Los arqueros tienen el trabajo esencial de proteger su propio arco manipulando el balón en cualquier forma que sea posible. Las posibilidades de salir bien librado tras un error son muy pocas. La seguridad y la efectividad es lo principal cuando se trata de atajar balones. De un arquero por lo general se espera que haga los saques de rutina en un juego y que intente todo lo que pueda.
Un buen arquero no es solo alguien con buena altura, atlético y con buenos reflejos. También existen varios otros elementos, sicológicos y fisiológicos que ayudan a convertirse en un muy buen arquero de futbol.
Las estrategias a la hora de contratar jugadores se inicia con una columna vertebral que siempre la inicia el arquero. ¿Por qué? Es esencial. Todo técnico espera que su defensa tenga que cuidar su posición, su zona, porque saben que tras de ellos hay una barrera que les da seguridad y confianza, el arquero. Los entrenadores saben que la presencia de un buen arquero asegura en un 33% el trabajo de una temporada y si son dos, ¡pues que mejor!, porque de esta manera a la falta del número uno, el suplente tiene que cumplir tan igual o mejor que el que sale. Siempre se dice que es una gran ventaja el tener dos.
Emelec a lo largo de su historia como equipo de fútbol siempre tuvo arqueros que dejaron huella y forjaron páginas gloriosas gracias a sus gestas. ¿Quién no recuerda las grandes atajadas del paraguayo Ramón Mageregger?, apodado “El Candadoâ€, hizo época en la década de los 60 y gracias a sus ejecutorias se le tiene como un Ãdolo aún en la actualidad, pero si nos trasladamos más atrás en el tiempo, debemos recordar a Félix “El Tarzán†Torres y al mismo Cipriano Yulee, verdaderos Ãconos de valentÃa, arrojo y capacidad en la custodia de la porterÃa azul.
Los 70 sin duda ninguna nos regaló una trilogÃa que nos destelló las pupilas. El fútbol de aquella época, se mezclaba entre el romanticismo y un halo de profesionalismo. Vimos duelos extraordinarios por ser el titular en la defensa de la porterÃa eléctrica, Los uruguayos Eduardo “El Ñato†GarcÃa, Ramón Souza Duarte y un moreno ecuatoriano de contextura muy atlética conocido en ese entonces como Carlos Omar Delgado, -aunque años después, defendiendo los colores de El Nacional de la capital, se supo que su verdadero nombre era Carlos Kiko Delgado-, reflejaban la preocupación de la dirigencia de ese entonces por tener en el arco lo mejor.
Luego fue el sitio para un argentino que demostró su potencial y se metió de lleno a la exigente hinchada emelecista, Miguel Angel Onzari, un felino en el cuidado del pórtico; mientras, un joven “aguirrense†se preparaba para ser el cancerbero que custodiarÃa el arco durante un largo tiempo, su nombre, Israel RodrÃguez Soriano.
El uruguayo Xavier Baldriz, salió campeón en 1988 y su corta estancia en el pórtico azul dio espacio para los jóvenes arqueros nacionales que pedÃan espacio en un equipo grande. Fue la ocasión para Alex Cevallos, Jacinto Espinoza, Erwin RamÃrez y Emilio Valencia, todos ellos con sobrada calidad y arqueros de selección ecuatoriana.
Luego sonarÃan nombres como los de Colón Navarro, Roris Aragón o Daniel Viteri, igual que sus antecesores dieron lustre y tÃtulos a los millonarios. Pese a su juventud demostraron madurez a la hora de defender la porterÃa, Todos ellos se mantienen en actividad demostrando su capacidad en otros equipos. Aragón lo hace en el extranjero, en el Standard de Lieja, Bélgica, con buen suceso.
Llegó la Hora de Marcelo Ramón Elizaga, el entonces arquero argentino llegó, gustó y se metió a la fiel hinchada azul en el bolsillo gracias a sus excelentes atajadas. Es en la actualidad el capitán y consiguió la nacionalización, gracias a ello forma parte del proceso de selección de Sixto Vizuete, actual seleccionador del Ecuador.
A pesar de la gran jerarquÃa demostrada por el “Polaco†Elizaga, los actuales dirigentes eléctricos consideran que el arco millonario debe tener un buen alternante y es por eso que miraron hacia la gran campaña de otro argentino nacionalizado como Javier Klimowicz, quien entonces defendÃa el arco del Deportivo Cuenca; al igual que Elizaga también fue convocado a la tricolor.
La temporada que culmina nos ha dado las siguientes cifras de los dos arqueros que defenderán la porterÃa azul en el 2009.
Marcelo Ramón “El Polaco†Elizaga: nació el 19 de abril de 1972, mide 1,85 y pesa 80 kg. Jugó 24 partidos, lo que da un total de 2104 minutos recibiendo 23 goles lo que nos da un promedio de 0,96 goles por partido. Recibió 6 tarjetas amarillas y una roja.
Javier Hernán “Klimo†Klimowicz Laganá; nació el 10 de marzo de 1977, mide 1,89 y pesa 86 kg. Jugó 26 partidos, o sea 2296 minutos recibiendo 20 goles dando un promedio de 0,77 goles por partido. Recibió 5 tarjetas amarillas.
Se piensa en lo mejor, el arquero es el ser que en un terreno de juego no tiene derecho a fallar. Elizaga y Klimowicz saben que tienen una sana competencia y que en la misma quien gana será Emelec y su fiel hinchada.
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