Emelec fue un espejismo en esta primera etapa. De qué valieron los puntos fuera de casa, si los perdÃamos en el Capwell. Séptimo de 12 es un resultado mediocre. Por enésima vez pregunto: ¿Alguien puede estar contento? Por eso es que lo de Urquiza no sorprende.
Es más, demoró su salida y no entiendo por qué. Ni modo. La dirigencia se equivocó. Como no. Vendió la idea de armar un equipo poderoso, de contrataciones importantes y todo eso quedó desdibujado con la contratación de un técnico que nunca ha ganado un tÃtulo. ¿Cómo entender eso? No hay modo.
Esas son las decisiones dirigenciales que quedarán en el limbo porque nadie se atreverá a explicar las razones que llevaron a eso. Pero hoy, luego de una salida pacÃfica, sin dramas, sin prensa, las cosas deben analizarse de otra manera. De momento, el fracaso ya está allà para ser convalidado por rectificaciones. Hay que tomarse el tiempo necesario para ello. De momento, el encargo del equipo al profesor Pizarro es saludable. Por cierto, quedaron en que lo iban a mandar al exterior a capacitarlo. ¿Cuándo será eso?
Por allÃ, se habla de nombres que ya pasaron por el equipo. Uno puede decir que el tiempo pasado fue mejor, pero recordemos que algunos de esos nombres que ya se han mencionado se fueron de Emelec, precisamente porque no supieron mantener al equipo donde merece.
Lo peor es que uno de ellos fue a dirigir al otro equipo. Dirigentes… ya cometieron un error. Es de esperar que no lo repitan. La primera vuelta de la primera etapa cerró con cifras mediocres. Gracias a Dios que hay equipos como Macará (que se salvó con las justas el año anterior), como Técnico Universitario y Universidad Católica que apestan a cadáver y como Olmedo, que se olvidó del fútbol…
Sino ¿Dónde estarÃamos? Donde estamos, pues, allÃ, en medio de los mediocres.



