verguenzaEDITORIAL

Esto va dirigido a los jugadores que tienen el honor (desgracia para nosotros) de ponerse la gloriosa camiseta del Club Sport Emelec.

Lo que se vio ayer en el Estadio Atahualpa fue vergonzoso, estos futbolistas “profesionales” literalmente caminaban en la cancha, fueron espectadores de lujo y protagonistas directos de una nueva goleada que mancha la historia de nuestro querido club. Quisiera pensar que El Nacional es un equipo deslotado, pero ese equipo no está cinco goles por encima de Emelec, no le ganaban a nadie hace ocho fechas, su técnico estaba al borde del despido y gracias a los jugadores pecho-frío que ayer vistieron la camiseta de mi equipo, Jorge Luis Pinto aseguró su permanencia por el resto de la primera etapa.

Los hinchas de Emelec vivimos por y para Emelec, esperamos con ansias todos los encuentros, compramos cualquier distintivo que encontramos en el camino, vemos el partido con ilusión, seguimos las incidencias del equipo con mucha fidelidad ¿y los jugadores cómo recompensan esa fidelidad? Se tiran para atrás en Quito. Es claro, ellos después del partido se van a sus casas y de ahásiguen entrenando, al final del mes recibirán sus cheques de 10.000, 15.000, 30.000 para seguir pateando una pelota, pero nosotros somos los que sufrimos las consecuencias de su displiciencia, de su frialdad en el campo de juego, nosotros somos los que si vivimos con esa derrota a cuestas, los que debemos lidiar con las burlas de otros hinchas, los que neciamente volvemos al estadio a ver un espectáculo deplorable, volvemos por el escudo, por los colores, por el sentimiento, no por los jugadores.

Ayer fue clarísimo que los jugadores quisieron ser goleados. Si ellos no quieren al director técnico, que hablen con los dirigentes directamente, solucionen el problema internamente o váyanse del club, los juveniles hubieran jugado con más decoro del que ustedes demostraron el día de ayer. En el último de los casos, si ven que el planteamiento está llevando al equipo a una inminente derrota, hagan su mejor esfuerzo por ubicarse en los sectores donde puedan contener mejor el ataque rival, pero no sigan manchando el nombre de nuestro equipo por su falta de compromiso y poco profesionalismo.

Ayer los jugadores fueron tan sinvergüenzas que no demostraron respeto por la camiseta que les da la oportunidad de ser famosos, que les da los costosos carros en los que andan. Ayer los jugadores fueron tan sinvergüenzas que mordieron la mano que les da de comer, volvieron a manchar la historia, nos volvieron a dar una decepción. Es bueno que sepan que el amor es por los colores, no por los jugadores.

Miguel Villacís Alava
Socio 1042 – Club Sport Emelec

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