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“Ahora mi compromiso solo es con este país”
“Quiero mucho a Argentina y siempre la llevaré en mi corazón, pero hoy defiendo a muerte a Ecuador”.

“Aunque ganamos el partido con Perú, hubo mucha gente que cuestionó mi presencia ante Argentina, insinuando que por mi origen no podría tener una buena actuación.

 

Eso me dio mucha bronca (molestia), porque durante el tiempo que he pasado aquí (cinco años) demostré que soy un profesional serio y honesto.

Cuando el profesor Vizuete me dijo que sería titular me alegré. Sentáque hay personas que sáconfían en mí.

Trabajé con más fuerza y me dediqué a estudiar al rival.

Los minutos previos fueron de mucha ansiedad, pero todo quedó atrás cuando toqué por primera vez el balón y los hinchas en el estadio me aplaudieron. En ese momento supe que la mayoría estaba conmigo.

Luego tuve un mano a mano con Messi, que afortunadamente lo tiró afuera, pero cuando llegó el penalti me sentámorir, porque creáque el árbitro me iba a expulsar.

La amarilla me dejó tranquilo y en ese momento ni me acordé que era mi segunda tarjeta acumulada y no podré estar ante Colombia. Hoy, ya con la cabeza más fría, siento que valió la pena, porque el equipo sumó de a tres.

Me paré en el arco, no sin antes confirmar que el penalti lo cobraría Tévez. La verdad, ya lo había estudiado en sus encuentros con el Manchester United, por eso sabía que la patearía hacia ese lado; lo esperé hasta el último momento y afortunadamente eso me permitió bloquear el tiro.

No lo voy a negar, me adelanté, pero en cierta ocasión leáuna entrevista a José Luis Chilavert, en la que decía que arquero que no se adelanta, no para los penaltis.

Durante esos segundos le agradecáa Dios, pensé en mi familia y sentáque esa acción ayudaría a levantar al equipo.

Aunque estaba frente a la selección de mi país de origen, lo celebré. No hay que ocultar la alegría que se siente en ese momento, porque atajar un penalti es igual que anotar un gol.

Fueron pocos segundos en los que sucedieron tantas cosas. La gente celebrando, mis compañeros felicitándome…

Aún así, pasamos más de un susto, como el rebote que tomó Gago y gracias a Dios lo pude bloquear. Lo bueno es que mis compañeros se sintieron motivados y poco a poco los fuimos encerrando en su campo.

Luego vinieron los goles, la alegría, los abrazos… Yo mi fui a camerinos, tomé el celular y llamé a mis viejos (padres), a mi señora y a mis hijos. Quería que ellos, los que están en las buenas y en las malas conmigo, sean los primeros en disfrutar de toda esta alegría.

Ellos (su familiares) son hinchas del equipo o la selección que yo defiendo.

Hubo algunos amigos argentinos que me llamaron para insultarme, pero todo en buena honda, porque ellos entienden que nadie es profeta en su tierra y ahora mi compromiso es con este país que me recibió, que me lo dio todo (incluido un hijo) y al que no puedo fallarle.

No tengo revanchas con nadie, pero esto es para aquellas personas que creyeron que yo no debía atajar ante mi país de nacimiento. Yo quiero mucho a Argentina y siempre lo llevaré en mi corazón, pero hoy estoy defendiendo a muerte los colores de Ecuador.

Esta es la mejor forma que encontré para devolverle un poco del cariño que me ha dado. Espero que esto sirva para que en el futuro no se ponga en duda mi hombría de bien.

Seguramente a muchos argentinos les dolerá que yo haya hecho un partido así, pero lo único que me interesa es que ganamos y lo hicimos bien.

Hoy (ayer) leáen diario Olé que me habían prestado (por ser argentino). Lo único que les puedo decir es que me entregué de corazón, siempre esperé mi oportunidad y creo que la supe aprovechar.

Tal como lo prometí, no cambié la camiseta con nadie, porque este será el trofeo de guerra que me permitirá recordar uno de los días más gloriosos en mi carrera”.

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