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(autor: Diplomático Azul)

Un artí­culo publicado en esta página recoge las declaraciones de nuestro director técnico, en las cuales dice que la gente quiere ganar y que el los entiende. Es correcto aquello de que queremos ganar; todos queremos ver un equipo triunfador. Es necesario sin embargo, comprender que no reclamamos exclusivamente triunfos porque estos pueden llegar por suerte y aún con un pésimo estilo de juego.

Señor Perrone, Usted nos pide que no condenemos al equipo por errores del pasado. En ese sentido tiene razón, es un grupo nuevo, un proceso distinto. En los primeros 4 partidos lamentablemente, se siguen cometiendo los mismos errores de las temporadas anteriores: una defensa endeble, falta de creación en el mediocampo, poco juego por las bandas y una carencia de goles. Usted debe comprender que somos hinchas de un equipo glorioso, con historia, con tí­tulos, con grandeza. Usted debe comprender también que durante los últimos dos años se nos ha prometido equipos ganadores, buen juego, extranjeros de buen nivel y tí­tulos, pero nada de eso se ha cumplido.

Como ser humano entonces y como hincha de River como se califica, Usted debe comprender la ansiedad, frustración y desdicha de esta hinchada por las últimas campañas y por lo que el equipo ha demostrado hasta ahora. Nos han ofrecido un cambio que hasta ahora seguimos esperando. Nuestro reclamo viene porque tuvimos la oportunidad de armar el equipo antes que el resto. Es cierto que es una nueva base, pero que viene trabajando en un 65 o 70% desde noviembre del año pasado. El equipo está compuesto por jugadores que Usted mismo pidió. Comprenderá entonces que es natural que esperemos mejores resultados.

Por otro lado, más allá de los buenos resultados, queremos una identidad, un estilo de juego definido, variantes que permitan romper el esquema del equipo contrario cuando nos han estudiado bien, pero sobre todo lo que la hinchada quiere del cuerpo técnico y de los jugadores es entrega total, amor por la camiseta. Hasta ahora vemos poca claridad en las ideas, desgano de los jugadores, incapacidad de reacción y el infaltable pelotazo.

Cuando Usted se iniciaba como técnico, nuestro equipo era temido, la camiseta pesaba y los jugadores la sudaban y dejaban todo en la cancha. Equipos como Liga de Portoviejo, Olmedo y Macará vení­an al Capwell y salí­an goleados. Equipos como Liga de Quito, El Nacional y Barcelona no nos arrancaban puntos tan fácilmente y para hacerlo tení­an que sufrir la presión de la hinchada y el amor y pundonor que nuestros jugadores mostraban. Eso no lo vemos hace mucho tiempo y queremos que vuelva. Muchos comprendemos que hay varios jugadores que recién han llegado y que necesitan acoplase y acumular minutos para alcanzar su mejor nivel.

Es razonable pedir un poco de paciencia, pero la hinchada vive de emociones y la paciencia tiene lí­mites. No dudamos de que su equipo de trabajo busque dar lo mejor por nuestro equipo. Hemos tenido paciencia por mucho tiempo. Usted como hincha compréndanos también.

“xavierjose

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