emelec( por Econ. Graciliano Castro G. )

Este Clásico será recordado como uno de los más disputados y controversiales de todos los tiempos. Indudablemente la alegrí­a nos consume a todos los hinchas emelexistas que vimos ganar a nuestro equipo frente a todas las adversidades que se presentaron en el partido, pero quedó la amargura de saber que un niño inocente habí­a fallecido momentos antes de iniciarse el cotejo.

En los espectáculos deportivos, yo considero que deben manejarse dos conceptos que deben ir muy de la mano, que son el fanatismo y la seguridad.

Los partidos como el Clásico del Astillero, y otros partidos que generan gran atención del público crean una expectativa tal, que puede confundirse en algunos momentos en violencia.

El fanatismo, es la pasión que tenemos por nuestros equipos, a los cuales seguimos, admiramos, criticamos y apoyamos. Pero en ningún momento este fanatismo debe comprometer la seguridad de los seres humanos, sea cual sea nuestro equipo o ideologí­a.

Es lastimoso ver a la salida de partidos como el Clásico del Astillero, como los hinchas pelean entre sí­ sólo por tener un color distinto de camiseta, o descargan su ira irracional sobre los activos y bienes de otros individuos que al fin y al cabo, sólo quisieron disfrutar de observar un partido de fútbol.

La Federación Ecuatoriana de Fútbol, por medio de las Federaciones provinciales e instituciones de control, debe preocuparse por la seguridad en todos los estadios del paí­s, para evitar que sucedan hechos como el acontecido, ya que estas situaciones alejan a la hinchada que quiere asistir a alentar a su equipo.

De ninguna manera, la seguridad debe verse violada por el fanatismo de los hinchas; de ninguna manera la vida de una persona será menos importante que un partido de fútbol. Es por esto que este lamentable incidente es un fuerte llamado de atención a las autoridades competentes a revisar las seguridades de los eventos deportivos, de tal forma que se pueda asegurar el bienestar de los hinchas dentro de los estadios.

Econ. Graciliano Castro G.

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