emelec emelecista emelexistaExiste un hombre de moda en el fútbol sudamericano que no es jugador precisamente. Y con el cual muchos quieren sentirse identificados. Se lo considera un maestro. Por su forma de trabajar y por cómo esa labor se ve reflejada en el espectáculo y en los resultados de sus equipos. Él es Marcelo Bielsa, un argentino que es adorado y disfrutado actualmente por el balompié chileno.

El entrenador rosarino de 54 años es el causante de que la selección araucana haya regresado a un Mundial después de 12 años. Y también de que muchos de sus ex pupilos -ya retirados- se decidan por ser técnicos como él.

Ellos lo comentan sin reparo: que él, el ‘Loco’, les enseñó a querer el fútbol teórico. A continuar metidos en ese mundo desde una banca de suplentes y al mando de un grupo con pito y cronómetro colgados al cuello.

Por eso es que de ese once titular con el que se proclamó campeón con Newell’s -su primer título profesional- siete jugadores son ahora entrenadores: Fernando Gamboa, Mauricio Pochettino, Eduardo Berizzo, Gerardo Martino, Juan Manuel Llop -entrenador de Barcelona-, Juan José Rossi y Julio Zamora.
Dos de ellos son un caso aparte, porque han sido tan exitosos como él en las pasadas eliminatorias sudamericanas: Berizzo, porque es su asistente técnico y Martino, gestor de la clasificación de Paraguay al Mundial.

Asácomo Bielsa ha influido en ellos y en otros jugadores o entrenadores, también lo ha hecho con aquellos que no lo han tenido de profesor o compañero. Aquellos que con solo verlo por televisión o en vídeos han llegado a tomarlo como referente. Justamente como le pasí a él con el holandés Louis Van Gaal, a quien lo eligió como su modelo de estratega cuando revisaba filmaciones de los trabajos que se realizaban en las inferiores del Ajax, en el cual el ex timonel de la ‘Naranja mecánica’ y el Barcelona arrancó su carrera.

Entre esa última clase de admiradores del ‘Loco’ está un recientemente conocido en el balompié ecuatoriano: el argentino Jorge Sampaoli, quien llegó en diciembre para hacerse cargo de Emelec en lugar de su compatriota Gabriel Perrone, tachado de ser un técnico defensivo. La directiva azul se decidió por el ex Sporting Cristal, de Perú, y O’Higgins, de Chile, por su estilo ofensivo, expresado con el sistema preferido de Bielsa: el 3-3-1-3.

Con ese planteamiento, Bielsa logró que la selección argentina se convirtiera en un equipo deslotado en las eliminatorias rumbo a Corea y Japón 2002, mas en la primera fase de ese torneo la albiceleste quedó fuera y las críticas de los argentinos fueron duras. Pero con ese mismo dibujo táctico -que a veces varía-, el ‘Loco’ convirtió a la ‘Roja’ en una nueva protagonista del continente practicando un fútbol vistoso.

“Yo soy admirador e imitador de él. Esa es la realidad, este cuerpo técnico viene siguiendo esa filosofía desde los años 90. Pero no a niveles comparativos, porque eso sería ridículo”, dice el DT azul.

Sampaoli busca el mismo camino de su referente. Apenas llegó a Guayaquil adelantó que ese sistema sería su preferido. Lo confirmó en los tres partidos que el ‘Bombillo’ ha disputado. Y el equipo va tomando forma: Marcelo Elizaga en el arco; Gabriel Achilier, Marcelo Fleitas y Mariano Mina en la primera línea de tres; Pablo Pérez, José Luis Quiñónez y Fernando Giménez en la segunda; David Quiroz de enganche y Joao Rojas, Santiago Biglieri y Hernán Peirone en el bloque ofensivo. Esa figura implica jugar con un líbero y dos zagueros laterales, dos carrileros y un central, uno encargado de crear juego, dos punteros y un centro delantero.

Los técnicos dicen que para aplicar un determinado sistema necesitan conocer el material humano con el que contarán, por eso antes de desembarcar en el Puerto principal, Sampaoli examinó más de 40 vídeos del ‘Ballet’.

Por eso pidió al paraguayo Giménez, el jugador ideal -a su parecer- para actuar como carrilero izquierdo en la segunda línea de tres. Aparte, celebró la llegada de Biglieri -estrella de Lanús- para la banda derecha del ataque.

El esquema ha sido bien recibido por la directiva, la hinchada y, especialmente, por los jugadores, pese a que son conscientes de que implica más colaboración, despliegue y trabajo colectivo.

El entrenador argentino Abel Da Graca, profesor de fútbol en el Instituto Tecnológico de la Ecuafútbol, opina que un esquema funciona siempre y cuando se tenga a los intérpretes necesarios. “No hay sistema malo, lo importante es que los jugadores rindan de acuerdo con lo que les pide el entrenador”.

Advierte que para armar una línea de tres en el fondo, los defensores deben ser rápidos, si no el equipo tendrá problemas para cubrir el ancho de la cancha. Y en cuanto al medio campo sostiene que mientras los volantes laterales se comprometan a un accionar de ida y vuelta y ayuden a la marca al volante ‘5’, un equipo manejará bien el planteamiento. Ese que para Pedro Quiñónez no es difícil. “No es nada del otro mundo ajustarme al esquema que quiere el ‘profe'”.

El arquero y capitán de Emelec, Marcelo Elizaga, asegura que para que la línea de tres defensiva funcione, todo el equipo debe comprometerse. “La línea de tres depende de todos, de la línea de volantes, de los delanteros… acá en este sistema si uno deja de correr ya se complica, porque hay que hacer relevos”.

El ‘Polaco’ agrega que cuando un jugador deja de correr, el once se ve expuesto a los mano a mano. “Donde perdés el mano a mano, aháel equipo rival puede sacar ventaja o aprovechar mejor los espacios que quedan”.

Pese a que el 3-3-1-3 es su sistema base, Sampaoli señala que se decide por el dibujo táctico de acuerdo al rival. “Nosotros seguimos un planteamiento de adaptación al rival. La línea de tres normalmente la hacemos cuando el rival ataca con dos. Este sistema siempre defiende con un hombre más, si el equipo que tenemos al frente se lanza a la ofensiva con uno, nosotros defendemos con dos y si lo hace con tres, lo hacemos con cuatro”, explica. De los jugadores depende que el 3-3-1-3 siga vigente.

Elías Vinueza
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Editor Deportes

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