EDITORIAL. Asáparecería que fuera el juego del Emelec…a veces punzante, otras veces apagado…pero a media luz en todo su desarrollo. Como un foco de 120 wats que se ilumina a tan solo 60.

Decir que los resultados por más que sean positivos son aceptables es una forma de maquillar una realidad que no se puede esconder…pero que sirve para apaciguar en algo las tensiones que no se pueden dejar de sentir. Ver jugar a Emelec es treparse a una montaña rusa, donde se debe soportar el aliento hasta que termine su recorrido, en términos futbolísticos, hasta que termine el partido. Se sale con una sensación extraña…satisfecho o aturdido…pero indudablemente confuso…y el Capwell se ha convertido en ese furgón donde todos los emelecistas están obligados a padecer esa angustia futbolística.

Ganar siempre es bueno, pero es mejor hacerlo convenciendo…decir que se ha mejorado es arbitrario y engañoso si tenemos en cuenta que en teoría se le gano a un equipo que no es una terrible amenaza…pero que en la práctica se volvió desafiante y peligroso. El rendimiento del bombillo estuvo marcado desde un principio en la típico apresuramiento de buscar el resultado en los primeros minutos del partido…lo hizo más con apuros que con velocidad, mas con deseo que con convicción…aunque tuvo una virtud innegable, no dejar de atacar…y que al final de cuentas esa cualidad tuvo su premio…pero dejando otra vez en evidencia la falencia goleadora de Peirone, que a tiempo supo enmendar Ayovi, y que ojala esta sea una clara señal que ahátiene, el técnico, una ¨viable¨ opción, por no decir obligada. En ausencia de lluvia cualquier rocío hace enverdecer los campos…es que hasta ahora Emelec solo ha sido un valle infértil de goles…y no se dejen llevar por la apreciación falseada de que si le restamos las dos goleadas (10 goles en dos partidos) estaríamos con un buen gol diferencia …aquáno hay que restar, si no saber sumar, hacer goles, no con jugadores improvisados, como los defensas (Fleitas) ni con los de la media…si viene bien, pero ese oficio es exclusividad de los delanteros que no brillan por su ausencia, simplemente no existen. Al menos uno está tratando de ganarse ese espacio que hasta ahora no ha tenido un dueño absoluto.

Rojas Quiroz Ayovi
Rojas Quiroz Ayovi

Es totalmente una penosa realidad ver que aháradica en muchísima parte el desmejoramiento del bombillo…hay que compensar ese defecto con urgencia si queremos aspirar a meternos con garantías hasta el final del campeonato.

Este triunfo es mejor saboreado por Sampaoli que respira a medias, ya que la hinchada lo tiene asfixiado por sus propias incoherencias y que apenas con este efímera conquista logra calmar el ímpetu de los simpatizantes azules que no dejan de estar a la expectativa de algún tropiezo del técnico argentino.

La próxima fecha es vital para el Emelec, hay que ganar aunque no sepa bien ese triunfo…esperemos que esa intermitencia futbolística termine y que vuelva a iluminar ese espíritu que antiguas glorias hicieron del bombillo ese gran ballet azul que todos queremos ver jugar…

BOMBILLO TOMA DE NUESTRA ENERGIA PARA QUE PUEDAS ILUMINARTE POR SIEMPRE…!!!!

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