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EL ARGENTINO CRISTIAN NASUTI COMENTÓ QUE SU COMPAÑERO CRISTIAN MENÉNDEZ, QUIEN FORMÓ PARTE DE LA INSTITUCIÓN – ELÉCTRICA” EN 2011, LE HABLÓ – MARAVILLAS” DEL EQUIPO Y TOMÓ EN CUENTA ESAS REFERENCIAS.

Cristian Nasuti sabe lo que es jugar en un grande. Sabe de las responsabilidades, presiones, alegrías y los sinsabores. De las expectativas, de hinchadas grandes y exigentes. Sabe bien de qué se trata. Por eso, cuando le mencionaron la posibilidad de pasar al Emelec, no lo dudó.

emelexista emelec Cristian Nasuti

Cristian Nasuti


A los 30 años, luego de haber vivido todo tipo de experiencias, no duda sobre qué es lo que le produce adrenalina. Para alguien que jugó en River y le hizo un agónico gol a Boca en la histórica semifinal de Libertadores de 2004, lo deportivo ocupa un lugar muy importante. Y el proyecto de EMELEC lo seduce.

“Es un grande de Sudamérica y tengo las mejores referencias de parte de gente que ya estuvo allí, como Cristian Menéndez, con quien jugué en Libertad de Paraguay. Él me habló maravillas del club”, le comentó a El Telégrafo el nuevo refuerzo azul, quien tenía previsto arribar la noche de ayer a Guayaquil.

¿Qué fue lo que Cristian Menéndez te contó de Emelec?

Que es un club grande, serio, que cumple con sus compromisos. ¡Bah!, en realidad, más allá de los comentarios, pude comprobarlo en algunas actitudes. El presidente me mandó un fax a Buenos Aires con una propuesta concreta, y esa seriedad, más las expectativas que tengo, fue lo que me decidió a aceptar. De hecho, antes de viajar le mandé un papel firmado para darle tranquilidad y la certeza de que la negociación está bien encaminada. Tenemos un acuerdo de palabra y solo nos falta firmar.

¿Usted llega a EMELEC luego de un buen semestre en Paraguay?

Libertad no tiene tanta gente como Olimpia o Cerro, pero es un club grande en las aspiraciones, que en los últimos años se acostumbró a pelear Copa y campeonato. En estos seis meses fuimos los que más lejos llegamos en la Libertadores (cuartos de final contra la U. de Chile).

¿Cuál es la expectativa ahora?

La verdad, eso mismo que viváen Libertad espero repetirlo o mejorarlo en Emelec. Sé que, al ser un grande de Ecuador, tenemos la presión de ganar, pero es una linda presión, de las que me gustan, la de pelear por los títulos. Cada partido es un examen, y eso es lo que busco.

¿Por qué Ecuador y no un regreso a Argentina?

La verdad es que tuve sondeos de Belgrano, de San Lorenzo y también alguna intención de Racing y de Independiente, pero nada tan serio como esto, y por eso tomé la decisión.

¿Pudo haber influido la situación social que se vive en Argentina?

Es que a la hora de tomar una determinación de esta magnitud, en la cual está en juego dónde vas a vivir y cómo vas a vivir, uno pone todo en la balanza. Entonces miras a Argentina y ves que hay inseguridad, que se habla de pesificación de la economía, que los clubes sufren problemas económicos y no es algo lindo. Cuando uno se acostumbra a pensar solamente en lo futbolístico porque del resto se encargan los directivos, que es lo que me sucedió en Libertad, después quiere que todo continúe de esa manera.

Si algo no le falta a Nasuti son kilómetros. De vida y de fútbol. La profesión lo llevó a lugares tan disímiles como Morelia (en México) y Asunción (Paraguay), pasando por Atenas y Salúnica (Grecia), ¿y entonces puede comparar para justificar racionalmente sus decisiones?

Por supuesto que cuando se tiene una familia, y hay que decidir por todos, es más difícil. A veces cuesta despegarse de los amigos, de los parientes, pero con mi mujer lo hacemos buscando lo mejor. Soy padre de tres niños, dos varones (9 y 5 años) y una nena de 2.

¿Cómo es esto de vivir como un trotamundos?

Ellos lo disfrutan. No bien llegan a un lugar, arman un grupo de amigos y se adaptan rápidamente. El más grande ya entiende de qué le hablamos cuando le contamos de la inseguridad y entonces sabe que, si nos vamos, lo hacemos en busca del bienestar. Y ellos son felices con esa tranquilidad que podemos brindarles. Y a nosotros, a mi mujer y a mí, nos encanta conocer otros países, otras culturas, no nos cuesta tanto, pese a la incomodidad de los traslados porque nos encanta aprender y nos resulta un desafío.

¿De todos modos, y más allá de la predisposición familiar, viaja solo a Guayaquil, sin la familia?

Hay unas cuantas cuestiones que resolver. Algunas parecen sencillas, como el alojamiento, pero la verdad es que se hace difícil vivir con los chicos en un hotel, así es que mejor es tener todo arregladito. Después sí se sumará el resto.

¿Tuvo la oportunidad de compartir equipo con alguno de los jugadores de Emelec?

No, la verdad es que apenas coincidáuna semana con Lucho Figueroa en River, solo eso. Así que está casi todo por conocer.

¿Siempre ayuda la presencia de algún compatriota?

Sí, claro, ayuda para la adaptación. En definitiva, uno es extranjero y nunca deja de serlo.

¿Un deseo?

Jugar. Jugar y estar a la altura de la grandeza del Emelec.

via : el telegrafo

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