Compartimos con uds el nuevo editorial de “Capitan Electrico”desde Los Angeles, California (USA).
Emelec está en crisis. A estas alturas ya no queda ni la menor duda. Con una dirigencia vacilante que no quiere ver más allá de lo que tiene, o sea, al futuro; un plantel de jugadores cuya disciplina y motivación son inexistentes; un DT que se aferra a colocar en la cancha, y lo que es peor, a defender a jugadores mediocres y de poco rendimiento; un equipo que esta en el último lugar de la tabla de posiciones, y una hinchada cuyos ánimos están por estallar; solamente un ciego o un necio se atreverÃa a decir lo contario.
¿Pero cómo hemos llegado a este sitial? Para eso hay que hacer un poco de historia.
Para Emelec la década de los 80’s fue una auténtica pesadilla. Un articulo de revista Estadio empezaba asÃ: “Abruzzesse pide a gritos refuerzos extranjeros.†Tan desastrosa era la situación del equipo que la prensa empezó a decir que el nuevo clásico del Astillero era Filanbanco-Barcelona.
Finalmente en 1988, con un equipo joven producto de nuestras divisiones inferiores, Emelec vuelve a encontrase con su destino: SER CAMPEON. Tres años después en 1991, el estadio Capwell, que años antes se planeaba su venta y posterior demolición, era reinaugurado. Al año siguiente, y una vez más, con una nueva plantilla de jugadores jóvenes, Emelec vuelve a ser protagonista del campeonato. Ese año no se pudo ser campeón por esas cosas que tiene el fútbol, pero el próximo año rindió sus frutos: Emelec Campeón 1993. De más esta mencionar que los jugadores que Emelec tenÃa constituyeron la base de la selección nacional de aquella época.
Si en los 80’s Emelec era un “paquete†del que nadie se querÃa hacer cargo, ahora en los 90’s era la “sensación†de la que todo el mundo querÃa ser parte.
De la noche a la mañana el equipo se convirtió en la gallina de los huevos del oro. Emelec empezó a generar algo que a todo el mundo le gusta: dinero. Asombrosa e inexplicablemente, de la noche a la mañana y por doquier, empezaron a aparecer “Emelecistas de corazón†ofreciendo el oro y el moro, los sponsors empezaron a llamar a la puerta, y la prensa deportiva se peleaba por obtener la última primicia del “equipo eléctrico.†Ahora si, todo el mundo querÃa ser parte del equipo ganador, y como es obvio, “subirse en la camioneta.†Irónicamente, eso que pudo convertirnos en uno de los mejores clubes del mundo, se convirtió en otra nueva pesadilla, ya que el dinero, si no es bien administrado, crea exactamente lo opuesto al progreso, y eso es el caos, la codicia y la corrupción.
¿Por qué veces recuerdo con nostalgia aquella noche de Diciembre de 1993? Porque esa noche a todos los Emelecistas nos metieron el dedo. Ya habÃamos salido de una crisis y esa noche, sin darnos cuenta, entramos en otra. Y hasta hoy seguimos pagando las consecuencias de ello. ¿Quieren saber porque hemos sido victimas de dirigentes y liderazgos tan mediocres? Fácil y simple: PORQUE LA GRAN MAYORIA DE ELLOS, CON HONROSAS EXCEPCIONES, NO FUERON PROTAGONISTAS, NI FUERON PARTE DEL ESFUERZO QUE COSTO SACAR ADELANTE A EMELEC a finales de la década de los 80’s y principios de los 90’s. ¿Qué pudieron ellos saber de la tensión y preocupación que significaba recibir una llamada a las dos de la mañana en la que se informaba que sujetos no identificados habÃan entrado al Capwell a robarse el cemento y otros materiales de construcción? Esos eran los problemas que dirigentes como Nassib Nehme tenÃan que enfrentar a diario en aquellos dÃas.
¿Y alguna vez Nassib Nehme hizo alarde de todo esto? ¡NUNCA! ¿Y yo como se todo esto? Porque me lo conto el Periodista Guillermo Valencia León.
Si no estuvieron cuando el equipo mas los necesitaba, si no estuvieron en eso años difÃciles en los que nadie creÃa que el equipo podÃa salir adelante, difÃcilmente ahora podrán entender lo que significa y representa Emelec para muchos de nosotros. Porque nunca lo vivieron. Por esa razón les vale. Por esa razón poco les importa si el equipo queda campeón o no o hace papelones en Copa Libertadores. Por esa razón les vale la opinión de los socios y de los hinchas. Porque lo único que les interesa es llenarse los bolsillos de dinero y que su ego se infle. Esa es la razón por la que hay socios que revenden entradas a las afueras del estadio, el dinero de taquilla se lo “roban†de una manera misteriosa, el estadio luce sucio como si fuera una letrina pública, se traen paquetes para reforzar al equipo, y se llegan a declarar idioteces como la de “la Copa Libertadores no me quita el sueño.â€
Cuando las cosas están bien, que fácil es decir “presente,†pero cuando están mal, que fácil es decir “adiós†o lo que es peor, amenazar e insultar al resto. Si no fueron parte del esfuerzo y del sacadero de madre que significó levantar al equipo, justo cuando nadie daba un centavo por el, difÃcilmente ahora VALORARAN lo que tienen por delante.
Por todo eso, y esto lo digo por mi cuenta, yo como Emelecista, digo: PERDON NASSIB. Te pido disculpas, como hincha y como varón que soy. PERDON, no solamente a ti, pero a toda la gente que estuvo contigo y que salió por la puerta de atrás aquella noche de Diciembre de 1993. Y aunque se que las probabilidades que regreses son nulas, no quiero terminar mi ensayo sin admitir mi error y pedirte disculpas. PERDON NASSIB. Se que en silencio y contemplando toda esta debacle de seguro tendrás que pensar “se los advertÃ.â€
Emelec esta una encrucijada muy similar a la que estuvo la ciudad de Guayaquil en 1992. Se necesitó de un hombre de carácter y enérgico, como León Febres Cordero, para acabar con toda la corrupción y decadencia que habÃa plagado al Municipio de Guayaquil. Un hombre y un grupo de gente hizo la diferencia pero eso fue posible PORQUE TODO UN PUEBLO ESTUVO HARTO DE TANTO ABUSO Y CORRUPCION. En pocas palabras, FUE EL PUEBLO EL QUE HIZO LA DIFERENCIA. Escribo esto no porque este a favor de la Corporación George Capwell o en contra del Sr. Ferdinand Hidalgo.
Estoy en contra de la mediocridad, de la corrupción, de la falta de ambición, en pocas palabras estoy en contra de ser un fracasado. Estoy a favor del progreso, del orden, de la unión, de la innovación y de ser un Campeón (no un mediocre segundón).
Si hay nuevas elecciones, que se hagan los más rápido posible, y no en el mes de Octubre. Quien sabe si para ese entonces seamos firmes candidatos para el descenso .
Que los candidatos presenten un plan de trabajo y que se comprometan a publicar un balance financiero para asà poder saber que se esta haciendo con el dinero que le entra al Club.
La única manera de frenar la corrupción es poniendo las cuentas claras. ¿A dónde va el aporte de los socios, ingresos de taquillas, sponsors, marketing, venta de jugadores, etc? ¿Ven como se manejan las cosas en otros clubes? ¿Por qué nos cuesta tanto entender que esa es la única manera de sacar a un equipo adelante?
Lo que Emelec necesita es LIDERES y ADMINISTRADORES (no por algo en inglés le dicen “managersâ€). Politiqueros, demagogos y dictadores que se vayan a joder a otro lado. ¡Desde 1993, son ya catorce años de ser manejados por esta gente y miren como nos han dejado! ¡Si quieren lucrar a costa del equipo, váyanse al equipo del salado o métanse a hacer polÃtica, y dejen a Emelec en paz!
Emelec es un club que ha perdido su alma. Ahora dependerá de los socios y de los hinchas devolvérsela. Emelec es un equipo de futbol y la misión de un equipo de futbol es ganar tÃtulos, ¡punto!.
Ya nos equivocamos una vez. ¿Volveremos a equivocarnos otra vez? Esa pregunta solamente nosotros la podemos responder. Personalmente, espero que esta vez las cosas sean distintas.
¡Dios bendiga al Emelec!
Por Capitán Electrico
(California loooove baby)





