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Rumbo al título
El piloto del ataque azul
Cuando era pequeño, Joao Rojas cargaba racimos de banano en La Troncal, donde desea volver pero como un exportador de la fruta. Su padrino, Lucio Orellana, es su soporte.

joao rojas emelec 2009

Además del fútbol, al delantero de EMELEC le apasionan los autos deportivos. Hace pocos meses adquirió un Chevrolet Camaro.

Antes que el fútbol lo atrape con su mágico encanto, la niñez de Joao Robin Rojas Mendoza se desarrollaba como la de cualquier chico de su natal El Triunfo.

Cuando cumplió cuatro años, sus padres lo trasladaron a una de las haciendas bananeras que su padrino, Lucio Orellana, tiene en La Troncal.

Mientras fue creciendo, Joao dividió su tiempo entre los partidos callejeros y su labor de desflorador y cargador en la bananera, donde fue aprendiendo los principales secretos de la tarea que le gustaría retomar en el futuro, pero como exportador de la fruta.

Lucio observó los atributos del joven deportista y, luego de su breve paso por el Municipal de Cañar, aprovechó los contactos que tiene en Ambato, para vincularlo al Técnico Universitario en el año 2007.

La siguiente temporada fue transferido a EMELEC y desde entonces comenzó su ascenso en el fútbol ecuatoriano, que lo llevó a jugar en el Sudamericano Sub 20 disputado en Venezuela y a formar parte de la selección absoluta.

A sus 21 años, Joao es mucho más que el chico inquieto que en las canchas destroza a las defensas rivales y en su tiempo libre disfruta de las diversiones propias de su edad, sin olvidar sus raíces.

“Mi madre (Ignacia Rojas) se dedicaba a lavar ropa y a vender mercadería, por eso yo me esfuerzo por ser el mejor futbolista del país, porque deseo darle todo lo que ella merece. Casualmente, ahora la estoy ayudando a remodelar la casa y la visito cada vez que tengo oportunidad”, dice Joao, mientras oculta su mirada detrás de unas enormes gafas oscuras.

Luego de dos años de vivir en Guayaquil junto a su padrino, el delantero azul ha comenzado a buscar una casa en el Puerto Principal. Además de ser su mejor amigo, Lucio Orellana también le administra el dinero. Por consejos de él, adquirió terrenos de sembrío en La Troncal, donde algún día aspira a iniciar su etapa de exportador bananero.

Mientras ese día llega, Joao disfruta de sus otras pasiones.

Fanático de los autos deportivos, hace pocos meses compró un Chevrolet Camaro, que se ha convertido en la sensación del parqueadero del polideportivo de Los Samanes, donde también destaca el Nissan Armada de David Quiroz.

“No estoy compitiendo con nadie. Simplemente me gustan los modelos deportivos. Ahora tengo este Camaro, pero también conservo un Bora que no pienso venderlo, porque fue mi primer automóvil”, afirma.

Junto al volante del bólido, una estampilla de Jesús comparte lugar con la foto de Didier, el hijo de su compadre Jasson Zambrano, uno de los mejores amigos que el fútbol le regaló.

Católico de nacimiento, Rojas disfruta escuchando la palabra de Dios. Sin considerarse un santo, le agrada leer la Biblia y trata de poner en práctica sus enseñanzas, sin dejar de vivir con la intensidad que le impone la fuerza de sus años.

La ropa deportiva copa la mayor parte de su armario. Las marcas que más la atraen son: Guess, Armani, Dolce Gabanna, Tommy, Nike y Adidas.

Cadenas, pulseras, anillos, gafas y aretes complementan la pinta del ‘Hijo del viento’, el apodo con el que más se siente identificado el delantero emelecista, que por el momento no quiere hablar de su posible traspaso al exterior, porque su meta es coronarse campeón con el ‘Bombillo’. (MGD)

Sampaoli refuerza bloque defensivo

Polo Wila ocupó el lugar del lesionado David Quiroz, en las últimas prácticas del equipo azul. El ‘Cholo’ no está descartado para el partido ante Liga de Quito.

El técnico Jorge Sampaoli ubicó una línea de cuatro, integrada por: Carlos Quiñónez, Marcelo Fleitas, Eduardo Morante y Gabriel Achilier. Enner Valencia también jugó en el equipo A, relegando al paraguayo Fernando Giménez.

fuente : Expreso

emelexista emelec Joao Rojas

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