Su tono de voz lo decí­a todo. Juan Ramón Silva hablaba con desgano o mejor dicho con resignación, pues sabí­a que lejos quedó el deseo de repetir la consecución del tí­tulo, aquel que levantara con los azules en 1988.

Pero el estratega – charrúa” no se escondió sobre su tradicional gorrita, todo lo contrario dio la cara y dialogó con FANÁTICO para explicar cuáles fueron las fallas que dejaron a:  EMELEC nuevamente sin liguilla, y fue el único, pues la plantilla que ayer entrenó en el Polideportivo Los Samanes no accedió a dialogar con la prensa.
¿Por qué tomó la decisión de encargarse de un equipo que atravesaba por una situación difí­cil, en cuanto a lo futbolí­stico?
¿Y qué le doy la espalda?, La:  gente me pregunta cómo agarró Silva a este equipo si era un hierro caliente y que lo sigue siendo, porque todaví­a no hemos solucionado nada, yo les respondo: porque yo soy un hombre que respeta a Emelec, a sus colores, a sus jugadores, a su dirigencia. No iba a quedarme en mi:  casa.

¿Por qué EMELEC se quedó sin liguilla?
Emelec nunca pudo consolidar un buen equipo. Aunque comenzó un año un poco esperanzador, porque jugó bastante bien la pretemporada y todos decí­an que era un equipo livianito, pero rápido, poco a poco se fueron acomodando el resto de equipos y EMELEC se fue quedando. Los jugadores que en algún momento la tribuna aplaudí­a pasaron a ser silbados, empezaron los cambios, la ida y venida, que este sí­ vale, que este no vale y bueno, se empezó a desparramar todo el trabajo que el club habí­a hecho. A mitad de año ya todo era un desconcierto.

¿Cuán difí­cil es levantar a un equipo que desde el principio anduvo mal?
No es fácil parar la caí­da de un plantel y sobre la misma caí­da querer hacer un repunte. Se intentó hacer eso para que entrara a la liguilla, pero no sirvió ni siquiera para parches todo lo que se hizo para mejorar al equipo. Así­ que lamentablemente EMELEC fue cayendo cada vez más abajo.

“La directiva anterior dejó a este equipo en un tobogán cuando salieron Mondaini
y Escalada”

¿A quién responsabilizar entonces por los malos resultados?
Hay muchas cosas, la responsabilidad es de todos, cada cual tiene su parte de responsabilidad. Aparte lo que pasa no es de este año, esto ya viene desde hace dos años, porque también la directiva anterior dejó a este equipo en un tobogán, eso está claro. EMELEC vení­a de caí­da desde cuando salió Mondaini y Escalada, ahí­ se quebró todo lo que habí­a. El equipo se quedó en el aire. Y de ahí­ para acá las cosas no anduvieron.

Su apreciación sobre los refuerzos extranjeros…
Lamentablemente no rindieron, en estos momentos Mario Leguizamón pidió irse por un problema particular, Puerari rescindió contrato, Vasallo está en la clí­nica enfermo de una gastritis. Entonces a EMELEC le ha ido muy mal con las contrataciones extranjeras.

¿Cuál es su nivel?
Yo no digo que los jugadores sean tan malos. Lo que pasa es que nosotros siempre fuimos dependientes del jugador que vení­a. El extranjero para nosotros era Superman, era Mandrake, el que vení­a iba a solucionar todo, y es muy difí­cil encontrar un jugador de ese tipo ¿verdad?

¿Cómo ayudar al extranjero?
Siempre encontramos jugadores que vinieron y no anduvieron bien y los consideramos fracasados. Reitero que no fueron tan malos. El tema es que no los pudimos apoyar con un equipo andando, porque siempre el equipo estuvo un poco patas arriba.

¿Entonces gran parte de culpa:  la tienen los dirigentes por contratarlos?
No hay que destrozar a la dirigencia que está aquí­, son hombres importantes, se equivocaron sin mala intención al igual que nosotros. Nadie trae a un jugador para que no rinda, el club ha hecho los gastos que podí­a hacer, no puede comprometerse a traer un jugador de un millón de dólares, porque EMELEC no los tiene.

¿Cómo afrontará los dos partidos que le faltan a Emelec?
Hay que ganarlos. El jugador de EMELEC tiene que aprender que siempre tiene que salir a ganar en todas las canchas, lamentablemente eso no ha ocurrido en los últimos tiempos, pero bueno, ojalá que haya piso aquí­ para crear un despunte de una vez.

¿Cuánto dolió el primer gol?
Mucho, porque el tema era ganar, y cuando comenzó el partido no salimos de nuestra área. Recibimos el primer gol. Un gol que lo vio todo el estadio, vino del aire, Palacios la bajó con el pecho, la acomodó, giró, remató -Silva chasquea la boca- y no tuvimos reacción.

¿Alguna queja del arbitraje?
A mí­ me parece que -Intriago- se apresuró en la sacada de amarillas a los jugadores de Emelec, en la expulsión de Quiñónez y de Ruiz, porque él no sabe cuál fue el diálogo que tuvo Ruiz con el técnico. Fue y sacó una roja y yo no creo que Merlo y Ruiz se haya insultado, porque son dos hombres de respeto.

“Si tuviera que plantear nuevamente el partido contra Barcelona, lo plantearí­a igual”

Profundicemos en lo de Quiñónez…
Lo de Quiñónez fue un error total del árbitro. No quiso pisarlo, es más lo evitó. Él -Intriago- tení­a que haber manejado la intención del jugador y la intención de Quiñónez no fue la de lastimar. Aparte siempre se tiene que ver la clase de jugador, y Carlos no es un futbolista violento. Él se equivocó y nos hundió más todaví­a.

¿Pero ya estaban hundidos?
Ya lo estábamos ¿eh?. No quiero decir que él -Intriago- fue el que favoreció a Barcelona. Barcelona era más que nosotros y fue más que nosotros todo el tiempo.

¿Se equivocó en el sistema?
Eso no tiene nada que ver, yo creo que no. Si tuviera que plantearlo nuevamente, lo planteo igual. Yo creo que cometimos errores, pero no voy a estar hablando de eso. Lo habí­amos ensayado durante muchos dí­as, las cosas estaban muy claras, no estábamos imponiendo nada, estábamos buscando lo mejor del rendimiento en cada uno de los puestos, pero las cosas se dieron diferente y no hubo: : : : : : : : :  reacción, lamentablemente nos quedamos ahí­.

¿Juárez estuvo muy solo?
Me pareció que lo correcto era que Aguirre y Quiñónez lo habilitaran por los costados, pero:  no se pudo porque ya tení­amos tres goles encima. Después me pareció que lo mejor era ayudar a sostener lo mejor las arremetidas de Palacios, pero la verdad es que Juárez se la vio solo contra Guagua y Matamba.

¿Qué salió mal?
Nos pasamos todo el tiempo tratando de contener a Barcelona, salió todo mal.

¿Cómo levantar aní­micamente al grupo después de esta derrota?
Hay una realidad cruda, el equipo no juega, pero así­ le ganamos a El Nacional y lo mismo pasó contra Azogues, partido en el que también tuvimos problemas y esto se repitió contra Barcelona, cuando el jugador está mal aní­micamente es difí­cil levantarlo.

¿Cómo está el ambiente?
No es fácil encontrar un buen ambiente en un equipo que no gana, no hay peor cosa en el fútbol que perder. Y cuando usted pierde se arma el caos en el plantel. Por eso ahora hay que tener calma.

¿Después del Clásico qué?
Perdimos ante un buen equipo y ahora le toca jugar a los dirigentes. Ellos ya están viendo cómo planificar el nuevo EMELEC y no terminar como este año.

Fuente : El Telegrafo

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