clasico del astillero emelec barcelonaEl Monumentalazo no existió

Minuto 26 del segundo tiempo. Eduardo Aparicio se va de Hólger Quiñónez y toca con Raúl Avilés, que deja solo a Beninca frente a Morales. Instantes después, la pelota reposa en el fondo de la red. Emelec gana el primer Clásico del Astillero en el Monumental. El 29 de mayo de 1988 se cierra con un recuerdo que jamás se borrará de la mente de los guayaquileños y ecuatorianos.

Sin embargo, a Diario El Universo parece que sí­ se le borró el cassette. Su página de Deportes del viernes 14 de septiembre indica textualmente que “el primer clásico en el Monumental se disputó el 7 de septiembre de 1988. Ese partido quedó igualado a 0”. No contentos con eso, señalan que Emelec esperó hasta el 23 de septiembre de 1990 para ganar por vez primera en el escenario amarillo.
Parece que para el diario editado en la avenida Domingo Comí­n el Monumentalazo no existió. Es más, el estadio del Salado ni siquiera se inauguró en esa fecha. El Mayor Diario Nacional menciona este sábado 15 de septiembre que el recordado “cuadrangular internacional” (ya se olvidaron de que en su época se llamó incluso Copa Guayaquil) se hizo sólo para “celebrar” que los amarillos tení­an nuevo campo, ya que “el Monumental fue preinaugurado en diciembre de 1987”. El Universo le hace dos goles de media cancha a la historia del fútbol y a la memoria de los aficionados en apenas 24 horas.
Negar la trascendencia del Monumentalazo utilizando la parte que les conviene de las estadí­sticas no tiene nada que ver con la objetividad periodí­stica que se supone debe tener un medio generalista como El Universo. No deberí­a sorprendernos encontrar una interpretación así­ de las cifras en la página web de un club, que se supone defiende los intereses de esa divisa. Pero, ¿es justificable tal olvido en un periódico que va dirigido a toda la población, ya sea azul o amarilla?
Decir que la primera victoria azul en el Monumental se produjo en septiembre de 1990 es considerar su Clásico de inauguración tan sólo un amistoso sin importancia y olvidarse deliberadamente de que Emelec jugó allí­ como local gran parte del todos contra todos, el cuadrangular y el partido de ida de la final de 1988. Durante esos meses hubo suficientes triunfos azules como para decir que no se ganó hasta 1990. El más trascendental de ellos: el Monumentalazo, marcado con tinta indeleble en la memoria colectiva del Astillero.
En Emelexista.com estamos plenamente conscientes del papel social de los medios de comunicación y ese es el motivo que nos lleva a crear el Defensor Azul. Esta columna se mantendrá vigilante ante el tratamiento informativo que reciba nuestro equipo en los distintos periódicos, radios, televisiones o páginas web. Solamente si los azules nos concienciamos del potencial que tiene nuestra hinchada como colectivo social podremos demandar el máximo respeto por parte de los poderes mediáticos.

D. A.

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