emelec emelecista emelexistaMe siento capacitado para revertir cualquier situación

Jorge Sampaoli nació el 13 de marzo de 1960 en Casilda, tiene 50 años y está casado.

Dirigió al Juan Aurich (2002), Sports Boys (2002-2003), Coronel Bolognesi (2004-2006), Sporting Cristal (2007) y el O’Higgins (2008-2009).

Su amuleto es su hijo Alejandro, quien nunca lo ha visto perder un partido, por eso lo trajo a ver los partidos ante Barcelona, Liga, Espoli y Manta.
Ha tenido contacto telefónico y vía mail con Marcelo Bielsa.

Es seguidor del rock nacional de su país, escucha música de Calamaro y Bertsuit.

Le dolió la eliminación del Chile de Bielsa en el Mundial. “Chile jugó su peor partido contra Brasil, cuando necesitaba por aháun mejor funcionamiento”.

El casildense cayó en Ia ronda de Libertadores, pero clasificó al equipo a la final del torneo local

Desde pequeño, Jorge Sampaoli, actual técnico de Emelec, la tuvo difícil, pero, de alguna manera, el ahora estratega de 50 años halló la forma para conseguir salir de la adversidad y sacarle provecho. Cuando militaba en las inferiores de Newell’s en un entrenamiento se fracturó la tibia y el peroné y con esto su ilusión de llegar a ser futbolista profesional se desvaneció.

Le dolió sí, lloró tal vez, pero inmediatamente dirigió su mirada hacia otra meta, relacionada con el fútbol, por supuesto. Observando su pierna, en ese momento no le recriminó a la vida ni se preguntó: “¿por qué a mí?”, se le vino una idea a la cabeza, una idea que lo acompaña: “Quiero ser técnico”.

Este profesional, que elevó a Emelec a lo más alto de la tabla para que rematara como el ganador de la primera etapa y le dio con esto un bono de 3×1 (Libertadores, Sudamericana y final del Campeonato Nacional), arrancó su carrera de manera insólita.

Sampaoli le contó a FANÁTICO sobre su etapa juvenil, sus desconocidos inicios, su paso por el fútbol peruano, chileno y la decisión que pesó para que eligiera dirigir a Emelec en lugar de la Universidad de Chile esta temporada.

¿Cómo fue su infancia?
Bueno, yo nacáen Casilda, que es una ciudad muy chica (a 56 kilómetros de Rosario), donde se tienen muy pocas posibilidades de llegar a ser jugador profesional, si es que no se tiene acceso a Buenos Aires, pero a mi manera siempre estuve vinculado al fútbol. De chiquito era hincha de River y siempre viajaba 400 kilómetros en tren para verlo jugar.

¿En las gradas de River en qué posición soñó jugar?
Me hubiera gustado mucho ser 10, pero cuando se tornó imposible la posibilidad de ser jugador empecé a vincularme con el estilo de Bielsa y en el 90 comencé a seguirlo.

¿A qué jugador admiraba del River de esa época?
Al ‘Beto’ Alonso siempre, para máél era un jugador muy destacado -ganó el Mundial del 78 y la Intercontinental con River en el 86- que después quizá dejó de brillar un poquito por la llegada de Maradona, pero era un 10 talentoso, era lindo verlo jugar.

Las menores las hizo en Rosario, ¿quiénes fueron los primeros técnicos que le dieron esos consejos que no se olvidan?
Yo hice todas las inferiores en Newell’s, estuve 4 años aháy tuve muy buenos técnicos como Grifa, Ludman y Coronel.

Hizo el curso de la AFA (Asociación de Fútbol Argentino), pero después, ¿quizá viajó para capacitarse más?
Más allá del estudio, de un título, lo importante es la experiencia vivida, el haber recorrido Argentina e ido a Europa para ver distintas características de entrenamiento, para descubrir con cuál realmente me identificaba, fue inolvidable. Vi entrenamientos en Holanda, España e Italia y llegué a la conclusión de que el estilo que me gustaba era el de los equipos de Bielsa, porque priorizaban el ataque en vez de la defensa.

¿Cómo asátuvo la posibilidad de viajar a Europa?
Fue todo por autogestión, sacando hasta el último dólar de ahorro para viajar, comiendo lo que había, durmiendo en las plazas, estuvimos en Holanda y después fuimos a Italia y España.

¿Qué equipos pudo ver allá?
Lo que observamos fueron dos meses de puro fútbol. Fuimos a todos, al Milan, a la Roma…, a veces no nos dejaban entrar y debíamos meternos de ‘prepo’ (prepotencia) o escondernos para poder ver los entrenamientos.

En Europa, ¿qué jugador y técnico le llamaron más la atención?
Muchos, muchísimos, me encantó ver a Camacho, que estaba en el Español, también a Redondo, que en ese momento jugaba en el Real Madrid; había jugadores muy destacados y tener cerca a (Louis) van Gaal, que fue el primer técnico que admiré, fue realmente increíble.

Usted no había dirigido en su país, sin embargo, agarró sus maletas y se fue a probar suerte a Perú, donde dirigió al Aurich…
Salir de mi país siendo un desconocido fue un reto enorme, porque es muy difícil que te tengan en cuenta en el fútbol si es que antes no fuiste un jugador destacado.

El dirigente siempre se avala más en los ex jugadores, que en los técnicos por sus características; la lucha fue difícil, pero trabajé duro para que se me respetara y me gané un nombre con mi cuerpo técnico. En Perú y Chile somos bastante conocidos.

Si ya estaba en el O’Higgins, con el que se ubicó tercero en el Apertura chileno y lo dejó clasificado a Libertadores, ¿qué lo sedujo de Emelec?
La verdad es que en esa época estábamos reunidos con la gente de U. de Chile para dirigir allá, pero en eso me llamó Nassib Neme y me sedujo el hecho de venir a un equipo grande, en un país donde no me conocían, como Ecuador.

Lo más importante era abrir un mercado más, que tenía un fútbol que nos atraía porque era complicado, con esto de la altura y el llano.

Su llegada se dio rápido, a los pocos días que salió Perrone usted ya estaba acá. ¿Cómo se dio el contacto?
Diego Rebagliati (intermediario peruano), quien nos conocía desde la época en que dirigíamos Sporting Cristal le habló a Neme sobre nosotros y de ahálas conversaciones se dieron directamente con Nassib.

¿Cuánto ha evolucionado el Jorge Sampaoli de aquella primera práctica con el Juan Aurich al de ahora, ya convertido en el artífice del triunfo de Emelec en la primera etapa?
Mucho, cada año se vive una evolución diferente, todo lo que aprendemos ahora tiene mucho más calidad.

¿Qué ha aprendido en otros equipos sobre el trato del jugador en el camerino?
Que a veces hay futbolistas que cuando no juegan se ponen mal, por eso hay que estar muy atentos al que no actúa. Al que no está en lista hay que trabajarlo mucho más en el área psicológica, el trato no es igualitario en ese sentido, como tampoco lo es con el que falló un penal o hizo un gol en contra. Nosotros no juzgamos nunca el error, pero sá cuando un jugador deja de luchar.

¿Qué recuerda de su primera práctica con Emelec?
Nos encontramos con jugadores de mucha capacidad y nos ilusionábamos con hacer un buen semestre, pero fue difícil, pues disputamos dos torneos a la vez.

Ganó la Copa del Pacífico, eliminó a Newell’s en Pre-Libertadores, pero ya en Copa se despidieron en primera ronda…
La Libertadores es un torneo diferente y nosotros no contábamos con un plantel tan numeroso. La lesión de Giménez fue irreemplazable; la falta de gol, en su momento, de los números 9 fue terrible porque en partidos que estaban muy cerrados, por ejemplo los dos contra el Quito, que realmente fueron muy parejos, los definieron los delanteros de ellos, porque los nuestros no pudieron. Seis puntos se nos fueron ahí.

Mas el problema mayor fue el partido con Cerro acá, porque nos maniató, no nos dejó jugar y se llevó un resultado muy injusto.

Pese a la falta de definición usted siempre apoyó a Jaime Ayoví
La contundencia de Emelec en siete partidos apareció con siete goles de Ayoví. El equipo logró puntos que antes los había sufrido, pero ya en el torneo de acá, Jaime terminó metiendo 11.

Dos Clásicos, dos victorias, ¿cuál fue la clave para ganarlos?
Prepararnos muy bien, explotando nuestras virtudes y analizando muy bien al rival, por eso en los dos fuimos bastante superiores.
El ganarle al tradicional rival representa una gran alegría para la gente; para nosotros son tres puntos. Aunque valorizamos la pasión del fanático. Cuando uno va por la calle le dicen: ‘El campeonato no importa, solo gánele a Barcelona profe’. Eso te da una motivación extra.

¿Cuáles fueron los factores que determinaron que Emelec rematara primero en esta fase?
La convicción que tuvieron para entregarse a una idea.

Pero al principio hubo algunos que manifestaron que no les gustaba el hecho de que se los cambiara de puesto, ¿cómo logró que lo hicieran?
Ayudó mucho el ganar, si no se hubieran ganado partidos que fueron trascendentales y de quiebre esto nunca hubiera pasado; el jugador cree mucho en el exitismo, entonces sirvieron los buenos resultados para que el grupo se adhiriera definitivamente al sistema.

Se considera una persona psicológicamente fuerte, pues él hincha llegó a tildarlo de ‘loco’ cuando no le salían las cosas
No, porque no consumáeso, como tampoco voy a consumir el hecho de que soy un gran entrenador ahora.

¿Pensó en renunciar?
No, nunca renunciaría, porque yo me siento capacitado para revertir cualquier situación que me pase en el fútbol. Además, los procesos no se rompen, es como que en Barcelona quisieran sacar a Llop por no terminar primero, cuando él hizo una campaña bárbara, eso sería una locura.

Háblenos sobre los refuerzos Cristian Menéndez y Leandro Torres
Menéndez, que viene de Lanús, era pretendido por algunos clubes argentinos, pero nosotros tuvimos la suerte de traerlo para sumar; él es un centrodelantero natural, que va muy bien por arriba. Con Torres, quien juega en Godoy Cruz, ya hemos hablado y se entusiasmó mucho con la posibilidad de venir acá, es un enganche clásico (10) que se ajusta a los dos perfiles, además, posee dinámica y asiste bien. Me parece que es un jugador que nos estaba faltando, pero aún faltan unos detalles para que firme.

¿La Sudamericana representa una posibilidad de cambiar lo que paso en Libertadores?
Sí, es una revancha y la vamos a aprovechar, sin descuidar el torneo local.
Linsy Coello
lcoello@telegrafo.com.ec

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