Todos en cierto momento de la vida hemos experimentado con algún amor situaciones adversas decepción, dolor, tristeza, pena etc.
Pero luego tarde o temprano a este amor que nos causa daño lo terminamos olvidando.
Todo emelexista o emelecista no importa como lo escribas, al final el sentimiento es el mismo, ver un EMELEC CADA VEZ MAS GRANDE, ha vivido a lo largo de su vida como eléctrico situaciones duras, tristes, dolorosas, que nos llenan de coraje. Pero que nos hacen reaccionar diferente a lo lógico, diferente a lo normal.
Estamos a mas de una semana que llegue el partido de toda la vida, el partido que se puede estar ultimo se puede estar primero pero que hay que ganarlo o mÃnimo no perderlo. En los últimos años hemos gozado de una cierta superioridad sobre nuestro tradicional y más acérrimo rival. Para muestra recordemos una perla.
Ultimo clásico del año, es el 2007 se juega en el monumental, un Emelec que no podÃa empatar y un barcecopia que iba primero, para variar la mayorÃa de la prensa o su totalidad daba por hecho y hacia fuerzas para que la mala copia de los de España ganaran y terminaran de enterrar a un Emelec alicaÃdo para ese entonces.

Estadio lleno, amarillos que cantaban su victoria antes de conseguirla, una fiesta montada con anticipación recibÃa a un Emelec que venia luchando y que si bien caerÃa eliminado luego , al menos esa tarde y noche no permitirÃa que este mal llamado Ãdolo del Ecuador le diera la estocada final, cualquier otro pero ellos no.
Jugada comenzada desde la media, intervención de Juárez, Fernández y al final Ladines le darÃan a Emelec una victoria mas, victoria de esas que lo que hacen es recordarle a Barcelona el puesto eterno que se quiere saltar y al que termina regresando siempre, el de hijo.
Hay esposos que dejan a sus mujeres, hay mujeres que dejan a sus esposos, igual con los enamorados, con los amigos ,la nacionalidad, los trabajos, y algunos hasta la familia la abandonan pero al equipo a los colores que uno decidió seguir de pequeño no, ese amor que nunca se termina, ese no se deja, ese es innegociable. Se vaya ganando, se vaya perdiendo, se vaya haciendo una buena o mala campaña, haya problemas o no, nos haya sacado risa o lagrimas el pueblo azul ahà esta, siempre presente y con toda seguridad lo volverá a estar, cantando a voz en cuello, con el corazón como bombo y la garganta como trompeta alentado a su Emelec del alma, gritando una y otra vez, la canción que empuja.
Ojala llegue pronto la fecha, ojala podamos celebrar, ojala podamos volver a salir gritando del estadio como dice el canto, como reza el himno, como sienten los azules. Poropopo poropopo el que no salta es un torero m…..
Angel Bustamante L.






