( por Fernando Flores Gallardo )
Luego del empate con el Imbabura, producto del ladronzuelo vestido de árbitro llamado Carpio, la prensa deportiva nos puso en terapia intensiva y después de la derrota contra el Azoguez nos mandaron al cementerio. “Huele a formol†escribió en un diario de la localidad uno de los amargados de siempre llamado Carlos VÃctor Morales.

Sin embargo el domingo tenemos la primera opción de llegar a la Liguilla e incluso podemos ser segundos, todo depende de EMELEC, de sumar esos tres puntos de visitante en la altura que durante la segunda etapa del campeonato nos han sido esquivos.
Y ahà debemos estar los azules de corazón, los de siempre, los que no abandonan al equipo nunca. Para los emelexistas todos los caminos conducen al Bellavista de Ambato, debemos de pintar de azul eléctrico el estadio, hacer sentir local al equipo y apoyar los 90 minutos.
Y regresar a casa con la clasificación en el bolsillo, con la alegrÃa de saber que nos quedan diez partidos más, que estaremos hasta el final peleando por la undécima corona de nuestra historia. Lo dije en un editorial anterior y lo repito, nuestra grandeza se forjó en la adversidad, contra todo y contra todos, incluidos los árbitros, ¡VAMOS A CLASIFICAR!









