El público… ¿dónde está?

La preocupación es de todos, se comenta en los diferentes estamentos, hay muchas interrogantes, pero pocas respuestas; al parecer, nadie tiene la solución. El problema es muy serio, cada vez se agudiza, va minando las economías de los clubes y debilita al fútbol.

Las bajas asistencias y por ende las pobres recaudaciones son cada vez más frecuentes en los diferentes estadios donde se juega el Campeonato Nacional.
emelec emelecista emelexista
Las estadísticas de la última jornada son alarmantes, exceptuando el Clásico del Astillero, que sigue manteniendo su vigencia y expectativa, más allá de la ubicación en la tabla de posiciones o del momento que pueda atravesar en el torneo el resto. Es para encender todas las alarmas y preguntarnos: ¿dónde el está el público?

Las asistencias en cinco partidos, de los seis de la última fecha, no superaron los tres mil aficionados y las recaudaciones apenas bordearon los quince mil dólares. ¿Se puede así hacer fútbol profesional?, ¿cómo o de qué manera se pueden exigir grandes inversiones o contrataciones de mayor nivel? Definitivamente el aficionado no responde, no asiste al estadio, le ha dado la espalda y se muestra indiferente.

La realidad, a más de ser decepcionante, debe exasperar a los dirigentes, muchos de los cuales no encuentran la fórmula para hacer del fútbol un – negocio rentable” o que al menos no deje balances con números rojos.

Deportivo Quito ha tenido un arranque excepcional en la segunda fase del torneo. Cinco partidos ha saldado con igual número de victorias, tiene una campaña perfecta con 11 goles marcados y ninguno en contra, es líder absoluto, cuenta con jugadores de muy buen nivel y en sus filas está el goleador del torneo, ¿se puede pedir más…? Con todo esto, apenas dos mil personas llegaron al Atahualpa para el último compromiso. La historia en la Copa Sudamericana no fue muy diferente: cinco mil personas en las gradas.

Pero si lo de los – chullas” es preocupante, ¿qué se puede manifestar en relación a LDU el equipo más ganador de la última década?, con cuatro títulos nacionales y otros tantos a nivel internacional, fue campeón de la Libertadores y levantó los trofeos en la Copa y Recopa Sudamericana.

¿Qué más debe ganar Liga para encontrar el respaldo de una hinchada que no ha sido consecuente con los resultados y alegrías que le ha brindado el equipo, con una brillante labor de sus dirigentes?¿Cómo explicar que el – Rey de Copas” en el torneo doméstico no pueda despertar el de sus aficionados y dispute sus encuentros con algo más de cinco mil hinchas? Simplemente decepcionante.

La misma historia viven y sufren Barcelona y Emelec, salvo en el Clásico del Astillero, que se convierte en una isla. Nacional, Cuenca, Olmedo y los demás no logran generar la atención de los aficionados. La historia es de pobreza y de estadios vacíos. ¿Dónde está la afición?, es la pregunta del millón.

Esta es la lamentable realidad, las razones son muchas, empezando por la situación económica del país, aunque cada semana hay diferentes espectáculos que sálevantan el del público, que no repara en pagar entradas mucho más caras. Entonces pasa por el nivel del espectáculo.

Me parece que por ahí está una de las razones. El nivel del torneo, a más de ser discreto, establece grandes diferencias. Tres o cuatro equipos, no más, que son los verdaderos protagonistas, tres o cuatro que compiten con posibilidades de llegar a conseguir el éxito.

El resto, lamentablemente, condenado, en muchos casos por la situación económica, a ser mero participante, con el único objetivo de defender la categoría.

Otro aspecto que puede ser determinante es la cantidad de transmisiones que ofrece la televisión. Hoy, sin salir de casa y sin tener que gastar un solo centavo, el aficionado puede disfrutar de partidos, de todas las ligas del mundo, incluida la nuestra, y de una serie de eventos que la tecnología y la magia de la TV nos trae en vivo, en directo y sin mayor esfuerzo.

Podríamos seguir enumerando una serie de factores, todos ellos válidos, y seguramente usted nos aportaría con muchos más, para justificar el porqué nuestro aficionado no acude a los estadios, pero mientras eso sucede, corremos el riesgo de quedarnos cada vez más con estadios vacíos y formulándonos la misma pregunta: ¿Y el público dónde está?

por : Roberto Omar Machado, para El Telegrafo

Facebook Comments

Una respuesta a “El público… ¿dónde está?”

Comentarios cerrados.