El secreto del béisbol es concentrarse en el juego y seguir las indicaciones del técnico, ya que él observa cosas que nosotros no vemos porque estamos dentro del partido. Y si hay algún jugador que no acata las reglas pues tiene que irse”, afirmó Ricardo Rodríguez.

El secreto del béisbol es concentrarse en el juego y seguir las indicaciones del técnico, ya que él observa cosas que nosotros no vemos porque estamos dentro del partido. Y si hay algún jugador que no acata las reglas pues tiene que irse”, afirmó Ricardo Rodríguez.

Los amigos de su natal Panamá le llamaron Chico, ya que era el más pequeño del grupo. Cuando llegó a Ecuador (15 de julio de 1960) creían que era su nombre. Se lo conoce como Chico Rodríguez.

Este beisbolista, nacionalizado ecuatoriano a inicios de 1963, fue calificado como el mejor relevista de todos los tiempos en nuestro país por los peloteros y periodistas de esa época.

Vino a Guayaquil porque su equipo, Estrellas Panameñas, fue invitado a jugar en la inauguración del estadio Yeyo Úraga.

Al presidente del club guayaquileño Oriente, Murir Dassum, le agradó su manera de jugar y le propuso quedarse en su equipo, además de ofrecerle trabajo en la compañía Tecnoplast, donde el deportista laboró 35 años.

Consiguió cuatro títulos de campeón en este club (1961-62-63-64). Luego jugó para Nueve de Octubre, Barcelona, Emelec, Liga Deportiva Estudiantil de Guayaquil, Asociación Deportiva Naval y Universidad Católica, donde se retiró en 1986, con 56 años.
Siempre se mantuvo como lanzador, relevista, jardinero central y primera base.

Los títulos más importantes de Rodríguez son los dos campeonatos sudamericanos que consiguió vistiendo la camiseta tricolor. El primero, en 1963, en Buenos Aires; el segundo, en Guayaquil, en 1966. En Argentina fue nombrado el mejor jonronero del torneo, ya que bateó y botó la pelota a la calle en tres ocasiones. Y durante la fase eliminatoria, aquáen Guayaquil, tuvo que enfrentarse con el equipo panameño, al que venció 6-1 “sin ningún tipo de remordimiento”, confiesa.

Hasta el 2001 trabajó como profesor de lanzamiento en la Liga de Béisbol de Miraflores. Ahora, a sus 74 años, es árbitro de la Asociación Provincial de esta disciplina del Guayas y pita partidos, que sirven para conformar las diferentes selecciones de Guayas.

Chico contrajo matrimonio con Nieves Vázquez, con quien tiene 35 años de casado y dos hijos: Antonio y Francisca, ambos dedicados al voleibol.

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