Se dio lo previsible, cuando se juega a no perder casi siempre se pierde y el domingo no fue la excepción. La clasificación a la Liguilla es casi una utopÃa salvo un giro de 180 grados en la actitud y capacidad futbolÃstica de nuestros jugadores lo que siendo reales es más difÃcil que ver un burro con alas.
Mencioné en el último editorial que escribà que ni Juan Ramón Silva, Rodolfo Motta, Carlos Torres y Salvador Capitano eran la solución, de hecho a través de un familiar hice una recomendación a la directiva, armar una dupla técnica con Jesús Cárdenas y Ricardo Armendáriz (ex jugadores de EMELEC y técnicos ofensivos) que terminen al mando del equipo en esta segunda etapa mientras se busca un técnico para el año 2009, sin embargo, como casi siempre, las recomendaciones a los actuales directivos caen en saco roto, sino recordemos que desde inicios de año pedimos a Carlos Juárez y ellos nos respondieron contratando a Jasson Zambrano que supuestamente se adaptaba mejor al fútbol veloz que prometió Eduardo GarcÃa.
Desde la presidencia del funesto Jorge Arosemena se está acabando con el prestigio y la historia de EMELEC, hoy en dÃa parecemos un equipo chico, de aquellos que viven de la mitad de tabla para abajo, que no clasifican a la Liguilla y que siempre tienen un ojo cuidando no descender y de no haber un cambio en el manejo del equipo (entiéndase invertir en buenos jugadores en lugar de contratar rechazos y paquetes) nos tocará vivir mÃnimo tres años más de lo mismo.
El domingo estaré en el Capwell como siempre, alentando a EMELEC, no a los jugadores ni a los dirigentes, porque EMELEC es su camiseta y su hinchada, esta última a pesar de todos los sinsabores sigue siendo la mejor de este paÃs.
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