La temporada 2004 esta entrando a su recta final, y mientras para algunas hinchadas la fiesta recién comienza, la familia emelecsista esta de luto. Su equipo de fútbol ha muerto y les esperan al menos cinco meses de velación hasta verlo nuevamente ponerse de pie.

La temporada 2004 esta entrando a su recta final, y mientras para algunas hinchadas la fiesta recién comienza, la familia emelecsista esta de luto. Su equipo de fútbol ha muerto y les esperan al menos cinco meses de velación hasta verlo nuevamente ponerse de pie. Y antes de que el cuerpo se enfrié y las aguas se calmen me gustaría hacer una pequeña autopsia de porque el fútbol ecuatoriano está llorando a uno de sus hijos predilectos. Nadie es inocente de esta muerte, se la veía venir desde hace mucho tiempo y desgraciadamente nadie pudo hacer nada para evitarla, es más todos los que conforman la familia azul tienen parte de culpa en esta debacle, nadie se escapa de la crítica, y quiero ir mencionando a todos y a cada uno de manera individual porque todos tienen vela en este entierro.

El Hincha
Sáseñor lector, leyó bien, el primer responsable, de una larga lista, es el hincha. Mal acostumbrado a ir al estadio de manera masiva únicamente cuando el equipo juega bien (lo que no ocurre hace mucho tiempo). Hincha que dice ser el más fiel del país pero que no es socio de su club, y si lo es, no esta al día en sus cuotas. Hincha que deja que el futuro de un club adorado por miles de personas en todo el territorio ecuatoriano, esté en las manos de 300 socios que inocentemente, como buenos ecuatorianos a la hora de ir a las urnas, NO SABEN ELEGIR.

La falta de unión en la familia emelecsista es alarmante, es inaudito que para las elecciones de enero de este año hayan presentado tres listas distintas, y peor aún, que ninguna de las tres haya demostrado algún tipo de solvencia económica o un plan de trabajo innovador que pudiera solventar a un equipo que hace rato venía arrastrando problemas de toda índole.

La Dirigencia
El crucificado de la temporada 2004 es, sin lugar a dudas, Jorge Arosemena Gallardo, Presidente de la institución, que durante todo este año ha cometido muchos errores desprestigiando su importante y larga trayectoria como dirigente deportivo.

Malas contrataciones, tanto nacionales como extranjeras. Técnicos que nunca pudieron disciplinar al equipo y dirigentes que se bajaron del barco antes que éste se hunda, acciones que hablan por sásolas y demuestran la pésima administración del club en este transcurrido año.

Si algo hay positivo que resaltar, es la entereza con la que Arosemena ha enfrentado la lluvia de críticas que le han caído desde el comienzo de su gestión presidencial. El siempre ha dado la cara y aceptado públicamente sus errores; además, es importante mencionar que el recibió un equipo en crisis, con números en rojo, sin unión dirigencial, con jugadores que ganan fortunas y que desde hace mucho tiempo no rinden lo que ganan, en fin esto no es culpa directa de Arosemena, esta enfermedad viene afectando al club desde administraciones anteriores.

Los Técnicos
Craviotto, Silva y Draskovic fueron los tres técnicos que tuvo el cuadro eléctrico en esta temporada, y ninguno de los tres pudo realmente armar un equipo competitivo.
A Craviotto no se lo dejó trabajar, y es que él era un técnico nuevo que no conocía el medio y que le tocó armar un equipo con muy poco, teniendo en cuenta que en el poco tiempo que dirigió, Emelec no jugó a nada y como era de esperarse no se le tuvo paciencia y se tuvo que ir. Hay que ser claros y decir que Craviotto vino sin mucho cartel y se fue peor, nunca pudo justificar el porqué de su contratación.

Silva es quizá el técnico que más se acercó a tener un equipo competitivo, ya que, él a diferencia de Craviotto, sáconocía a sus jugadores y además él es un insigne hombre azul que logró, en poco tiempo, hacer que un equipo mediocre fuera un aspirante a la liguilla. Sin embargo, un golpe de mala suerte hizo que Emelec perdiera de local contra el Deportivo Cuenca y todo lo que había hecho Silva se vino abajo, terminaron cuartos en la primera etapa y por problemas con la dirigencia que aún no están claros, Silva dejó el equipo.

El montenegrino Dussan Draskovic tomó la posta de Silva en la que es, quizás, la peor elección de técnico para este equipo guayaquileño en los últimos 15 años. La gestión del europeo fue, y hasta el momento sigue siendo, DESASTROSA; cambios posiciónales, peleas con los jugadores y ceguera futbolística. En general, es lo que ha mostrado este técnico que se jacta de ser el mejor técnico que ha tenido el Ecuador. Él solito perdió como mínimo 5 de los 14 partidos que dirigió en la segunda etapa del torneo y nunca se afianzó de local por sus genialidades e inventos. Si algo se puede rescatar de Draskovic, es que bajo su cargo Carlos Quiñónez recuperó su nivel futbolístico e inclusive fue considerado para la selección.

Los jugadores
Si bien en los últimos años EMELEC, por uno u otros motivos, dejó ir a muchos jugadores importantes, la plantilla del 2004 por nombres si era competitiva, pero ya en la cancha Emelec tuvo jugadores desganados, sin mística, sin corazón, mercenarios que sólo juegan por el dinero ya que la camiseta para ellos no vale nada.

Los nacionales, en su mayoría, tuvieron un año fatal, para el olvido, y todos los extranjeros, con excepción de Ricard, estuvieron becados en el club.

Muchos tendrán que irse, algunos por bajo rendimiento, otros porque su ciclo ya se cumplió y otros simplemente porque no merecen vestir una camiseta tan importante como la millonaria.

Soluciones
Hay mucho trabajo por hacer en el club, y asácomo creo que todos los que hacen Emelec son culpables de este mal rato, también creo que todos pueden ayudar a levantar al club que más quieren en el mundo.

El cambio tiene que venir de la dirigencia. Arosemena debe de buscar primero la unión de la familia emelecsista, debe de tener a su lado a todo aquel que pueda y quiera ayudar en su gestión, debe además de imponer un cambio de mentalidad en el manejo del club. En el fútbol moderno se acabaron los mecenas, un equipo para ser competitivo tiene que sobrevivir solo, sin ayuda de nadie, patrocinios, entradas al estadio, camisetas y demás artículos promociónales, captar socios, etc, son algunas de las muchas cosas que se deben de pulir para que Emelec tenga ingresos fuertes de dinero A LARGO PLAZO. Un ejemplo ha seguir de esto en el Ecuador, es la Liga Deportiva Universitaria que pasí de ser un equipo medianamente importante, a ser un poderoso del Ecuador gracias a este tipo de iniciativas dirigenciales.

Se debe de contratar a un técnico que no sea una vedette, con poses raras ni actitudes infantiles, alguien que no trate de descubrir el agua tibia, sino que trabaje con mesura y lógica de acuerdo a lo que sus jugadores puedan darle; sería preferible contratar a alguien que conozca el medio y, si es posible, que se identifique con el club, como lo hacen los grandes equipos de Europa y del sur de América.

Con los jugadores debe de haber una renovación, como ya lo mencioné, algunos de ellos tendrán que dejar el club para darle paso, tanto a los jugadores de la cantera como a NUEVOS JUGADORES NACIONALES QUE TIENEN QUE SER CONTRATADOS. Los extranjeros que vengan tienen que tener cartel y deben justificar todos los dólares que ganan con buenas actuaciones y con corazón.

El hincha debe de apoyar yendo al estadio religiosamente, haciéndose socio del club y adquiriendo, de acuerdo a sus posibilidades económicas, los artículos promociónales de Emelec para ayudar a solventar al equipo ya que esto no es nada barato; además, debe de aprender a ser paciente cuando se pierde y mesurado cuando se gana.

La vida de Emelec ha llegado a una encrucijada y tiene que darse un cambio radical, no para uno o dos años, sino a largo plazo para que nuestros hijos y nietos puedan ver a un Emelec grande como lo vimos nosotros, nuestros padres y nuestros abuelos. Toda la familia tiene que trabajar, todos importan, todos hacen de este Emelec un grande o un pobre diablo del fútbol nacional. Tienen que hacer que este muerto resucite con furia en el 2005, porque a todos los que amamos el fútbol nos duele que un grande como Emelec no esté en competencia. De los errores se aprende, y el más grave error sería no aprender de tan mala experiencia.

Comentarios

ARTÍCULOS SIMILARES