Este era el partido que todos querían ver, para comentar, desde los panas técnicos, pasando por el betunero, el carnicero, el busetero, el peluquero, en fin, por todos esos miles de hinchas que tienen ambos equipos, y esta es mi más sincera opinión. Guste y disguste a quien sea…

Cada vez es más nostálgico, el ver pasar el tiempo, y añorar viejos clásicos de gran esplendor, ahora, tenemos que conformarnos con mediocres muestras de futbol, con partidos carentes de brillo, de espectáculo, de lo que debe de ser, un verdadero clásico del astillero.

Las dos derrotas sufridas por Emelec en los clásicos amistosos, hacía pensar, para los amarillos, que la misma suerte iba seguir en el oficial… en el de verdad. Para ellos era más vital sacar un resultado positivo, ya que tiene urgencia de puntos, nosotros ya estamos clasificados, sin embargo, estos partidos tienen un enorme plus, el honor. Esa cuestión intangible que no tiene precio, pero si un sublime valor. He aháporque sufrimos y gozamos según los resultados. Esta vez fue otro empate con un sabor dulce para los azules, y uno agrio para los amarillos, ya que tenían prácticamente la victoria en sus manos, merced al regalo de Zumba al gordo Lucho, y de un Morantazo se llevaron solo un punto y miles de silbidos por parte de los Emelecistas. (Incluyéndome entre ellos)

Barcelona ha mejorado, el flaco Zubeldia va moldeando con buena mano a los amarillos, es evidente, mientras que Carrasco, con más experiencia, pero con menos tacto, esta, no sé qué está haciendo??…quiere jugar ofensivo y debilita la media, pone tres atacantes, suponiendo que aquel posicionamiento le da la mayor ofensiva posible y deja a un solo de contención, recargándole y desfavoreciendo el trabajo de ese estoico jugador, que es evidente que se están alternando entre P. Quiñonez y D. Quiroz, cuando deberían jugar juntos como doble cinco.

Cuando usas ese planteamiento, el de Carrasco, se debe estar consciente que algo vas a sacrificar, y la media está siendo ultrajada, no digo que este mal que lo intente, pero se debe tomar prevenciones, y alláel uruguayo falla, es obvio, hasta para un ciego. Cierto es también, que su modelo de juego es extraño todavía para el juego típico del Emelec, y eso, si es que no logra acoplarse lo más pronto, podría causar estragos…no todos los injertos salen buenos. No hubiese sido mejor, digo con el beneficio a la duda, que el bombillo siga usando su clásico estilo…con los cambios evidentes que necesita, porque según este partido, sigue teniendo esas misma problemática. Lo mostrado por los refuerzos no está supliendo esa necesidad, hasta ahora. No sé cuántos partidos necesiten para revelar sus más profundos talentos, si es que los tienen. Jugar bajo una premisa diferente requiere cierta transición, y habría que ver si Emelec está preparado para enfrentarla en lo que queda del campeonato. Como una acotación más, mejor dicho, como una interrogante…ganar la primera etapa habrá sido bueno, sacando los beneficios que ella ofreció, e ir sin un juego consolidado a la fase final a jugar sin el performance debido…porque, quien peca en el mismo pecado, es pecador, pero por estúpido, ojala Emelec no caiga en ese vicio de nuevo.

Reiterativamente vengo diciendo que Emelec tiene un gran plantel, que solo necesita que alguien con inteligencia los haga funcionar a su máximo poder. Este es un bólido de seis velocidades que marcha apenas en segunda.

Una mención aparte, el gran nivel desplegado por la zaga, Achillier y Morante, lo mejor de todos, igual Fleitas…Méndez mas errático que la resta de 3 – 2 = Cero, ningún pase acertado, todo quiere hacer, hasta manejar el carrito de la cruz roja, espero que la próxima vez sea el que salga en ese aparato y no P. Quiñonez. Y que se vaya a jugar a la casa de la…ustedes ya saben de quien…

El Bombillo le volvió a quitar “el caramelo que olía en el aire” en el minuto 44 a los amarillos, en un clásico más típico de esta era…intranscendente, aunque algunos de mis “fans”, dirán, que escribo pendejadas porque me atrevo a decir la verdad, que otros prefieren encubrirlas con cinismos.

Numa Pompilio Llona Cardenas

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