La funcion de este portal es incentivar el amor por EMELEC, gracias a Alfonso Aguilar compartimos con ustedes la biografia de el caballero norteamericano que fundo a nuestra institucion deportiva, la cual sigue siendo pionera y lider a nivel nacional.
Esperamos con esto en parte llenar el vacio de informacion sobre nuestra gloriosa institucion en otros medios informativos tradicionales.
Es el padre de EMELEC, el hombre que hizo ver la luz al equipo de la luz. De su mente visionaria, su espiritu entusiasta lleno de amor al deporte y su caracter firme e indomable, nacio una de las instituciones deportivas mas grandes del pais y el continente. El nombre de George Lewis Capwell es una institucion dentro de la institucion.
Fue el quien un 28 de abril de 1929, desde las entrañas de la Empresa Electrica del Ecuador, forjo el club azul cielo del cual hoy somos seguidores orgullosos y del cual fue su primer presidente reinando en un periodo de 27 años desde 1929 hasta 1946.
Capwell, nacido en Olean, estado de Nueva York, Estados Unidos, un primero de julio de 1902 fue un hombre nacido para el deporte. Fue atleta y dirigente y en ambos campos brillo a gran altura, convirtiendose en esa especie de seres inmortales que no mueren nunca, que por el legado de su obra fecunda permanece imperecedero en el tiempo y el espacio. Los primeros cinco años de su vida los vivio en su tierra natal. Un año despues viajo a Balboa, Panama para reunirse con sus padres, pues su progenitor trabajaba como ingeniero en las obras de construccion del Canal de Panama. Ahi estudio la secundaria y forjo su vida deportiva como practicante activo del beisbol, boxeo, basquet, handball y natacion.
Luego de graduarse de bachiller, regreso a su tierra natal para realizar sus estudios superiores, inclinandose por la ingenieria electrica en el Resenlear Polythenic Institute de Nueva York, donde se graduo con altas calificaciones, sin descuidar nunca su aficion deportiva que era multiple. Tras graduarse de ingeniero electrico, emprendio una vida nomada que lo llevaria primero a Cien Fuegos, Cuba en donde fue contratado como ayudante de ingeniero de la planta electrica de esa localidad. Años despues, el destino lo llevo nuevamente a Panama donde siguio desarrollando sus labores profesionales y su aficion deportiva.
El destino quiso que un dia Capwell emigrara a Ecuador con el que iniciaria un romance mutuo y una vida fecunda. Asi, un 14 de abril de 1926, llego a Guayaquil contratado por la Empresa Electrica del Ecuador Inc. (EMELEC), como integrante de la Superintendencia de la compañia. Junto a el llegaron otros ingenieros como el belga Gustavo Bross, los estadounidenses Kart O´Brien y Nathan Myers y el ecuatoriano Ulpiano Cowell con los que contribuyo al progreso de la ciudad.
Y es aqui en Guayaquil donde Capwell siembra sus frutos como dirigente, cuando retomo la idea de formar un club deportivo para los empleados y trabajadores de la empresa electrica, situacion que ya habia florecido un año antes de su llegada al pais. El entonces funcionario, queria darles horas de esparcimiento a sus colaboradores, a la vez de fomentar aquello de “en mente sana cuerpo sano”. La idea entusiasmo a sus compañeros y el deporte calo hondo en el corazon de muchos colaboradores.
Su idea original traspaso la barrera de lo imaginado y conjuntamente con otros deportistas ecuatorianos como Victor Peñaherrera, Lauro Guerrero, la mañana del 28 de abril en una asamblea de empleados de la Empresa Electrica se creo oficialmente el Club Sport EMELEC. Lejos estaban Capwell y sus amigos de pensar que ese club aficionado se convertiria con el paso del tiempo en la institucion esplendorosa que hoy es.
Anecdotas y polemica
Luchador como era, Capwell tuvo tambien su faceta polemica, pues como deportista aguerrido, profesional capaz y dirigente entusiasta era amante de la disciplina ferrea, lo que lo llevaba a tomar decisiones energicas que no siempre eran bien vistas en un medio donde a veces reinaba la informalidad y el desorden. Otra de las situaciones polemicas se dio cuando puso como requisito que para ser socio del club, primero el aspirante debia fajarse en el ring de boxeo del club. Por aquella epoca se decia que quien no se sacaba “chocolate” de la nariz, no merecia ser emelecista. Quienes mas protestaban eran las madres de los entusiastas jovenes que llegaban a casa golpeados y sangrantes, pero felices de haber demostrado su valentia y de haber ingresado al club de sus amores. Poco a poco las criticas se convirtieron en elogios y la obra de Capwell paso a ser reconocida. Como dirigente su labor era ejemplar y como deportista se ganaba su espacio logrando ser campeon provincial en beisbol y basquet. En el deporte de la pelota chica imponia presencia en los diamantes como receptor (catcher), mientras en el baloncesto era un firme guardia (defensa) que hacia sentir el peso de su corpulencia.
Y justamente fue con Capwell en la cancha que el quinteto emelecista dio al club la primera corona deportiva de nuestra historia al convertirse en campeon de Guayaquil en el torneo de 1929 cuando un domingo 17 de septiembre se derroto al Vanguardia 14-12. Jugaban junto al “Gringo”, Lauro Guerrero, Anibal Santos, Francisco Quintero, Januario Palacios, Agustin Jaramillo, Victor Peñaherrera, Ruffo Lopez, Walter Jouvin, el norteamericano Nathan Myers, Villacreses, Baquerizo, Becerra, Garcia, Barreiro y Marquez de la Plata.
En los diamantes, Capwell tambien dio a EMELEC la franela de campeon, como aquella lograda en el torneo de Guayaquil de 1935 en el que situado en su puesto de catcher formaba bateria con el lanzador “Jojo” Barreiro y tenia en el gramado como compañeros a Alfredo Plata y Lothrop, que defendian el cuadro; John Spiller, Carlos Garcia, “Cloruro”; Oton Plata, Reize, Eduardo Jurado, Walter Jouvin, Cesar Carrillo y Stanley Parker alternando en los jardines.
Pero Capwell no se contento solo con servir a EMELEC, sino que trabajo en el desarrollo de otras instituciones como el Guayaquil Country Club del cual llego a ser su presidente, a la par que se preocupo de la educacion para lo cual colaboro en la fundacion del Colegio Americano.
Con el paso del tiempo llego a desplegar una gran labor que fue reconocida en muchas condecoraciones, siendo las mas importantes aquella que obtuvo en el grado Oficial por el Municipio de Guayaquil y otras como las de la Federacion Deportiva Nacional del Ecuador y del Guayas que lo nombraron Gran Caballero. Su obra mos importante en nuestro deporte fue la creacion del estadio que lleva su nombre y que tras muchos esfuerzos fue inaugurado en 1945, como un diamante de beisbol, que luego fue transformado en estadio de futbol, llegando a ser sede del Sudamericano de Guayaquil en 1947.
Pero el destino quiso que un dia Capwell dejara Ecuador, para regresar a Panama donde siguio haciendo obras. Sin embargo, el tiempo y la distancia hicieron que el recordado “Gringo” se quedara en la historia emelecista por siempre.




