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Aquellos que conocen la trayectoria de Efraín Paredes saben que ha estado vinculado como médico traumátologo en Barcelona y Emelec, los dos clubes del Astillero. Por eso cuando alguien le pregunta – ¿cuál es el equipo que está en su corazón?”, se limita a responder – yo soy un apasionado del deporte”.
Así no se mete en compromisos con ninguno de los dos clubes porteños, aunque dentro de su subconsciente están latentes los dos bicampeonatos que obtuvo con EMELEC (1993-1994 y 2001-2002), club al que llegó en 1993 por invitación de los entonces directivos eléctricos, Nassib Neme y Elías Wated.

Paredes, quien nació hace 77 años en Guayaquil, pero de inmediato fue inscrito en Riobamba porque allá residían sus padres, es muy cauto cuando habla del Clásico del Astillero. Él toma con mucha tranquilidad esos partidos, de los que reconocen que son muy especiales. – Los clásicos son partidos muy esperados y que se deben jugar con mucha nobleza.

Ganan quienes juegan mejor”, dice el médico eléctrico, quien en 1995 fue campeón con Barcelona, el equipo rival para el clásico de este domingo en el estadio Capwell. Luego de esa aventura con los toreros, donde compartió con Bosco Mendoza, el emblemático galeno canario.

Dice un adagio popular que de – médico, actor y loco, todos tenemos un poco”. Paredes, de hablar pausado, no está loco, ni tampoco es actor, pero antes de graduarse como médico cirujano en 1960, fue atleta, ciclista, boxeador y hasta torero.
“Soy un viejo al que le gusta la actividad física”, dijo en marzo pasado, este galeno, quien junto a su esposa Inés Álava ha procreado seis vástagos:María Auxiliadora (38 años), Efraín Jr. (37), Vladimir (36), Pablo (35), Katy (34) y Gabriela (32). Ellos son su soporte emocional, soporte que estará presente este domingo cuando EMELEC reciba a Barcelona. (RVA)

Emelec practica sin subestimar a Barcelona

Lleva dos semanas sin marcar en el torneo nacional, pero al argentino poco le interesa esas estadísticas.
El trabajo de Marcos Mondaini en la ofensiva de EMELEC fue incesante la mañana de ayer en el complejo de Los Samanes.
Corrió cuantas veces pudo en diagonal, buscó una mejor ubicación, pero marcó dos tantos.

Aproximadamente a 14 metros de la mitad de la cancha el cuerpo técnico azul colocó una venda blanca sobre el césped, desde donde Mondaini, Jorge Ladines y Armando Paredes corrían a las espaldas de los defensas, para anotar.

“Esta es una semana de mucha tensión. No importa si no puedo anotar, lo que importa es que mis compañeros también marquen goles. Contra Barcelona será como jugar una final”, manifestó el atacante. (PAP)

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