fbpx

( Por : José Vicente Noboa )

Con el sello de un 3-0 contundente, EMELEC consiguió su 12ava estrella y ha hecho infinitamente feliz a su fiel hinchada -el jugador número doce del equipo- que lo apoya donde sea que este juegue. Ángel Mena y Miller Bolaños anotaron a puro gol sus nombres en la ya ilustre colección de jugadores de clase que desde siempre el Ballet Azul ha mostrado. Pase mágico, velocidad, calma para definir y gol 1-0 (20 minutos). Juego por las bandas, centro y cabezazo para las redes 2-0 (80 min.). Contraataque, precisión y liquidado el pleito. Goleada (86 minutos). ¡Bicampeones otra vez, señores!

Con la característica de todos los bicampeonatos anteriores (1993-94 y 2001-02) tenemos un equipo que se conoce muy bien en la cancha, donde la entrada o salida de un jugador no varía mayormente el esquema. Muchos pensaron que saliendo Enner del equipo del año pasado se iba a sufrir mares, pero alláestaba Miller Bolaños para asumir ese rol y el DT Gustavo Quinteros para afianzarlo y colocar en dicho jugador el punto de equilibrio y definición del equipo. Y si se va él, vendrá otro igual o mejor… porque como bien dice la hinchada, este EMELEC es – amor por los colores, no por los jugadores” y las divisiones formativas están produciendo calidad. Esto no significa que no valoremos el destaque de cada futbolista azul de esta temporada, al contrario hemos comprado la camiseta con el número de nuestros favoritos, queriendo emular sus fintas, definición, su garra y profesionalismo, porque ellos son los primeros que nos han demostrado que en el – Bombillo” no hay divos ni egoísmos, sino que juego en conjunto. Gracias plantel, a cada uno de ustedes.

Ha sido un año de muchas emociones. En la primera etapa tuvimos esa aura de equipo invencible. Nasuti y Stracqualursi culminaron su contrato, con el buen recuerdo del campeonato anterior. Se produjo el añorado reencuentro Mondaini-Escalada, quienes luego ocuparon una labor de soporte, ante el despegue impresionante de Mena y la venida de Herrera. A nivel internacional en la Libertadores anduvimos bajos, sin embargo cerramos una Copa Sudamericana digna, con un partidazo de cuartos de final ante un renombrado Sao Paulo, al que bombardeamos y ganamos, nos faltó un gol para clasificar pero qué buen juego que se mostró. Ya diría entonces su arquero Rogerio Ceni que el ambiente en el Capwelll había sido impresionante por el apoyo al local. En cierto modo, ese partido fue el envión que necesitaba EMELEC para levantar cabeza en la segunda etapa, donde tuvo su chance de ser campeón sin jugar la final, mas, algunos errores propios del fútbol, nos derivaron hacia esta final de leyenda.

Y qué final: 3-0 señores. Campeones en un clásico del Astillero. Si bien el empate de Blanco en los últimos minutos del juego de ida fue decepcionante, permitió que la hinchada amarilla se sobre y que pretendan disfrazar de – pavo navideño” a los azules, quienes tampoco se dejaban, en un toma y daca de chispa popular y cargadas que nos tuvo a ambas hinchadas en tremenda ansiedad (por fortuna, la violencia que se advertía por el clima del partido, habría quedado en eso, solo en peligro). Pero más que el anecdótico duelo de hinchadas, aquel gol de Blanco, luego de manejar EMELEC la mayor parte del partido en el Monumental, permitió que el once titular saliera a la cancha a jugar con mucha concentración este domingo 21 de diciembre.

Esto era ir a jugar pelota a pelota, y con – pelotas”. Quintero lo había indicado bien. Y eso hizo el equipo. Ir a jugar sacándole al rival la mejor arma que tradicionalmente se le atribuye, la garra torera. La garra que prevaleció fue la azul, cosa que no es novedad, porque desde que recuerdo los azules no solo han tenido jugadores de buen toque, sino también jugadores de gran corazón (Sanz, Falero, Jechu Cárdenas, Capurro, Verduga, Dannes Coronel, Poroso, Juárez, por nombrar algunos campeones aguerridos), y desde el retorno de Nassib Neme en el 2009 se suma un ineludible de potenciar la preparación física, lo que les permitió darse tremendas batallas con Independiente en Sangolquáo con Liga en la Casa Blanca, o la cancha donde el calendario disponga. Prácticamente en ningún partido EMELEC lució cansado, de alláque hubo bastantes goles en los tramos finales. ¿Se han dado cuenta de que ahora siempre esperamos que EMELEC haga algo en los últimos minutos?

Que un jugador rival haya sido expulsado temprano son cosas del partido, cuántas veces lo sufrimos antes con la fuerza que le ponen al buscar el balón Achillier o Pedrito, quienes en ese aspecto lucieron su madurez y buena técnica. Son referentes del equipo y lo volvieron a demostrar en el momento decisivo.

Mención especial para Robert Burbano, la nueva figura juvenil. Tuvimos el afianzamiento de Narváez y Lastra. La experiencia con Guagua y Dreer. El empuje de Giménez y Bagüi. En la banca se confía en José Luis Quinónez, Gaibor, Caicedo, Corozo, Klimo, etc. Qué decir de Mena, un soldado ejecutor de la delantera millonaria. Y le devolvemos la pelota a Miller para que finiquite y haga justicia, nunca olvidaremos ese gesto luego del tercer gol y. Se acabó e inició la fiesta.

1957, 1961, 1965, 1972, 1979, 1988, 1993, 1994, 2001, 2002, 2013, 2014 y los que vengan. ¡Estaremos listos!

https://twitter.com/JoseviMetal

Escribe tu comentario usando Facebook