fbpx

emelexista emelec Emelec 2009

¡Epopeya y esperanza!

El partido ante el Cuenca fue uno de los mejores de campeonato nacional que he visto en mucho tiempo.

Hubiera esperado una marcador más holgado, pero me quedo tranquilo con el triunfo, el que nos habí­a sido esquivo hasta ahora, y con varios factores que traen esperanza.

El partido en Riobamba nos dio nuestro primer punto de visitantes, a pesar de que no se lució un juego vistoso.

Analizándolo de manera frí­a, como están las cosas, hasta que el equipo consolide su juego, los puntos son vitales.

En primer lugar debo resaltar el cambio en la actitud del equipo. En el partido ante el Cuenca se notó la entrega a pesar del desorden en buena parte del juego. Es rescatable que luego de dos empates transitorios, los jugadores no se hayan desmoralizado y hayan luchado hasta el último minuto, sin delanteros, con desorden, pero con el í­mpetu para no perder. Ahora si se puede decir que los jugadores están empezando a sentir la camiseta. Noté respuesta a la presión y a los resultados adversos, algo que no ha estado presente los años anteriores. Así­mismo, en Riobamba, a pesar de que el Olmedo llegó en numerosas ocasiones, el equipo estuvo concentrado para sostener el resultado.

En segundo lugar, debo mencionar que el mejor juego de EMELEC depende de los resultados positivos parciales. En el partido ante el Cuenca, éste vino después del primer gol. Se vio un mejor funcionamiento del mediocampo, se vieron variantes de media distancia, toques, sociedades y certeza en los pases. José Luis Quiñónez, no sólo por el gol, demostró todo lo que Bran no ha logrado en los partidos en que ha sido titular: más marca y mejor entrega de balón. Esto es importante, especialmente al considerar la presión que el Cuenca ejerció durante casi todo el partido. Coria y Ramos mostraron una notable mejorí­a en su nivel. Además de su técnica y desempeño, es necesario destacar el trabajo de arrastre de marca que ambos hicieron, lo que le permitió a Quiroz rematar muchas veces más y con mayor precisión. En Riobamba, me pareció que el equipo salió a especular más de lo que debió. Esto es algo que se debe corregir, porque la historia cuenta que las veces que hemos salido a especular así­, los equipos locales nos convierten primero y eso desbarata la concentración y la moral del equipo. Es verdad que el equipo de casa propone, pero el visitante debe ser más inteligente para atacar con astucia.

En tercer lugar, es importante mencionar el trabajo de los laterales. Con el pasar de los partidos, se asocian, desbordan y crean jugadas de peligro. La actitud de ataque obviamente provoca riesgos en la defensa, pero durante el partido quedó demostrado que el punto flaco de la defensa no son las bandas. Por ende, el trabajo debe concentrarse en los centrales, sin eximir a los laterales de su responsabilidad de bajar rápidamente cuando dejan de ser parte de una jugada.

Por otro lado y sin afán de dañar la alegrí­a de los buenos resultados, se deben mencionar varios factores que no deben volver a repetirse, pues ponen en riesgo, de manera irresponsable, el esfuerzo de todo el equipo.

Comencemos por nuestro arquero. La calidad y entrega de Elí­zaga es irrefutable. Es un lí­der y merece llevar la banda de capitán. A pesar de aquello, Marcelo debe controlar sus emociones para evitar llenarse de tarjetas amarillas o de correr el riesgo de que le saquen una roja por provocar a un rival. El capitán es el jugador en el que el resto se refleja y debe ser un modelo para el resto del equipo. No es justo correr el riesgo de una expulsión y dejar diezmado al resto del equipo que está haciendo un gran esfuerzo para ganar.

Por otro lado, el técnico debe ser más sensato en cuanto a los jugadores que convoca a un partido. Es cierto que se realiza una planificación para afrontar los partidos con los jugadores que el técnico considera idóneos para su esquema. No se puede sin embargo, obviar la probabilidad de lesiones. A pesar de que el equipo funcionó mucho mejor en ese partido, contar con un solo delantero entre titulares y banca es un error. Para prueba está la lesión de Mendoza, a quién se arriesgó infiltrándolo, así­ el lo haya consentido. En la banca debió haber estado Zambrano o Garcí­a, pues aunque tienen un menor nivel, son delanteros de oficio.

Dejo para el último la irresponsabilidad que, en otras circunstancias, nos habrí­a costado los tres puntos en el partido contra el Cuenca. La acción de Fleitas al tratar de torear al delantero es completamente censurable, aún cuando tení­a espacio y opciones de pases. No se puede ni se debe tolerar que la “sobradez” de un jugador eche a la basura en tres segundos lo que se logra conseguir durante la mayor parte del juego. Corrimos con la fortuna de encontrarnos con el gol, pero no podemos depender de aquello. Exijo al técnico, por el bien del equipo, que prohí­ba ese tipo de prácticas por parte de los jugadores.

En suma, una victoria de epopeya, sufrida, sudada, pero victoria al fin y un empate que nos ayuda a sumar. Nos llevamos los tres puntos y una sensación agradable por la mejorí­a del equipo y la esperanza de poder mejorar el juego y sacar mejores resultados de visita. Felicitaciones a todas esas gargantas que no pararon nunca de alentar contra el Cuenca, a pesar de que el partido parecí­a empatado. El último gol lo grité como no gritaba uno hace mucho tiempo. Que estos resultados marquen el despertar de nuestro equipo.

emelexista emelec club sport EMELEC 2009

Dale click para ver la foto en grande

Escribe tu comentario usando Facebook