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Dirigir a Emelec, a partir del próximo 15 de marzo, será para el argentino Omar De Felippe (52 años) su primera experiencia como entrenador fuera de su país. Será también la ocasión inicial que, como técnico principal, asuma las riendas de un plantel que no vive una crisis deportiva, sino que intenta conseguir su tercera corona seguida. Pero el entrenador dice que le gustan los retos.

Así lo ha expresado De Felippe en los últimos años en varias entrevistas a propósito de los éxitos conseguidos con Olimpo (2009-2010), Quilmes (2011-2012) e Independiente (2013-2014), a los que llevó del Nacional B al ascenso a la primera categoría de Argentina.

Excombatiente de la guerra de las Malvinas en 1982, De Felippe le indicó a la revista El Gráfico que el fútbol le salvó la vida. – Malvinas fue duro, pero la vida había sido mucho más dura antes (perdió a su padre a los 7 años). Igual, al regresar (de la guerra) hice dos años de terapia para acomodarme. Desde entonces, vivo alerta”.

“Al volver estuve como siete años sin hablar del tema, pero después de pensarlo, decidáno callarme más”. De Felippe se queja de que en su país a los excombatientes los tienen olvidados. – Yo soy un privilegiado: pude volver bien, reinsertarme y trabajar de lo que me gusta. Por eso digo que el fútbol a máme salvó la vida”, agrega.

Lo de la guerra fue una pausa que hizo en su carrera en Huracán. – Tenía miedo de perder alguna extremidad y no poder volver a jugar nunca más”, relata el exfutbolista.

Cuando el portal de la FIFA le consultó sobre cómo aplica en el campo de juego la experiencia adquirida en el de batalla, De Felippe responde: – En la guerra tenías que mantenerte vivo. Era todos los días con las pilas arriba porque el ayer ya no servía… En el fútbol no te puedes conformar con haber ganado un partido. Todos los días tienes que trabajar para ser el mejor, encontrar la perfección. No existe, pero busquémosla. El fútbol es lograr que los jugadores que tienes se animen a hacer grandes cosas”.

Cuando salió de Quilmes en el 2012, el sucesor de Gustavo Quinteros charló con ESPN y se mostró agradecido con Julio César Falcioni, al que acompañó diez años, hasta el 2009, como ayudante de campo. – Es mi espejo”, aseguró De Felippe. Pero también – hay otros, como (Marcelo) Bielsa. Lo sigo mucho. En cuanto a lo que es el trabajo y el convencimiento al jugador, (Bielsa) es de lo mejor”, complementó.

Respecto a lo que considera un funcionamiento – ideal” de sus conjuntos comentó: – Me gusta que mis jugadores sean protagonistas, que se animen a jugar. Lo más importante de un técnico es convencer a un equipo de lo que se puede hacer. Si se sienten cómodos en esa idea, seguro lograrán mucho”.

Amante de la disciplina, a De Felippe no le agradan los celulares a la hora de la cena y mucho menos en la charla técnica. Tampoco el ambiente de farándula que pueda rodear a algún futbolista.

Sus equipos, afirma De Felippe –quien considera a Josep Guardiola el mejor entrenador no argentino del mundo–, se caracterizan por presionar arriba y mantener la pelota, pero lo importante es la cohesión grupal. – El secreto está en todos”. (D)

Manejando o dirigiendo una práctica siento que estoy atento a todo. Es algo que tenía y que me potenció la guerra (Malvinas).
Me gusta que mis jugadores sean un solo corazón, ayudándose uno al otro. Me pone muy mal cuando en el grupo uno no es así.
Omar De Felippe
DT de Emelec

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