El volante, Fernando “Chiqui” Guerrero, jugador de Emelec, no vio el “bólido” que le pasó por encima.
Que -en términos médicos- le ocasionó “una fractura del hueso propio con desviación del tabique”.
Por lo que tuvo que ser operado, la noche del domingo, pero ayer al mediodÃa, Eduardo AlcÃvar, presidente de la Comisión Médica de Emelec, le dio el alta.
CUMPLIÓ SU PALABRA
El progenitor del joven futbolista, Luis Fernando “Lupo” Guerrero, señaló a EXTRA que su hijo, la tarde del domingo ilusionado le dijo “papi por tu cumpleaños te dedicaré un gol”.
El decidido jovencito de 18 años cumplió su palabra, pero al culminar el encuentro y después de saludar a la hinchada “eléctrica” su mamá, Solanda Vásquez, al verlo le indicó que tenÃa el rostro hinchado y él solo atinó a decir que “me arde la cara” e inmediatamente ingresó al camerino.
Después de unos minutos a Fernando Guerrero, desde el Capwell, fue trasladado en ambulancia hacia la clÃnica AlcÃvar para ser revisado y mientras que el “Trapito” Vega salÃa en silla de ruedas por el lado de emergencia, el “Chiqui” era preparado para la cirugÃa.
De todas maneras el cumpleaños, del jefe de la casa, se celebró con un “Chiqui” Guerrero hospitalizado.
VIO EL VÃDEO
Carlos Rabascal, gerente ejecutivo de Emelec, mencionó que la Comisión de Fútbol de Emelec, ayer se reunió para ver el vÃdeo del partido y asà hacer la acusación respectiva en contra del jugador que lesionó a los tres futbolistas “eléctricos”.
Hoy se tiene previsto la presencia de un representante de Emelec en el Comité Ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, el cual pondrá el respectivo reclamo por el fuerte juego del equipo “policial”.
FUENTE : DIARIO EXTRA (www.extra.ec)
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