Carlos Pineda Alvarado «El Trompudo»

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En la decada de los 60 en Guayaquil, se generalizo a todo nivel social y economico el dicho «No te pongas trompudo«, «No te pongas Pineda» lo que significaba «no te pongas de mal genio» y nacio del futbol a traves de un personaje de temperamento puro, de esos luchadores que no admiten la derrota, que aman lo que hacen y luchan por defenderlo, que son ganadores por excelencia y que llegan al pedestal de los grandes.

Asi fue en vida Carlos Pineda Alvarado, el mejor volante mixto de EMELEC de toda su historia, el cual ademas de su garra inclaudicable, tenia gran tecnica que le permitia exquisitez en el manejo del balon, inteligencia y ubicacion en la realizacion de los pases, un sentido de panorama de la cancha amplio y objetivo, y un remate potente que llegaba al gol, lo que lo convirtio en idolo y lo catapulto al pedestal de los inolvidables.

«Es que no admito perder. En futbol entro en mi, y lo siento a mi manera. En la vida hay que ganar siempre, luchar y defender lo que se hace. No entiendo como ahora pueden perder e irse tan campantes. Antes, no. Perder era malisimo. Es que jugabamos por la camiseta y no por el dinero. Hoy solo piensan en cobrar sin importar el equipo, la hinchada, el futbol mismo cuya esencia elemental es jugar para ganar. A mi me daba lo mismo enfrentar a Barcelona, River o Boca que jugar en el barrio. Igual no queria perder nunca«, dijo Carlos Pineda al comentar su temperamento bravio y su fama de mal genio.

El fuerte temperamento de este guayaquileño, nacido el 21 de Febrero de 1937, se hizo sentir en todas las canchas que jugo. Traspaso las fronteras a tal punto que el popular dicho que inspiro por su garra inclaudicable, alcanzo notoriedad en otros paises. Justamente ese hecho es una de sus principales anecdotas en el futbol.

«Cierta vez, teniamos que ir a Uruguay para un partido con Peóarol. Hicimos escala en Buenos Aires y ahi nos concentramos. Fuimos a un partido entre River y San Lorenzo que gano 3-1. Luego del juego fuimos a un restaurante cercano al estadio cuyo dueño era un hincha de San Lorenzo que molestaba a los de River. Uno de estos se enojo y el dueño le dijo «Tranquilo, no te pongas Pineda«. Yo estaba ahi a pocos metros con Manolo Ordeóana y al oir el dicho le pregunte ó que significaba eso ?.

Me contesto que era un dicho ecuatoriano que se usaba para decir que no te pongas bravo y que habia nacido de un jugador ecuatoriano que era pura garra y que no se casaba con nadie. Entonces le dije : Yo soy Pineda. No me creyo. Le insisti, le dije que nosotros eramos de Emelec. Termino haciendome parar y presentandome a todos los presentes que me aplaudieron. No pense que el dicho habia traspasado las fronteras», dijo el popular «Trompudo».

Pero mas alla de la fama, su carrera futbolistica se inicio muchos años antes, alla por 1950, cuando tenia solo 13 años, estudiante de la Escuela San Juan Bosco, el deslumbraba por su fiereza y su calidad en la barriada de Camilo Destruge y Chimborazo, en la misma zona del barrio del Astillero. «En esa epoca entrenaba en el Club Sport Nacional que jugaba los campeonatos de la liga Juan Diaz Salem. El dirigente de Panama, Danton Marriott que recorria las canchas buscando prospectos, me llevo a Panama. A la edad de 15 años ya estaba jugando en la segunda. Luego ascendimos a primera, ganamos un torneo preparatorio, pero luego volvimos a bajar.

En el año 1959, a los 22 años, el dirigente Antonio Briz lo llevo a Emelec. Debuto con el equipo azul, un primero de Mayo de 1960 en un partido amistoso internacional ante el Cucuta Deportivo de Colombia que termino empatado uno a uno, y en el que el hizo el gol, como presagio de su carrera triunfal. Eran los dias del Pineda interior derecho y que formaba delantera junto a Balseca, Raffo, Raymondi y Moscol.

«Creo que pago 60.000 por mi pase«. En el equipo azul, Pineda vivio sus mejores momentos futbolisticos y su carrera fue larga y fructifera. Fue tres veces campeon de Guayaquil 1962, 1964 y 1966; dos veces campeon nacional, 61 y 65, cuatro veces vicecampeon nacional, 1960, 63, 66 y 67; y jugo cuatro copas Libertadores de America.

«Emelec es mi equipo y de el tengo grandes recuerdos, mas son las alegrias que las penas. Los dirigentes eran unos caballeros que estimaban, respetaban y consideraban al jugador. Que calidad la de Antonio Briz, Munir y chafico Dassum. En EMELEC eramos una familia. Todos eramos amigos y luchabamos por ganar siempre.

Pineda tiene gratos recuerdos de sus vacaciones en Estados Unidos donde vivia su familia y a la que iba a visitar cuando podia. Ahi en Nueva York tambien jugaba pero jamas por dinero. Siempre por corresponder a amigos. Por divertirme, jugaba en Vendaval en Platense. Una vez me pidieron que juegue en el EMELEC de alla y acepte. Cuando estaba en el camerino vistiendome fue un dirigente a decir que habian hecho una colecta y que habian recaudado 300 dolares. Me indigno y le dije que no aceptaba eso. Que yo queria jugar por jugar y punto. Me volvi a vestir y no jugue. Me dolio porque era el equipo de mis amores, pero no jugue».

Ese compartir de futbol en Estados Unidos le dio una de sus mayores satisfacciones, cuando los ex-futbolistas residentes alla le hicieron en 1999 un homenaje de reconocimiento. Es algo bello que recordo siempre. Alla me hicieron lo que nunca se hizo en mi pais. La gente de Vendabal se acordo de mi.

Ya en el futbol serio, Pineda no solo mostro su clase con Emelec, sino que tambien fue pieza importante de la seleccion ecuatoriana con la que estuvo en la Copa America de Bolivia en 1963, las eliminatorias mundialistas de 1965, las eliminatorias al sudamericano Copa America 1966, para un total de 10 partidos (5 ante selecciones de otros paises, cuatro ante clubes y una con combinados) y un gol ante Argentina.

Pineda dejo EMELEC en 1968 y luego fue a Norte America «Pero eso no cuenta para mi. Cuando fui a Norte fue por la amistad con Pablo Ansaldo que estaba entrenando ese equipo y que me pidio que lo ayude jugando algunos partidos. Mi vida en el futbol activo, termino para mi en Emelec«.

Cuando colgo los botines, fue a Estados Unidos «de donde iba y venia«. en 1970 ingreso a trabajar en el IETEL jubilandose en 1995. Luego trabajo en la empresa de telefonia Satel en el cargo de supervisor.

Hoy ya no esta entre nosotros. Un jueves 6 de Abril del 2000 partio al mas alla, victima de un paro cardiaco. Pero, ese temperamento, de este hombre de labios gruesos, que conjuntamente con su bravura originaron el apodo de trompudo, es el que lo mantendra vigente y que lo hara estar siempre en el recuerdo azul, porque hasta ahora no ha surgido otro volante que lo haga olvidar y que le quite el puesto del mejor de la historia.

Agradecimiento : Aurelio Paredes

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