En la categoría : Emelecistas
Dentro del tema : Entrevistas
Autor del texto : Humberto Ramirez Estrella
Fecha de publicación: 1 Ago, 2006

«Don Fede, ¿cómo está?, cuéntese la última». Con ese saludo los jugadores de EMELEC reciben a Federico Zambrano, aquel hombrecito de 1,60 metros, voz pausada y oriundo de Guale (Manabí), quien los conduce hacia el estadio Capwell cada vez que el equipo eléctrico juega como local o cuando viaja a otra ciudad. Cuando están embarcados en el bus azul, los jugadores le piden música salsa o reggaeton, dependiendo del estado de ánimo.

«Si pierden, van callados», relata y agrega con nostalgia: – Otilino Tenorio (fallecido en mayo del 2005) era uno de los que más me pedía música y se sentaba en la cabina a conversar conmigo, era un tipo alegre«. Y Don Fede, como lo conocen, admite que no siempre fue emelecista.

«Cuando era chico en mi natal Guale, muy cerca del cantón Paján, solo seguía los Clásicos del Astillero y los partidos de la selección ecuatoriana, pero no tenía ningún equipo especial, aunque la mayoría de mi familia es emelecista», dice el chofer, quien cumplió 49 años el pasado 24 de julio y se vinculó al club por invitación de Leonardo Escobar, ex directivo azul, hace unos cinco años.

«Trabajaba en diario Meridiano como mecánico. Como tenía licencia profesional, que antes me había permitido manejar tráilers, me recomendaron a Emelec», relata. Se hizo azul hace diez años de tanto ver a su hijo Ángel (30 años) cómo hinchaba por Emelec. Sus otros vástagos son Esther (31) y Yanina (23). Con esta última vive en el kilómetro 8 de la vía a Daule, a la espera de que lo llamen este domingo para llevar a los jugadores a las 16:30, desde Los Samanes, hacia el Capwell, en cuestión de 20minutos, para enfrentar a Barcelona en un nuevo Clásico, el tercero del año, a las 18:00.

El bus permanecerá en el parqueadero de las calles Bolivia y la l4,mientras Don Fede ingresa al estadio y vuelve al vehículo a las 19:30, quien sabe si con un triunfo, empate o derrota.

En el bullicio previo a un partido de fútbol, entre los gritos de los hinchas y la adrenalina de los jugadores, hay una figura discreta pero esencial: Don Fede. Federico Zambrano, oriundo de Guale (Manabí), mide apenas 1,60 metros, pero su voz pausada y su compromiso lo han convertido en una parte fundamental del Club Sport Emelec. Cada vez que el equipo eléctrico juega como local o viaja a otra ciudad, Don Fede es quien los conduce hacia el estadio Capwell.

El Bus Azul y las Preferencias Musicales

En el interior del bus azul, los jugadores tienen sus rituales. Algunos piden música salsa para relajarse antes del partido, mientras que otros prefieren reggaetón para aumentar la energía. Don Fede, siempre atento, sintoniza la radio según las preferencias del día. Pero hay una regla no escrita: si el equipo pierde, el silencio reina en el bus durante el regreso.

El Pasado de Don Fede

Don Fede no siempre fue emelecista. En su infancia en Guale, seguía los Clásicos del Astillero y los partidos de la selección ecuatoriana, pero no tenía un equipo especial. Sin embargo, hace diez años, su hijo Ángel, ferviente hincha de Emelec, lo convirtió al azul. Desde entonces, Don Fede vive y respira por el equipo.

La Invitación de Leonardo Escobar

Hace unos cinco años, Leonardo Escobar, ex directivo azul, invitó a Don Fede a formar parte del club. Antes, trabajaba como mecánico en el diario Meridiano. Su licencia profesional, que le permitía manejar tráilers, fue la llave que abrió la puerta hacia su nuevo rol. Desde entonces, ha sido el conductor fiel que lleva a los jugadores al estadio y los trae de vuelta.

El Clásico: Emoción y Expectativas

Este domingo, el Clásico del Astillero enfrentará a Emelec contra Barcelona. Don Fede estará al volante, esperando la llamada para llevar a los jugadores desde Los Samanes hasta el Capwell. En cuestión de 20 minutos, el bus permanecerá en el parqueadero mientras él ingresa al estadio. ¿Triunfo, empate o derrota? Solo el tiempo lo dirá.

Conclusión

Don Fede, más que un chofer, es un testigo silencioso de la pasión futbolística. Su voz pausada y su compromiso son parte de la historia de Emelec. En cada viaje, lleva consigo la nostalgia de los que ya no están y la esperanza de los que luchan en la cancha. Porque el fútbol no solo se juega en el campo, sino también en el corazón de quienes lo viven intensamente.


Preguntas frecuentes

  1. ¿Cómo se convirtió Don Fede en hincha de Emelec?
    • Su hijo Ángel, ferviente seguidor del equipo, lo hizo azul hace diez años.
  2. ¿Cuál es el papel de Don Fede en el club?
    • Don Fede es el conductor que lleva a los jugadores al estadio y los trae de vuelta en cada partido.
  3. ¿Qué expectativas tiene Don Fede para el próximo Clásico?
    • Espera con emoción el enfrentamiento entre Emelec y Barcelona, sin saber si será un triunfo, empate o derrota .

1 Comentario

  1. Marilú

    en donde salió publicada esta nota? está excelente!!!