Por: Diplomático Azul

A la luz de los últimos eventos que se han suscitado en el fútbol ecuatoriano, con los logros que ha tenido un equipo de Quito, se hacen cada vez más fuertes las ideas, infundadas en gran parte por un sector de la prensa parcializada, sobre la posición de ese equipo en la historia contemporánea del balompié nacional.

Hemos convenido en que la popularidad de un equipo radica en la envergadura de su hinchada, sus logros a nivel nacional e internacional, su desempeño en los distintos torneos y su reconocimiento a nivel regional y global.

Nuestra institución habí­a gozado de un gran número de tí­tulos nacionales, se ha caracterizado por tener un estilo de juego que otros equipos no han tenido, tiene la segunda mayor hinchada del paí­s y la más fiel, ha llegado a semifinales de torneos continentales y su posición de segundo equipo más popular era indiscutible, hasta ahora.

Comencemos por decir que EMELEC tiene más vida que la Liga, pues fue fundado antes. Tiene el tercer lugar en tí­tulos nacionales obtenidos, después del equipo de la otra orilla y de El Nacional. Sin embargo, por la forma en que se vienen dando las cosas, estamos muy cerca de ser igualados y desplazados por otro equipo. Este otro equipo, al que se le ha tratado de recalcar que no tiene la segunda hinchada más grande del paí­s y que nunca tendrá la grandeza que nuestro equipo tiene, está muy cerca de cerrarnos la boca. Mientras nosotros argumentamos todo lo anterior con palabras, ellos están haciendo méritos propios con hechos.

Esta década ha bastado para que Liga se nos acerque mucho en cuanto a obtención de tí­tulos. También le ha servido para consolidar su posición a nivel regional con sus buenas participaciones en las últimas ediciones de la Libertadores. Nosotros, por otro lado, no hemos sido capaces de traducir en hechos lo que decimos en los foros o las ofertas de campaña de las distintas dirigencias que han postulado y dirigido los destinos del club.

Hay mucho que analizar, pero lo mejor es centrarse en unos cuantos aspectos que pueden explicar por qué la amenaza que nos persigue está cada vez más cerca de engullirnos.

Primero, Liga ha tenido procesos largos y estables que después de un buen tiempo han rendido sus frutos. Nosotros en la última década hemos sido incapaces de iniciar bien alguno y peor de mantenerlo. Aquí­ es necesario acotar que para armar un proceso primero es necesaria una planificación, cosa que no ha existido. También es necesario contar con gente clave en el proceso: Dirigentes, cuerpo técnico, plantilla, cosas que tampoco hemos tenido. Y es que los intentos de armar procesos, especialmente en la actualidad se han hecho con técnicos de segunda, con contrataciones de segunda y de tercera y con dirigentes que no han sabido reaccionar ante los hechos.

Segundo, Liga se sostiene definitivamente por el aporte de Rodrigo Paz y compañí­a. Personalmente dudo mucho que no existan emelexistas que puedan aportar a nuestro club como el señor Paz lo hace con Liga. Claro está que ante la falta de planificación, nadie querrá arriesgarse a invertir su dinero y su tiempo para que otros lo echen a perder. Por otro lado, debemos reconocer que aunque no es presidente de la comisión de fútbol, Paz maneja toda la directiva de Liga, potestad que tiene por su aporte económico. En nuestro club, quienes forman parte de la dirigencia no cuentan con recursos y quienes tienen recursos no quieren formar parte o han retirado su apoyo a la dirigencia. Por algo será.

Tercero, la plantilla de Liga es mucho más nutrida que la del EMELEC en muchos sentidos. Número uno, los extranjeros rinden como deben rendir los extranjeros; marcan la diferencia y resuelven en momentos difí­ciles. Uno es integrante de la selección de su paí­s. Número dos, muchos de los nacionales forman parte de la selección ecuatoriana. En tal sentido, el técnico Bauza tiene los elementos necesarios para ensamblar un equipo poderoso. Pregunta, ¿cuántos seleccionados nacionales tiene nuestro equipo? Preguntar lo de los seleccionados extranjeros serí­a absurdo. Número tres, aquellos jugadores de las menores de Liga que no tienen cabida en el equipo son enviados a jugar a otros equipos de la serie A, como Macará por ejemplo. Nosotros mandamos a los nuestros a jugar a la B y ahí­ mueren. No se hacen los esfuerzos para que tengan continuidad y puedan desarrollar su nivel.

Cuarto, Liga ha contado con técnicos que le han dado resultado. Oblitas por un lado y Bauza por el otro, han acertado no solo en sus planteamientos, sino en sus contrataciones. Serí­a un error no reconocer que la mano que han metido ambos estrategas ha influenciado mucho en el despegue de Liga, cosa que ni Torres Garcés, ni Urquiza, ni otros han podido hacer, simplemente porque no han tenido la jerarquí­a ni el apoyo suficiente, especialmente en cuanto a dejar ir jugadores y contratar pésimos refuerzos, cosa en que la dirigencia tiene mucho que ver.

Quinto, la promoción de Liga ha dado resultados. Aunque no se lo quiera aceptar, Liga es el equipo de moda en el Ecuador. Me dirán que aquellos que se vuelven hinchas de la Liga lo hacen por novelerí­a y no son hinchas fieles. Yo les respondo que así­ también habremos comenzado nosotros. Recordemos que antes del EMELEC, los equipos populares eran el Patria, el Everest y el 9 de Octubre. Pero eso nutre la hinchada y cada camiseta de Liga y cada entrada que se compra para ir a los partidos de Liga por un hincha que se cambia significa la pérdida de ingresos por concepto de la entrada o de la camiseta para el equipo del que ese individuo era hincha. Que no nos suceda.

Sexto, el despunte de la Liga no es producto del azar. No podemos decir que lo que Liga ha tenido es suerte o que las contrataciones le han jugado bien. Ha existido una planificación adecuada y todo ha encajado en su sitio en su debido momento. Nosotros levantamos nuestro juego hace un par de años, producto de dos jugadores que nos prestó un equipo argentino al estilo “suerte o tripa”, jugadores que no supimos retener y que resultaron ser un par de malagradecidos. No se hasta cuando pongamos la fe de toda una institución en una o dos contrataciones que se anuncian con bombos y platillos en logar de consolidarla en una buena planificación que rinda frutos a mediano y largo plazo y que se sostenga en el tiempo.

La dirigencia debe actuar ahora, no para tratar de lograr una hazaña este año, sino para permitir que nuestro equipo recupere su nivel y que tenga argumentos, no verbales sino de hechos, para demostrar que el EMELEC es y será más grande que LDU. Es imperativa una planificación y la obtención de fuentes de financiamiento para mejorar la plantilla del equipo y contratar a un director técnico que pueda llevar a cabo un proceso exitoso. En ausencia de una planificación, el financiamiento siempre será escaso y los resultados paupérrimos.

Los verdaderos hinchas estaremos aquí­ siempre, en las buenas y en las malas, pero siempre con el deseo y el anhelo que las cosas mejoren. Por eso, haremos crí­ticas y comparaciones para que la dirigencia se de cuenta hacia dónde nos llevan sus acciones de corto plazo y su polí­tica de “parchar” los huecos que su falta de proyección al futuro han dejado.

No concuerdo en que LDU sea más grande que EMELEC, ni que tenga más historia, ni que tenga mayor hinchada, ni que tenga más logros, pero cada vez veo que se convierte en una mayor amenaza para la posición que nuestro club ha logrado consolidar a nivel nacional e internacional y que se va derrumbando poco a poco por falta de bases sólidas.

Debemos comenzar ya a recuperar el tiempo perdido. Si vamos en busca de resultados inmediatos, es probable que se tomen decisiones equivocadas que nos hagan perder más tiempo y que terminen beneficiando a otros equipos que pretenden adueñarse de nuestro sitial en el fútbol nacional e internacional.

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