genteazul
tercer torneo emelexista «copa fuerza azul 79»

Es el último día del colegio, muchos son azules de corazón, así como también los hay muchos noveleros amarillos que no saben ni una barra. Uno que otro del Dep Cuenca, uno de ligay y un conserje del nacional. La dueña y directora, mi madre, AZUL de corazón, mi mejor amiga:

AZUL de corazón, el conserje más bacán: AZUL de corazón, las dueñas del bar: AZULES de corazón, mis panas: AZULES de corazón (excepto una), el alcalde de la ciudad y su hijo que estudia en el colegio, AZUL de corazón, hasta el presidente de la república:

AZUL de corazón. Lamentablemente quedaban por ahí unos desgraciados estudiantes cuyas almas inocentes fueron víctimas del bum novelero del "vicecampeonato" de América del 97, y que llevaban a barcelona en la ropa más no en la sangre.
Ya casi acababa el día, el segundo recreo vestíase de alegría y un cielo muy claro alumbraba la explanada del Santa María. Nadie sabía del plan que teníamos Toño, Pelu, y yo.

Con la mitad del colegio emeleccista, y la otra mitad repartida entre equipos mediocres, salimos los tres del aula vestidos con la gloriosa camiseta azul, caminando sublimemente ante las miradas expectantes de los que encontrábanse en el patio preguntándose que hacían tres personas vestidas de azul eléctrico dirigíendose hacia el pabellón nacional.

De mi bolsillo salió la bandera de la Boca del Pozo, mientras Toño bajaba la bandera del Ecuador con respeto. Pelu desamarró la bandera nacional y la dobló con la mayor reverencia, mientras yo me aprestaba a atar los nudos de la nueva bandera que flamearía en lo alto del hasta del colegio, y Toño conectaba el iPod al equipo de sonido que en esos momentos cantaba canciones de algúna estación local de radio.

Amarré la gloriosa bandera de la Boca, Toño apretó "play", los tres nos formamos mostrando reverencia cual sargento a la bandera del ejército.

Al primer sonido del Himno de Emelec, empezé a alzar la bandera alando la cuerda, mientras todo el colegio observaba tan grande hazaña. El sonido de la música inundaba al colegio de una melodía de pasión, y las miradas de los opositores se posaron estupefactas sobre lo que observaban: el colegio donde estudiaban les decía: "ustedes estudian en una institución Azul, donde Bombillo aparece dibujado hasta en los pupitres de los más pequeños".

Tal como se esperaba, aplausos sonaban de los alrededores, y los Emeleccistas se paraban a unirse a nuestro canto desde el lugar donde se encontraban, y cantábamos con tanto orgullo y pasión, que los típicos "saca esa hue%&da" o "tu equipo vale ve%&@" de los envidiosos quedaban ahogados en rugidos impotentes de un toro al que no se le consede indulto. Desde todos los rincones del colegio se escuchaba: "Emelec, Emelec, es el grito que se escucha en el estadio" y la gente que brincaba y saltaba sin apartar la vista de la bandera.

Ese día demostramos quien fué el primer valiente en la historia del colegio que se atrevió a vestir de gloria las paredes de una institución, para cerrar la boca de los que creían merecer la gloria, cuando merecían callar y aprender del grande.

Ese día vestámi colegio de gloria, y lo pinté de tinta imborrable, día inolvidable, tinta Azul que quedará por siempre, en la historia, Emeleccismo que jamás se borrará...Unidad Educativa Santa María: Institución Abiertamente Azul.

Atentamente,
Blinkdude182
Machala, El Oro

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