ha dado nuevos aires a este certamen, que sigue siendo del del aficionado latino referente a torneos a nivel de clubes. Incluso por ahora está por arriba de la Copa América que ha venido perdiendo su prestigio con el tema de que los países ya no llevan a sus selecciones titulares.

Sobre el nivel de competencia, antes se decía que eran más duras. ¿Era así?
La Copa siempre fue y seguirá siendo dura, por que repito, es el máximo logro que tiene cualquier equipo de fútbol que está participando por defender a su país.
Quizás lo que ha cambiado es ese clima de hostilidad que tenías cuando ibas a jugar de visitante.
Empezando por los viajes que se hacían más difíciles, más largos y cansadores, era muy complicado todo. Te recomendaban el peor hotel, para que la pases mal. Era una guerra fuera y dentro de la cancha, que hoy quizás ya no se de tanto. Ahora ya todo es más fácil, con la evolución de los medios de transporte ya todo está cerquita.

Usted fue un delantero. ¿Recuerda a algún defensor en especial?
Uhh… hubo muchos, pero ahora que estoy en Paraguay recuerdo a uno de ellos, Juan Vicente Lezcano, ese si que era duro. Me marcó en la final del 60 y era impasable.
Después fue mi compañero en Peñarol e incluso salió campeón con nosotros.

Saliendo en lo que se refiere a la Libertadores. ¿Cómo ve el fútbol sudamericano de la actualidad?
Cambió mucho, y ya no existen tantas diferencias entre los países, en el sentido de que si jugás con Brasil o Argentina antes estabas signado a perder. No, ahora los partidos se juegan y alláse ganan. Un claro ejemplo es la victoria última de la selección de mi país (Ecuador) ante Brasil.
Ahora el partido que quiero que gane mi selección es el que jugaremos contra Paraguay… ese es el partido a ganar… (risas).

NACIÓ CON LA COPA. Su mito, aún vigente, de ser el máximo goleador de la hoy Copa Toyota Libertadores con 54 anotaciones, nació a la par con el torneo continental, en 1960, con la camiseta de Peñarol de Uruguay el primer campeón sudamericano de clubes.
El 19 de abril de ese año Alberto Spencer comenzó a escribir su personal idilio con la red contraria frente al Jorge Wilstermann de Bolivia, con cuatro de los siete goles de su equipo. En aquella ocasión se consagró como el máximo goleador del certamen, con siete conquistas, título que repitió en 1962, en honor compartido con Coutinho de Santos y Enrique Raymondi del Emelec, cada uno con seis tantos.
Desde entonces no figuró más en el tope de los anotadores, pero siguió sumando hasta llegar a la cuota no igualada y reinante desde 1972, cuando jugó la Copa por última vez con los colores del Barcelona de Ecuador.

Historia cargada de goles
En 1963 marcó cinco goles en un solo partido, en la victoria de Peñarol 9-1 sobre el Everest y en 1968 alcanzó su más alta cuota en el certamen con ocho tantos, pero el botín fue para Tupazinho que convirtió 11. En 1970 cerró su ciclo con Peñarol, y se despidió con su propia rúbrica intachable: siete goles, el mismo número de su debut, diez años atrás, para un global de 48 celebraciones con la camiseta “Mirasol”.
Cerró su ciclo en la Copa jugando para el Barcelona de Ecuador, equipo con el cual convirtió seis goles en el torneo. En 1971 marcó cinco tantos y en 1972, el año de su despedida del certamen, concretó su última diana en la libertadores al golero Zaya Mora de Chaco Petrolero, el 22 de mayo, a la edad de 35 años. Luego de 11 ediciones disputadas y 87 partidos oficiales del torneo continental arribó a la cifra histórica no igualada de 54 goles. A.R.

Carrera deportiva llena de éxitos
En su carrera futbolística, Spencer fue campeón de la hoy Copa Toyota Libertadores en 1960, 1961 y 1966 con Peñarol. Alzó la Copa Intercontinental en dos ocasiones, 1961 y 1966, y la Supercopa de 1969. También se consagró con Peñarol en ocho oportunidades: 1959, 1960, 1961, 1962, 1964, 1965, 1967 y 1968.
Fue vicecampeón de la Libertadores en el 63, ante el Santos de Pelé. En el 65 ante Independiente y en el 70 ante Estudiantes de la Plata. Spencer marcó los 54 recordados goles en 12 ediciones del certamen intercontinental, jugando por el equipo mirasol de Uruguay y por el Barcelona ecuatoriano.
Alberto Pedro Spencer es el nombre de gol. Hizo propia la tradición de celebrar con los brazos arriba frente a las tribunas que lo vieron convertir en 510 oportunidades. Este es el recuerdo y la vigencia del jugador ágil, entregado y fuerte que peleó cada balón en el área y se convirtió en símbolo de la Copa Libertadores, ayer, hoy y siempre. A.R.

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