(Por : estratega azul )

Una vez mas un partido en el que el responsable del resultado es el técnico. Otro partido que se lo come Urquiza con su necedad, su orgullo y su falta de conocimientos futbolí­sticos. Un resultado que es engañoso, porque sin duda el 3 a 0 estuvo muy lejano a la realidad del encuentro. Un EMELEC que si bien mereció perder porque tácticamente fue mal planteado pero que ciertas individualidades merecieron mejor suerte.

Hasta cuando urquiza con sus cosas. Mete a 5 volantes con el fin de copar el medio sector. De los cuales tres son de marca y sin salida, pero que absurdo planteamiento. La idea de tener 5 volantes es de achicar los espacios y tocar mejor el balón. Pero si ponemos a jugadores como F. Olivo que regala el balón en cada pase el esquema es contraproducente porque quedamos mal parados cuando el pierde el balón. Para un esquema de este tipo se necesitan jugadores que tocan bien el balón antes de que vayan con fuerza a la marca de balón.

Ciertos jugadores no estuvieron a la altura del encuentro pero la culpa no los tiene ellos sino urquiza porque es quien los alinea cuando hay mejores elementos en la banca.
Regalamos el primer tiempo con un M. Caicedo que le falta muchí­simo, fue como tener un hombre menos que no genero nunca nada.
F. Olivo sin duda el punto mas bajo del equipo un jugador que presenta duchí­simos errores tanto tácticos como técnicos.
J. Mercado, que bajo en su nivel los dos primeros goles se originan por mala marca de este jugador que no cubre bien los espacios y deja sacar dos centros que nunca debieron de generarse. Lastimosamente en esta posición la ausencia de C. Quinones pesa muchí­simo. Pero hasta S. Estacio hubiese estado mejor.

La culpa es del técnico, el juvenil debió haber sido J. Pinto y no M. Caicedo, de esta forma hubiese jugado en lugar de F. Olivo y hubiésemos ganado un jugador desde el principio ya que A. Mena hubiese estado desde el principio, hubiésemos tenido mejor salida y definición y también hubiésemos tenido mejor manejo del balón en el medio campo.

Los cambios totalmente errados, si J. Trivino estaba lesionado y ya í­bamos perdiendo uno a cero lo mas lo mas lógico era meter a L. G. Rivera ya que J. L. Quinones iba a ser retrasado a jugar de central. R. Zura si bien no hizo un mal partido por sus condiciones de juego no iba a ser una solución.

Ciertas individualidades tuvieron un buen partido pero con mala suerte. Ladines, paredes, A. Mena y G. Ruiz hicieron un buen partido pero sin suerte. Generaron ocasiones de gol que debieron haber terminado en gol.

Una vez mas un L. G. Rivera sacrificado sin tiempo para hacer una diferencia. Por una recriminación del técnico que sin duda es quien se come el partido por su necedad, su orgullo y su falta de argumentos futbolí­sticos.

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