El ex arquero Eduardo GarcÃa, o simplemente el Ñato, es un sÃmbolo de Emelec. Llegó de Uruguay en 1968 y no se fue nunca. En 1972 fue figura en el tÃtulo nacional ganado por los azules. Se retiró en 1979, de inmediato asumió como DT y ese año dio otra vuelta olÃmpica. Ahora preside de la Comisión de Fútbol. El ecuatoriano nacionalizado habla de sus experiencias en los clásicos.
¿Qué se siente ser directivo de Emelec?
Es una responsabilidad muy grande, pero también es una alegrÃa muy grande para mi corazón. Trato de devolver todo lo que me dio la institución.
De todas sus facetas: jugador, técnico y directivo, ¿en cuál se ha sentido más útil?
En todas, pero creo que la más importante es la de dirigente. Hay que resolver todos los problemas, buscar recursos y levantar una institución que estaba caÃda. Pero no estoy solo, somos diez o doce dirigentes que luchan junto a mÃ.
¿Tuvo un Ãdolo en Emelec?
Siempre hubo jugadores muy buenos y referentes históricos. Pero una de las imágenes que recuerdo mucho, por su compañerismo, hombrÃa, es la Jorge Pibe Bolaños. Un extraordinario jugador y buen amigo,
¿Qué le viene a la mente al oÃr la palabra Emelec?
Que es gran parte de mi vida, me dio todo lo que tengo y soy. Nunca le terminaré de devolver lo que hizo por mÃ.
¿Y al oÃr Barcelona?
Es mi eterno adversario. Tengo la suerte de también haber jugado los clásicos Peñarol-Nacional  y Emelec-Barcelona. Creo que es una necesidad mutua. ¿Qué serÃa el fútbol sin Barcelona y Emelec? No habrÃa fútbol. La pasión que despiertan ambos clubes es maravillosa y hay que conservarla.
Si le propusieran ser dirigente de Barcelona, ¿aceptarÃa?
¡No, no! Jamás, ni como técnico. Siempre me identifiqué con Emelec. Vine muy joven, a los 22 años y hasta los 35 jugué en Emelec. Luego fui técnico y dirigente; toda mi vida está relacionada con el club.
Pero usted jugó como torero…
SÃ. En 1973 o 1974, como refuerzo en una pretemporada contra San Lorenzo, de Argentina. Fue en el estadio Modelo y empatamos a 1.
¿Festejó el gol canario?
¡Cómo no!… Claro que sÃ. PerdÃamos 1-0, asà que lo grité.
¿Qué gol recibido en los clásicos recuerda más?
Todos, porque recibir tantos en un clásico es doloroso. Pero no olvido uno que me hizo Nelsinho. Perdimos 1-0 y fue por culpa mÃa. El brasileño era muy rápido y prácticamente me robó el balón de las manos y marcó. Ese fue un golpe muy duro para mÃ.
¿Se tomarÃa un café con Carlos Luis Morales?
Claro, es mi amigo. Aprendà a querer y respetar a los jugadores, técnicos y directivos de Barcelona. Debemos ser rivales solo en la cancha.
¿Se sufre más dentro o fuera de la cancha?
¡Afuera! Adentro uno está metido en su trabajo, ni siquiera siente miedo porque la adrenalina no deja. Afuera se sufre y más como dirigente, porque como DT por lo menos se puede gritar y ordenar. Desde las gradas es más difÃcil.
¿Es emelecista 100%?
Es mi vida, por eso volvÃ. Estaba muy tranquilo predicando el Evangelio por todo el paÃs. Vivo a través de Cristo. Pero me a buscaron amigos para unirnos en las elecciones y ganamos. Este periodo se lo estoy dedicando al club.
FUENTE : DIARIO EL UNIVERSO




