La imagen ( por : Hans Behr Lopez )

UNAS NOTAS SUELTAS SOBRE JUAREZ, PAREDES Y EL ÑATO.
Juárez (el viejo león).-
No quisiera agotar más de un par de lí­neas con el recordado Mondaini, quien fue un icono azul:  ¿por qué empiezo con un nombre que no es el tema en cuestión?:  Porque ante su decisión extrema (la de pasarse al otro bando pese a su dizque confeso cariño azul) sólo le podemos regalar el olvido. Contentarnos con los que hoy en dí­a tenemos (quienes no le piden ningún favor).

Y escribir sobre aquellos jugadores que dieron logros imborrables, y que, entiéndase bien, jamás vistieron de amarillo. Me refiero al Cuqui Juárez. Humildemente pienso que, pese al criterio de la actual dirigencia azul, la cual busca rapidez y contundencia, no deben descartar a este insigne goleador. Quisiera resumir tres puntos:
1) La hinchada lo quiere. Y esto vale más que cualquier marketing barato. Por una sola razón: el marketing ya está hecho (dirigentes emelecistas, hagan una encuesta: ¿la gente no irí­a a ver al “viejo león” en el año de su retiro?, ¿no lo aplaudirí­a desde el momento en que empezara a calentar para entrar en el campo?, ¿los adversarios no empezarí­an a temblar ante la circunstancia fatal de que él ingrese y anote? ¿no jugarí­amos con la psicológica?). Les cuento algo: de pequeño mi padre siempre me llevaba al Capwell, a ver los partidos de segunda. Y saben qué: el sólo hecho de ver al “tanque” Romero pagaba la entrada del recuerdo. Eso es el fútbol: recordar no sólo los goles sino las cosas maravillosas que nos brinda.:  Hago esta comparación guardando las distancias: el “Tanque” Romero del Everest (equipo que admiré porque habí­a escuchado que le ganó una final de campeonato a los amarillos, cuando éstos sólo tení­an que empatar) ya era mucho mayor. Juárez, en cambio, el viejo león, aún nos puede ofrecer algunos de sus goles imborrables. Por eso es nuestro goleador histórico (recordemos cuando llegó, cómo lo tildaron algunos periodistas: “un tronco”). Concluyendo: es una oportunidad de mercadeo, además de que su nombre significa peligro en el área. En la segunda etapa del 2007 marcó goles que representaron puntos importantes. Y los hizo en partidos complicados. ¿Acaso no serí­a un cambio indicado si el partido se pinta como cuando se jugó con el Sporting Cristal o la Liga de Quito?
2):  El viejo león arrastra marca, lo que repercute en que los actuales medio campistas y delanteros, veloces y ágiles, encuentren otras oportunidades (sino recordemos el gol de Ladines en el último clásico, ¿de dónde salió el pase fulminante a Fernández?, ¿a quién estaban marcando para quitarle el balón?).
3) Y lo más importante: Juárez ha sido emelecista desde que pisó estas tierras. Por ello, la hinchada sabia, sabe reconocer cuando alguien es transparentemente azul. El transmitirá esa ilusión y alegrí­a a todos sus compañeros. Como lí­der que es. Eso que a veces falta en otros equipos. La fe de luchar hasta el último. A Vega, a Ludueña,:  (ojo, los de la chequera jugosa que antes sonreí­an ante nuestras contrataciones deben ahora estar pensando muy en serio tenerlos para el próximo año), y a los tantos juveniles que están mostrando su calidad. Hay que ser azul para ser grande. Y en eso Juárez no pide favores. Es el viejo león, el de la experiencia y la mirada oportuna, el cual debe estar en este momento importante cuando buscamos el campeonato. y vaya que tenemos cómo.
Paredes.-
No conozco personalmente a este jugador. Pero lo admiro, en lo futbolí­stico. Y aclaro algo. En ocasiones alcanza ser fuera de serie. ¿Qué serí­a si estado, el de ser “fuera de serie” se puede extender mucho más?:  Espero que con estas notas él pueda comprender su valí­a. Los periodistas amarillos empujan para su deterioro, para su salida del equipo. ¿cuál es al razón?. Le temen. Temen que eso ocurra y que el jugador se consolide en el medio campo. Ojalá que el jugador también se de cuenta de ello. Se dé cuenta que advierten una conjunción valiosa con los delanteros azules. Si Paredes vence sus problemas propios (los cuales no son de mi incumbencia), si se adapta a la disciplina, se volverí­a un iluminado, y profetizo que en dos años estarí­a en México o en Europa. Dicen que no ha ganado nada, pero yo opino que lo puede ganar todo, es una apuesta que tiene él en su vida. El Ñato y compañí­a le dieron la mano, gran parte de los hinchas también, sólo le solicito que sea fiel con sus sueños. Nada más. Si gana el campeonato podrá silenciar a todos. La respuesta sólo la tiene él. En:  EMELEC tiene la oportunidad.
El Ñato.-
El presidente de la comisión de fútbol ha demostrado a propios y extraños que sabe:  armar un equipo (que aún lo veo en el 65% de su capacidad). Ha soportado crí­ticas, burlas (textual: por allí­ escuché que con solo la Fe no se iban a lograr cosas grandes, en lo futbolí­stico), comentarios desleales, y sin embargo ha seguido adelante. Su fe en Dios:  es su alegrí­a y eso lo transmite a sus jugadores: la alegrí­a del fútbol. Y es lo que invito a los hinchas azules. Que tratemos de imaginar al EMELEC cuando estén todos sus jugadores, cuando tengamos a disposición a Rivera, Paredes, Guerrero, y se recuperen los lesionados. Allí­ veremos lo que El Ñato y asesores vislumbraron desde el comienzo. Y la mejor forma de agradecer ese aporte es simplemente acudiendo al estadio. Esa es nuestra parte. La del hincha: lograr que las arcas del plantel tengan liquidez. Y no ser triunfalistas, es decir, ir solamente cuando el equipo esté ganando. Ir siempre. Sobre pasar el promedio de quince mil espectadores. De esa forma no agregarí­amos “una preocupación” a los directivos. Es el mejor momento para demostrar que somos la mejor hinchada del paí­s.

Autor: H. Augusto Behr Martí­nez.

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