EDITORIAL.
Quien aspira a la grandeza debe saber antes si se la merece…

Ya no hay tiempo para justificaciones, ni espacio para mas lamentos…no se puede edificar nada con esas actitudes…solo queda ver hacia adelante, con antorchas que puedan iluminar alguna oscuridad que quiera perpetuarse en nuestro objetivo. Y el objetivo es evitar más errores…y a ciegas cualquiera puede fracasar.

He dicho que al Emelec es necesario convertirlo en una eficiente empresa dirigida a optimizar sus recursos…manejarla como si fuera una industrial que genere producción y satisfaga las necesidades de todos, si se puede…y con la miopía con que se la esta administrando nunca va a progresar. Eso ya es un hecho. No se porque se ha dado tanta ineficiencia, es algo incomprensible, sabiendo que la mayoría de los que son directivos, también son empresarios…y conocedores del medio futbolero…creo saber la respuesta…falta de visión…solo asáse justificaría tanto subdesarrollo.

Estamos viviendo un mundo de globalización, de extrema y dura competitividad…y veo que aun no estamos girando en ese rumbo…otros están con algunas vueltas atrás pero siguen los pasos de los mas aptos…homologándolos, copiándolos, en si, luchando por no ser expulsados por la misma fuerza centrífuga de la competencia. Utilizando cualquier medio, forma, figura, la que sea necesaria para no desorbitarse. Y que se hace aquí, apenas algo…para mi nada…si hacemos memoria, hace ya ocho años Emelec conquisto el BI, sus dos últimos campeonatos, de una forma surrealista…milagrosa…y ha venido gravitando desde ese entonces bajo esa mística ley. Nada grandioso, nada sorprendente, nada digno…eso debería ser ya un pasado…y debe ser asáy asálo será…

Es hora de hacernos cargo de ajenos y propios errores, y la única vía es la reformación…en cada emelecista hay un profesional, un trabajador, un empleado, un artista, un gerente, un empresario…todos hinchas que aman a su equipo y que se, estarían dispuestos a dar no lo que pueden, si no lo que mas tienen… amor… y esa es la fuerza que necesita este anémico equipo…no por gritar demostramos nuestro verdadero sentimiento…no por ir al templo azul (estadio Capwell) somos mejores hinchas que otros…hay que arrimar el hombro, secar las lagrimas, empujar al otro para que avance…trabajar a conciencia por esta institución que ha perdido el alma aunque se empecinen en darle un aliento que no oxigena su existencia. Yo era emelecista antes de nacer, porque mi familia siempre lo ha sido…y nunca renegaron de su equipo, aun en las malas…me enseñaron que la mejor forma de demostrar gratitud es siendo leal…y en este momento es donde mas debemos serlo…uniéndonos, apoyándonos, trabajando colectivamente para el único bien en común…hacerlo mucho mas grande al bombillo.

Nosotros los emelecistas somos mas que una raza una casta, mas que un equipo una familia que se ha ido desnaturalizando por diferentes motivos, eso ya no importa…hay que recobrar el afecto perdido y entregárselo a nuestro querido equipo…esa es nuestra razón por la cual debemos ser fraternos entre nosotros mismos…hay que nutrir mas aun nuestra identidad, sentirnos en realidad orgullosos de ser azules, no simples jactanciosos que alardean ínfimos logros…esa cualidad es innata en los mediocres de color amarillo…hay que gozar cuando se lo apremie y presumir cuando hemos alcanzado los suficientes logros…en lo personal no creo que la humildad sea una condicion para alcanzar el éxito…su modestia imposibilita fortalecernos…pero antes de todo, debemos ser sensatos…seria un grave error ignorar esa cualidad.

Me gustaría pensar que estas palabras dichas con honestidad sirvan para reflexionar sobre lo que somos…y una vez sabiéndolo, simplemente mejorar…es hora de ser diferentes pero manteniendo la misma o aun mayor la pasión por el bombillo.

Hay muchas cosas que se deben y se van hacer…todo es posible si se tienen los elementos para alcanzarlo…no hay que aferrarnos a la simple esperanza, y he aprendido que eso es un consuelo amargo…hay que trabajar con visión…porque también en nuestras manos esta que el bombillo toque la gloria y no se vuelva a olvidar que existe…

PODREMOS PERDER, PERO JAMAS SENTIRNOS DERROTADOS, PORQUE NO SOLO TENEMOS UNAS PIERNAS PARA LEVANTARNOS… TENEMOS UN ESPIRITU QUE NUNCA SE DOBLEGA…

Emelec Cielo
Emelec Cielo

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