( por : Pabloazul )

“La lluvia dañó la cancha en esta primera prueba, pero eso no es excusa para emitir criterios acerca de la gran diferencia entre Emelec 2009 y los demás equipos eléctricos conformados desde el 2003”

Es muy prematuro hacer un balance definitivo de Emelec 2009, pero la tendencia es hacia una mejorí­a notable. Orden y planificación son algunos de los elementos que G. Perrone y la Comisión de Fútbol (Nassib Neme y Directivos en general) proponen para este 2009 en Emelec. En esta noche azul, la cancha jugó en contra del desarrollo del plantel en el partido ante S. Cristal, de todas maneras Emelec viene de un trabajo fí­sico exigente, por lo que la parte futbolí­stica del plantel aun carece de ritmo y soltura. Pero la idea futbolí­stica se pudo connotar.

Mucho se ha hablado sobre la conformación del plantel, pero lo innegable es que este Emelec 2009 no tiene referentes ni cercanos en los últimos 5 o 6 años, salvo algunos elementos individuales.

La defensa es la lí­nea que más se ha reforzado y de una manera férrea y lógica, reemplazando los elementos de poco aporte por jugadores experimentados, como en el caso de Fleitas, y de ganas y hambre futbolí­sticas, como el caso del ya famoso “odontólogo” Nazareno o del “madrugador” Mariano Mina. Jimmi Bran, un gran número 5 como no habí­amos ni siquiera habí­amos vislumbrado en Ruiz Dí­az, el cual queda insuficiente ante la gran capacidad predictiva del volante de corte quiteño. Polo Wila, un anticipo muy bueno que conjugado con su soltura al ataque y su remate, ayuda a resolver un problema crónico de Emelec al no poseer generación de jugadas desde la zona defensiva después de un ataque rival, función fundamental del fútbol sin recurrir al pelotazo. Los laterales (C. Quiñonez, Aguirre, Nazareno) ahora sí­ pueden proponer salidas sin condicionarse por una retaguardia débil, Nazareno está para banquear a Aguirre, lo cual nos satisface pues ese puesto era monopolizado y fundamentaba nuestra dependencia para partidos claves sin el cambio necesario. Esto tampoco lo poseí­amos hace muchos años. Elementos en el medio campo como Rivera, permitirán pensar en variantes de buenas condiciones; Bryan Rodriguez y Mena, son elementos que podrí­an cambiar de enfoque a cualquier partido, tenemos ahora argumentos de peso para proponer partidos y no solamente basarnos en una base titular, como vení­a sucediendo hace algunos años. Quiroz tuvo un estreno mediano, sin muchas sorpresas, esperamos mejor desarrollo. La conjunción del Tigre Mendoza, Fabio Ramos y el Peque Torales, es una alianza que seguramente se afianzará dirigido a algo que Emelec tampoco poseí­a: movilidad, sorpresa, cambio de frente y decisión. Torales es como ese jugador vital que tuvimos años atrás llamado Oste; este caso es como esos delanteros pequeños de estatura, pero con una capacidad de lucha y anticipación muy notables y con el abastecimiento necesario que ahora el Tigre y Ramos quiere proponer en el bombillo. Al parecer un enganche (extranjero faltante) le dará a esta delantera más posibilidades de ataque. Sin “querer queriendo”, Emelec mostró 2 equipos ayer, pero a diferencia de otros equipos y otras noches de estreno, nunca desentonó por completo, y ante un rival que viene preparándose para Copa Libertadores. Creo que Emelec pasa y muy bien esta primera prueba con la intención de un balón bien tratado, con la intención de tramitar el balón ordenadamente por las lí­neas sin renunciar nunca a la sorpresa. Emelec pudo estar duro ayer, pero nunca se refugió.

Llenar la banca por llenar, no es el objetivo de este Emelec 2009. Hace mucho que Emelec no poseí­a 2 equipos competitivos. Cuidar al plantel ante terrenos tan difí­ciles como el de ayer, es lo más acertado para planificar la Copa Pilsener y demás objetivos grandes. Tener cambios competitivos, deja espacio para apostar por un equipo integral y equilibrado, y sobre todo propositivo.
Hago un llamado a la hinchada que aun se resiste a pensar que la página no ha cambiado en nuestro libro histórico; este Emelec es distinto y promete dar mucho más. Un Emelec que no lo habí­amos visto desde hace mucho tiempo, pero que ya lo necesitábamos de vuelta.

Pablo Vásquez

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