fbpx

    Hincha de Emelec

    0
    3525
    cse lduq
    emelec y el triunfo de su modelo

    Sufridores de siempre, nos llaman así, sufridores, cuando nos preguntan de qué equipo somos y respondemos de Emelec, de inmediato nos viene la reacción del interlocutor: – sufridor, entonces». Y la verdad, tienen razón, es que nuestro equipo nos ha acostumbrado a sufrir. Nosotros no tenemos jornada relajada, el drama… nos es ineludible.

    Hay una historia a la cual referirse para rápidamente así evidenciarlo y este año no podía ser la excepción, pudimos haber ganado la primera vuelta luego de una arremetida perfecta en el último tramo de la misma, pero un gol casi de último minuto en nuestro estadio, en un partido que ganábamos fácilmente, se nos hizo un empate que le dio a otro equipo el pase a la final. Y de tener la final casi asegurada pasamos a sufrir toda la segunda etapa para llegar a esta. Luego, en esa etapa cuando estaba todo a nuestro favor para ganarla, nosotros teníamos que ponernos a sufrir nuevamente para llegar a un último partido de visitante, contra un equipo ya descendido de categoría que decían no tenía – nada que ganar». Parecía jornada fácil, pero no, eso con nosotros no es posible. Y nos tocó sufrir mucho, nos comimos un penal, y a sufrir se había dicho. Al poco rato anotamos el ansiado gol para ganar la etapa y llegar a la final, pero el equipo no tenía – nada que ganar». Jugando con la dignidad propia de los serios, nos arrinconó y nos puso a sufrir, con el peligro de que nos anotaran un gol que nos hiciera perder la etapa; resultado con el que, en otro estadio, otro equipo se coronaba campeón, y ahí se acababa el baile. Pero apretando todos los dientes, logramos ganar el partido, la etapa y el pase a la final.

    Y llegó la final. Primero en casa. Marcador cómodo, casi un paseo, 3 por 0 que casi aseguraba la serie, penal a favor, que anotado nos daba una ventaja comodísima como para que los hinchas esperemos con calma, tranquilidad y en relax absoluto el encuentro de vuelta, con el campeonato prácticamente asegurado. Pero qué va, eso con nosotros no es posible: penal fallado, gol del rival (que de visita vale doble) con lo que ahora la serie ya no estaba definida.

    De tener cuatro días relajados esperando la fiesta segura del partido de vuelta, pasamos a cuatro días de expectativa y a un partido de vuelta que con una ventaja de 4 por 0 debió haber sido un – paseíto tranquilo», pasaron a ser 90+2 minutos de absoluto sufrimiento, apriete total de principio a fin hasta el pitazo final que nos dio el tricampeonato feliz. Premio a la hinchada sufridora, a los sufridores de siempre que en derrota o en victoria están ahí con su equipo siempre protagonista. ¡Gracias, Azules; gracias Emelec, te lo dice esta hinchada que no te deja de alentar, hoy en victoria y siempre, porque para nosotros la victoria es una circunstancia, la constante es la pasión por tus colores, el azul y el plomo del equipo más querido del Ecuador. (O)

    Carlos R. Rodríguez,
    Avenida Samborondón

    Facebook Comments