( Por: Reina MartÃnez )
Existen mil y un historias sobre la eterna lucha del bien y el mal, historias escritas en metáfora, historias escritas inclusive con sangre y lagrimas, de lo que hablaré en este editorial será algo que para muchos ya es trillado pero creo que también me merezco un poco de esta novela llamada Marcos Mondaini.
En el año 2006 luego de 2 años sin copa libertadores con múltiples problemas administrativos el club, luego de no dar pie con bola en nada de lo que se hacÃa llegaron 2 jugadores salidos de la nada pero formados en una de las mejores canteras la de Boca Jr, 2 jugadores con hambre y sed de gloria, gloria que serÃa alcanzada a finales del mismo con un muy merecido Vice-Campeonato que podrÃa haber sido un justo campeonato.
Lastimosamente terminó el campeonato y con esto quedó en la retina y memoria de toda la hinchada una promesa común, una promesa de este par de desconocidos que se gano con goles, astucia, ahÃnco, entrega y sobretodo amor a La hinchada más fiel del Ecuador; la promesa de regresar a Ecuador solo para jugar en el Club Sport EMELEC que primero fue irrespetada por LuÃs Miguel Escalada a inicios del 2007, y a raÃz de esto se empezó una de las novelas más sonadas de todos los tiempos en el fútbol ecuatoriano, pagada y financiada por las chequeras de unos cuantos polÃticos y pseudos dirigentes deportivos, protagonizada por un solo jugador, desarrollada y relatada de lunes a domingo de 8:oo hasta las 23:00 por un electo de periodiqueros, perroristas, pseudo comunicadores sociales, y un par de mercenarios disfrazados de empresarios llego a su capitulo final.
¿Qué poder tiene el dinero?
El domingo 7 de octubre del 2007 será recordado por mucho tiempos por ser el dÃa cuando murió el fútbol en el Ecuador, ese fue el dÃa cuando el Club Sport EMELEC y el nuevo equipo del Pichincha quedaron fuera de liguilla y por consiguiente fuera de copa libertadores 2008.
Acto seguido empezó una verdadera batalla electoral por conseguir la ansiada dirigencia eléctrica que fue ganada limpiamente por la Corporación Capwell
Luego de un par de meses llegamos a la tan ansiada Explosión Azul, una fiesta increÃble pero que en las gradas aun muchos hinchas creÃan que llegarÃa el jugador xeneixe pero no fue asÃ.
Dos dÃas después de esta fiesta que nos dejó un buen sabor de boca luego de ese 3 a 1 después de casi 4 meses sin fútbol, recibimos una balde de agua tan frÃa como el agua de los glaciales, el Ãdolo de muchos emelecistas Marcos Mondaini se cambia de camiseta, se cambia de equipo, se vende al mejor postor.
Entre la lÃnea del bien y la lÃnea del mal.
Uno de los terroristas del micrófono número uno Wacho Sánchez Rojas lanzó su famosa bomba a las 10:10 de la mañana del jueves diciendo que el ex-Ãdolo emelecista se vestirÃa del color más odiado por un hincha azul, desde ese momento toda la prensa parcializada empezó a celebrar y a burlarse de la hinchada mas fiel haciendo alarde de la “eficiente†dirigencia del salado, hombres de “negociosâ€, “empresariosâ€, polÃticos eso mismo polÃticos mas no dirigentes deportivos, hombres forrados de cheques, politiqueros que usan de palestra la institución mejor mercadeada del Ecuador, una marca que tiene cientos de formas de ser vendida pero apenas pocos compradores, politiqueros recuerden que quienes los ponen en sus cargos no son la muchedumbre hepática sino la noble hinchada azul y plomo.
Marcos Mondaini fue la carta de presentación de la actual dirigencia uno de los tantos jugadores que fue ganado una vez más por nuestro eterno rival, ganado a base de arrogancia, de prepotencia de el único sentimiento del que solo la clase polÃtica puede hacer alarde de usarla a la perfección, el odio a un rival, el odio hacia los que no comulgan con su ideologÃa, el odio hacia todo lo que no es del color de ellos pero que siempre terminan teniéndolos en su “equipoâ€.
La lista es interminable a lo largo de la historia, pero recordemos los casos más sonados; Ariel Grazziani, Jaime Iván Kaviedes, Iván Hurtado y ahora Marcos Mondaini.
Marcos es un jugador de muy alto nivel, un jugador que encajó perfecto en el denominado Ballet Azul, el juego exquisito y noble que nos caracteriza y nos hace ser únicos en este mediocre campeonato de fútbol, juego del que carece la tienda rival, un equipo que a los largo de sus 82 años no ha tenido nada de lo que gozamos nosotros, carecen de fútbol, carecen de amor a la camiseta, carecen de verdadera historia, carecen de algo que no se pueden comprar a clubes extranjeros y clubes locales, ósea no tienen una verdadera hinchada.
Marquitos el azufre, color de tu nueva camiseta hará que llores y sufras todo lo que han sufrido los traidores, los que se vendieron por unos sucres más, por unos dólares más, por unas pesetas más, te acordarás de esta hinchada el dÃa visitemos el Banco del Pichincha en el único clásico del Ecuador, y no existirá inmodium que pare tu sufrimiento el dÃa que vuelvas a pisar la caldera de la calle San MartÃn y la Av. Quito, casa de la Hinchada más Fiel del Ecuador y morada de la Única Barra Brava del este paÃs, La Boca del Pozo, nosotros te haremos recordar ese dÃa hasta el fin de tus dÃas, recordaras a tu madre, recordaras tu infancia, recordaras tu adolescencia, recordaras tu primer partido vistiendo la azul y plomo y créeme que desearas no haber nacido y peor aun haber vestido esa mugrosa camiseta.
Recuerda que el drogadicto puede rehabilitarse, el borracho puede recuperarse, hasta los delincuentes tienen opción reinsertarse en la sociedad después de pagar su culpa, desde que vistas ese trapeador color meado tocaras fondo, sabrás que si existe algo peor que la muerte es la traición, pero abogo a tu sentido común, se que eres profesional y se que harás tu trabajo por un año, si logras recuperarte te esperaremos después del 31 de diciembre, sino ya sabes que te deparará el resto de tu vida, sino pregúntale de curioso a Armando Paredes como se lo recibió el miércoles 16 de enero del 2008.
Esto te lo digo como hincha, como una eléctrica más que soy, no represento a toda la hinchada, pero si represento el sentir de todos los emelecistas que sabemos que ANTES QUE EMELEC NO EXISTIO NADA, Y QUE DESPUES DE EMELEC NO HAY GLORIA.






