Autor: Diplomático Azul

Lo escribo con mayúscula porque lo maldigo. Ha sido el peor argumento que nuestro equipo ha mostrado durante los últimos años y del que, aparentemente, nos cuesta librarnos.

Como cuestión conceptual, tomándolo de la mejor manera, el pelotazo puede ser un arma contundente cuando es bien utilizado. Primero se necesita quién corra al balón que se lanza. Segundo se necesita precisión en el pase largo. Tercero, se lanza un pelotazo cuando los atacantes tienen oportunidad de vencer por velocidad o potencia a los defensas. Si alguna de estos requisitos no se cumple, el pelotazo se convierte en el MALDITO “ollazo”.

Si bien comenzamos con algo de juego el partido, se acabaron los argumentos y nos fuimos al MALDITO “ollazo”, para variar. Lo que sucede sin embargo, es que los pelotazos de Bran y Fleitas no sirvieron para MALDITA la cosa porque no fueron precisos. Los pelotazos por otro lado, no tení­an un MALDITO destinatario. Además, los MALDITOS pelotazos se enviaban cuando prácticamente todo el equipo contrario estaba en su área, incrementando la posibilidad de que lo rechacen o de que se convierta en posesión contraria.

Lamentablemente se recurre a este asqueroso argumento porque nada más funciona y el equipo es presa de la desesperación. No voy a opinar de la capacidad o ineptitud de los jugadores. El técnico realiza los entrenamientos durante la semana y sabrá por qué alinea a los que saltan de titulares (obviamente fuera de la coyuntura del no arribo de las transferencias de Coria y Mendoza). ¡Mucho ojo!, los que lanzaron los pelotazos no fueron ni Zambrano ni Mena, ni Rodrí­guez. Por ende, no pongamos la falta de Coria y Mendoza como excusa para jugar al MALDITO “ollazo”.

Dicen que tengamos paciencia, que el equipo tiene muchos jugadores nuevos, que hay una renovación, que se están acoplando. Pero, ¿acoplando a qué señores?; puede que los jugadores no funcionen, pero al menos debe haber un sistema definido y sus variantes correspondientes. Retroceder el balón no es un sistema táctico y jugar al MALDITO “ollazo” no es una variante. Continúa el divorcio entre el mediocampo y los delanteros. Torales jugó demasiado fuera del área. Dónde está el trabajo de todos estos meses? No se reclama una avalancha de buen fútbol, pero al menos queremos ver que el equipo juegue a algo.

Me pregunto qué pasa con la defensa. Supuestamente se trajo a una pareja de centrales que tení­an experiencia jugando juntos. Los laterales no han sido cambiados. ¿Necesitamos acaso paciencia también o es simplemente un problema de ineptitud? Hoy la defensa fue un bolsillo de payaso. Entró lo que les dio la gana y cuantas veces les dio la gana. Por el lado de Aguirre ya sabemos que hay fallas, pero no las esperábamos por el centro. Felicitaciones a la lí­nea de contención, especialmente a Bran. ¿Contaron la cantidad de patadas, faltas, tomadas de camisetas, etcétera, innecesarias que cometió? El fútbol se juega con el MALDITO balón, no con la pierna del rival.

Por último, hoy sucedió lo imperdonable. La barra cantó y cantó y cantó, todo el partido. Está bien que no se haya visto un sistema acertado, o destellos individuales de buen fútbol, pero el esfuerzo de la hinchada merecí­a un esfuerzo igual de los jugadores, con barraquera y pundonor. Hoy sin embargo, ni MALDITOS huevos tuvieron.

Esperaremos el próximo partido.

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