En una lluviosa noche de la primera quincena Enero de 1988, en el Estadio Capwell. El distinguido socio y mecenas Don Johnny Fellman asumÃÂa la Presidencia del Club Sport Emelec con el respaldo unánime de la familia emelexista.
En el Directorio que encabezaba lo acompañaban prestantes socios y empresarios que se habÃÂan comprometido a darle el respaldo para robustecerlo institucionalmente.
Emelec desde 1980 habÃÂa caÃÂdo en un desprestigio institucional y deportivo.
En lo institucional:
Su Estadio estaba casi en las ruinas. Algunos avivatos pretendieron venderlo a un poderoso grupo empresarial para hacer ahàun centro comercial.
En vista de que no se pudo aquello; se pretendió hacer “El Estadio De Los Idolos” con el archirrival y Filanbanco.
La vieja tribuna de la San MartÃÂn albergó a los hinchas que asistimos a los pocos partidos que Emelec jugó ahàdurante la década de los 80, y era mudo testigo de los entrenamientos diarios del plantel.
Un club endeudado con bancos, financieras, deportistas y hasta con el propietario de la oficina que servÃÂa de sede social en un céntrico edificio de la ciudad, el Sr. Ayora.
En lo deportivo:
Descenso a una serie B en 1980 y dramáticamente se salvó en 1981. Apenas una clasificación a una liguilla final en 1984 y la pérdida de la hegemonÃÂa en los Clásicos desde 1983 ante el archirrival que se distanció en los siguientes años.
Todo esto sucedÃÂa mientras el rival de siempre tenÃÂa una bonanza económica que le permitió acaparar tÃÂtulos (algunos de ellos dudosos) y se los repartÃÂa con El Nacional.
Emelec habÃÂa quedado relegado a un tercer plano dado a que habÃÂa perdido el protagonismo. Tanto es asàque que los barceriodistas “quaker” y asalariados del “banco que sabe crecer” se inventaron un nuevo clásico.
En medio de todo esto la Comisión de Fútbol presidida por el Dr. Fernando Aspiazu con la colaboración del Ing. Miguel Fellman, Dr. Ferdinand Hidalgo y los jóvenes empresarios Ing. Alberto Dassum e Ing. Nassib Neme deciden proponerse la consecución la sexta corona que le venÃÂa siendo esquiva desde 1979.
Se contrata como DT a Angel Castelnoble. La plantilla tenÃÂa una interesante base de jugadores nacionales: Fajardo, Cangá, Verduga, Minda, Cárdenas, Avilés entre otros.
Y es por eso que se trajo de refuerzos a Aparicio y D. Córdova (que no funcionó) sumado a los extanjeros BaldrÃÂz, Falero y Beninca.
En el primer partido oficial del año jugado en el Modelo ante buena asistencia de público, Emelec empata sin goles con el Quito. Ruben Beninca falla un penál en el último minuto y las dudas comezaban.
Las mismas que con el pasar del tiempo se quedaban atrás dado a que Emelec jugaba con una mÃÂstica que lograba imponerse a los rivales dentro y fuera de casa.
Un triunfo recordado ante El nacional en Quito; después de ir perdiendo 2 a 0; en el segundo tiempo remonta el marcador con el celebrado “gol del minuto en la lÃÂnea” del Jechu Cárdenas.
Cuando Emelec humilla en la inauguración del Estadio del Salado a los del otro equipo; habÃÂa una sóla convicción en la familia emelexista de que ahora sànos tocaba ser Campeones.
A mediados de año el Dr. Aspiazu fué suspendido por la FEF por denunciar a las mafias arbitrales. Despúes J.R. Silva reemplaza a Castelnoble en el banquillo y el equipo mantuvo la estructura de juego.
BaldrÃÂz dando seguridad en el pórtico, Fajardo elegancia en el jugar, Minda el gran obrero, Falero el lÃÂder y el ABC: Avilés, Beninca y Cárdenas aniquilaban las defensas rivales.
El tÃÂtulo se gestaba jugando de locales gran parte del año en ese estadio del Salado; pero estuvo a punto de peligrar justo en un partido decisivo de Liguilla frente al tradicional rival cuando BaldrÃÂz detuvo un penál en el último minuto a Toninho.
Después al siguiente domingo Emelec se impone a la Católica 2 a 0 clasificándose a la Copa Libertadores y gana derecho para disputar la final con el D. Quito.
En el primer patido de final jugado en una tarde sabatina Emelec golea 3 a 0 a los chullas y si perdÃÂa en el siguiente lance en Quito la final se la jugaba en Ibarra.
Pero ese Domingo 27 de Noviembre de 1988 una multitud de seguidores azules de todas las partes de paÃÂs acompañó a Emelec al estadio Atahualpa equiparando en número a la hinchada de los rivales y soportando el ambiente hostil que le habÃÂan preparado desde horas antes.
En el match Emelec se adelanta con gol de Minda. BaldrÃÂz se convierte en figura y el Quito en los últimos minutos empataba. Hay invasión de cancha de fervorosos hinchas azules, se prolongaba la espera porque habÃÂa que terminar los 8 minutos del partido.
Final del partido…Quedaban atrás 9 años de sufrimientos y amarguras.
EMELEC CAMPEON ECUATORIANO 1988…Un dÃÂa como hoy
Por : Carlos Paredes






