bombillo machala emelec
emelec ganó en machala a fuerza amarilla con un golazo de pedro

( por : Diario El Comercio )

Marcelo Elizaga fue el primero en saltar a la cancha del estadio Los Alpes, en el calentamiento previo al partido entre Francia y Ecuador, realizado ayer en Grenoble.

Vestí­a un bividí­ amarillo y, tras colocarse los Reusch, agarró un balón y caminó al arco oeste, justo en el que defenderí­a en el primer tiempo. Luego siguieron Iván Hurtado, Isaac Mina y el resto del plantel. Fue el primer contacto con el público del escenario.

Los hinchas ecuatorianos como José Palencia y Ángela Mina gritaban sus nombres y agitaban banderas. Ellos viven en Génova y se animaron a ir a Grenoble. Pero sus gritos fueron ahogados, primero por la música ambiental (pop y hip hop francés de moda, influencia por los árabes) y luego por el ingreso de los futbolistas locales.

Los 15 000 asistentes (aún faltaban 45 minutos para el cotejo y el público seguí­a entrando) se pusieron de pie. Desfilaron los Ribery, Nasri y Makelele, para formar un cí­rculo y saludar a los hinchas.

El DT Raymond Doménech se quedó en el borde del campo. Con las manos en la espalda, parecí­a supervisar el calentamiento de los – Bleus”, pero miraba de reojo a los tricolores de Sixto Vizuete.

Luego, ambos técnicos, trajeados y encorbatados, intercambiaron frases, con la ayuda de un traductor. Y se tomaron una foto, aunque repitieron el abrazo porque el traductor, convertido en fotógrafo, falló en el – clic”. Vizuete le enseñó a apretar el botón.

Mientras tanto, los ecuatorianos cercanos a la tribuna se agolparon a la malla. Empezaron a brillar los flashes de los celulares. Hubo toritos, y pases de balón, supervisados por Hólger González.

Más atrás, Francisco Reinoso fusilaba a Elizaga para calentarle las manos. Máximo Banguera también lanzaba balazos.

Al otro lado del escenario, otros ecuatorianos de la Sur Oscura y de la Boca del Pozo transformaron a Los Alpes en un Capwell o Monumental, al colocar las banderas de sus barras.

La mayorí­a del público tení­a en sus asientos un letrero: “Allez les Bleus”. También habí­a blasones de Marruecos y Argelia. Cuando se presentaron a los tricolores por altoparlante, hubo tí­midos aplausos. Pero con los franceses, el estadio se volvió ensordecedor.

Al fin, los jugadores regresaron a los camerinos. Era el momento de ponerse los trajes de batalla. El escenario ya albergaba a los 20 000 espectadores, su capacidad.

Al son de los himnos

Luego, el protocolo de siempre: himno de la FIFA, niños que acompañaban a los jugadores de la mano y los himnos nacionales. La Marsellesa, coreada por la inmensa mayorí­a, sonó inmensa.

Pero el Himno ecuatoriano no pudo ser cantado por los jugadores, debido a que se puso el audio de la versión con el coro antiguo, largo y en desuso.

La cámara mostraba al entrenador de la selección ecuatoriana de fútbol, el cotopaxense Sixto Vizuete, intentando seguir la letra, aunque el Himno, a esas alturas, era lo de menos.

Ni siquiera los hinchas de la Sur Oscura (Barcelona) o de la Boca del Pozo (Emelec) se sabí­an esa versión del himno nacional.

http://www.youtube.com/watch?v=CHHHvjng9_8

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