( por : Fernando Flores )
Qué difÃcil es escribir algo en este momento. En mi cabeza sigue dando vueltas el recuerdo de los primeros veinte minutos del partido de ayer y no hay explicación que pueda justificar la mamarrachada de la que fuimos testigos en el Capwell.
Más de la mitad del equipo jugaba como si le hubieran puesto plomo en los zapatos, parados, entregando mal la pelota, sin ganas, listos a tirar por la borda las pocas posibilidades de clasificar que tenÃamos.
Lo más raro de todo es que cuando el partido se habÃa entregado, entonces sà empezaron a correr, empezaron a meter la pierna y a hacerse los bravos. Y eso de hacerse los bravos nos llevó a quedarnos con nueve jugadores, listos para una boleta histórica que por suerte y por falta de ambición del rival no se dio.
Algo raro pasó, alguien tendrá la explicación a lo anormal que fueron esos primeros veinte minutos, no quiero mencionar nombres de jugadores, el que fue al estadio sabe quienes fueron los que hicieron todo lo posible para perder.
Siempre pensé que el equipo era malo y los técnicos peores –Silva está para entrenar la selección del 28 de Mayo- pero que tenÃan dignidad, ayer lo único bueno que pensaba de este EMELEC 2008 se fue al caño, dignidad tienen Elizaga, Zambrano, Riverita y Juárez –hasta cuando quieran jugar deberÃan estar en EMELEC- del resto prefiero no escribir, no se lo merecen y menos aún vestir la gloriosa azul y plomo.
La hinchada tiene un reconocimiento aparte, perdiendo y con la posibilidad de que la derrota sea mayor siguió alentando sin ocasionar desmanes, demostrando el por qué somos la mejor hinchada de este paÃs. Los jugadores, técnicos y dirigentes pasarán –espero que lo antes posible- pero la hinchada quedará.





