Klimowicz: «Nada se puede igualar al Capwell»

0
753
nathalie cobo
nathalie cobo bella modelo quiteña emelexista

«Estadio Capwell es una olla de presión»

Javier Klimowicz se esforzará por lograr la titularidad en Emelec

Realizar la pretemporada en la playa le trae gratos recuerdos a Javier Klimowicz. En 2004 vivió una experiencia similar con Deportivo Cuenca, esa temporada se coronó campeón con el «Expreso Austral» y quiere repetir la historia, ahora defendiendo el arco de Emelec.

A sus 32 años, Klimowicz siente que llegó al Bombillo en el mejor momento de su carrera, pero recuerda que se inició en el mundo del fútbol en una posición muy diferente.

«Aunque te parezca extraño, cuando éramos pequeños mi hermano Diego (actual goleador del VfL Bochum alemán) jugaba de arquero y yo era el delantero del equipo. Cuando cumplí­ ocho años (Diego es tres años mayor) decidimos cambiar de posiciones y parece que le atinamos, porque a los dos nos fue bien», recuerda el portero argentino.

Casi todos los dí­as habla con su hermano mayor, al que considera su mejor amigo. «Es mi guí­a, el que me ayudó a salir adelante. Tengo otro hermano menor (Nicolás), tiene condiciones, pero él prefirió quedarse en Córdoba (Argentina) estudiando Diseño Gráfico, para no dejar solos a los viejos (padres)», añadió.

Una de las tareas que tiene pendiente es jugar junto a su hermano, porque cuando ingresaron a las divisiones menores del Instituto de Córdoba lo hicieron en diferentes categorí­as. Él debutó en primera división un dí­a después de que Diego viajó a jugar en España.

En su niñez fue muy travieso. Le gustaba jugar con la pelota de trapo y le rompió muchas macetas a su mamá (Mirta). Su padre, Julián, fue quien le inculcó el amor por el fútbol, pero sin dejar atrás los estudios. Fue gracias a él que logró terminar la secundaria y ahora está pensando estudiar Administración de Empresas.

De su llegada a EMELEC solo tiene palabras de elogios, en especial para Marcelo Elizaga.

«He jugado en todos los estadios del paí­s y te puedo garantizar que nada se puede igualar al Capwell, es una verdadera olla de presión, donde sí­ se siente la localí­a. Sueño con mi debut en esa cancha, pero sé que será difí­cil adueñarse de la titularidad, porque Marcelo, además de ser una excelente persona, es uno de los mejores arqueros del paí­s», añadió.

Se siente muy agradecido con la gente de Cuenca, donde vivió cinco años, pero sabe que en EMELEC las cosas serán más difí­ciles. «En Cuenca podí­as estar séptimo y no pasaba nada. No quiero menospreciarlos, pero sé que si EMELEC está segundo, la hinchada lo considera un fracaso», concluyó.

Facebook Comments