Lo quisieron sacar a Sampaoli, Quinteros y De Felippe. Así son los hinchas, y así son los de Emelec. Hoy en el paredón está Alfredo Arias. Es fácil hablar al calor de tres resultados adversos: los empates ante Delfín y la derrota en casa ante River Plate.

Este no es momento de pedir cabezas, peor aún con tanto camino por recorrer y con números que respaldan el trabajo de Arias. Sí, numéricamente, eso es lo – tangible“, lo objetivo, lo real, lo alcanzado. Después de eso se puede decir cualquier cosa en el universo de lo que permite lo subjetivo.

El hincha debe entender que no es común lo que ha realizado Emelec, más que nada con incorporación de muchos jugadores, se fueron y varios llegaron, casi una restructuración total. No es justo ni preciso decir que Arias ya tiene un año en el equipo, obviamente desde lo cronológico prácticamente sí, pero del equipo de la temporada pasada no queda casi nada, para el 2017 llegaron muchos jugadores, se fueron históricos y llegaron noveles con hambre de gloria, pero que no son de la talla –por ahora- de los que se fueron, el diciembre del 2016 fue un gran éxodo y este 2017 empieza un proceso que en realidad me sorprende que esté teniendo éxito tan rápido.

A Mena le costó consolidarse, ¿lo recuerdan?, se fue Guanca, Giménez era un todo terreno, Achilier ducho y de selección, y así otros. Pedro, Lastra y Bagui ya no son los mismos del tricampeonato, los años no pasan en vano, y aún así cuando no están se siente su ausencia, porque su experiencia y categoría no son superadas por los recién llegados, y claro que había que cambiar. Tampoco recuerda que pedían cambios, rejuvenecimiento del equipo, transición, etc. ¿De que se quejan? Lo que ha hecho el equipo es bueno desde lo cuantitativo (En los números).

Comprendo que el hincha no se convenza en lo cualitativo, en el gusto, en la forma, en la manera de conseguir los resultados, porque EMELEC es un equipo grande y de alta exigencia en el paladar de su fanaticada, eso es ser hincha de Emelec, no conformarse con poco. Pero las estádisticas de la mayoría de los partidos son buenísimas, en posesión de pelota, llegadas de gol, balones recuperados, etc,

Obvio, también se han dado uno que otro partidos difícil, pero se salió adelante… se consiguieron los puntos y la forma iba mejorando, hasta hace poco con Delfín y River que expusieron ya en el resultado las limitaciones de un equipo invicto pero en formación.

¿No juega a nada Emelec? No comparto en lo absoluto, un equipo que no juega a nada es imposible que se mantenga invicto, es más les propongo revisar las anotaciones de EMELEC en el torneo, la mayoría son de jugada, y prácticamente la misma.

Ahora ¿no les gusta cómo juega? Eso es otra cosa, eso ya es muy subjetivo, y en eso no me voy a meter –por ahora-. De que serviría “jugar bonito“ si no se consiguen resultados. ¿Sacarían pecho diciendo mi equipo juega bonito pero está séptimo o quinto?

Hasta antes del partido de Delfín y River Plate no le habían hecho goles de pelota parada, Delfín lo hace en el último minuto en Portoviejo, los de Gallardo son un equipo experimentado que el Bombillo lo hizo ver mal, si no fuera por el error de pelota parada y el despeje corto del Pintor no llegaban los goles.

En el Capwell el equipo cetáceo fue controlado casi todo el primer tiempo, obvio que también atacaron porque tienen lo suyo. Pero en el segundo tiempo a EMELEC le pasó factura el trajín de los partidos anteriores, científicamente está comprobado que el jugador se recupera en 72 horas y no se cumplió ese tiempo ante los cetáceos.
emelexista emelec jerry robalino“. Preciado y Romario empiezan a entender aquello, pero son jugadores que inconscientemente con un gol a favor caen en ese sentido (normal al llegar de equipos chicos), como jugador de recuperación solo estuvo Lastra (No había más: Pedro y Gaibor suspendidos, Piris lesionado), improvisó a Burbano que dio una mano sin tener el oficio, por eso Osvaldo se desgastó, antes de la variante ya tenía varios minutos llegando tarde a las jugadas, y eso era peligroso puesto que ya tenía amarilla, a cinco minutos del final del partido era prudente controlar al más alto de los rivales (Chancellor) con el más alto de tu equipo (Ramos) para la pelota parada.

Mondaini hubiese sido importante para retener el balón, pero el capitán ya había perdido acción en el juego producto del desgaste y los golpes que recibió, su variante no fue defensiva desde mi punto de vista, ya que ubica a Moreno alado de Lastra y le da libertad y comodidad a Burbano para que tome el puesto de“Monda“. ¿Funcionó? Yo creo que a medias, porque aún así llegó con opciones de gol (recuerdo la de Vides), y claro… Delfín siguió atacando. Y es ahí donde faltó experiencia, para congelar el partido y no hacer faltas cerca del área que durante todo el partido casi no se cometieron hasta el final del encuentro. El resto de la historia ya lo saben.

Lo que seguramente no saben es que Marlon, Mondaini y Lastra marcaron altísimos indicies de lactato en la sangre que es la medición de ácido láctico previo al partido. Es decir que su probabilidad de lesión era alta por acumulación de cansancio. A parte, Osbaldo tuvo que salir por una lesión en el tobillo que no lo dejará entrenar por cinco días.

Este debe ser un momento de calma, apoyo a los jóvenes que deben entender lo que es jugar en un equipo grande. Arias ha tenido grandes partidos desde la estrategia y preparación de partido, obviamente se equivoca o desde mi concepto, no le salen las cosas, propio del fútbol y propio de la vida, pero con el DT uruguayo es más de lo que se ha ganado que perdido, teniendo en cuenta que este es un equipo renovado.

Se viene una ronda de revanchas complicadas con muchos partidos de visitantes. Lo bueno de lo malo es que este momento de crisis pasó ahora con tiempo para rectificar y no luego donde ya sea muy tarde.

Cada vez que se critique al equipo se debe recordar que este es un equipo en formación con resultados y que estoy seguro que seguirá mejorando con el paso del tiempo.

Fuente : Jerry Robalino para Radio Huancavilca

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