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ENTREVISTA / GUSTAVO QUINTEROS / ENTRENADOR DE LA SELECCIÓN ECUATORIANA DE FÚTBOL

El resultado histórico que consiguió con la Tricolor el 8 de octubre pasado, en el Monumental de River, ante la Albiceleste generó que amigos, familiares y conocidos argentinos lo llamaran para felicitarlo por la conquista y le revelaran que alentaron a Ecuador. – Todo el mundo decía que el equipo había jugado muy bien y eso me da mucha satisfacción”. Adquirió su estilo futbolístico en Newell’s y Argentinos Juniors.

“Antes del partido hubo muchísima gente, amigos y familiares que me daban ánimo y aliento, diciéndome que iban a hinchar por Ecuador, y después del partido se triplicaron, recibáun montón de llamadas y mensajes de conocidos que estaban contentos porque habíamos ganado, a pesar de que ellos son argentinos”. Gustavo Quinteros, entrenador de la Selección Ecuatoriana de Fútbol, rememora con felicidad los momentos que se generaron, dentro y fuera de la cancha, en el inicio de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Rusia 2018, especialmente sobre el triunfo histórico en su país de origen ante la histórica selección argentina. – Fue muy lindo haber recibido mensajes de mis hijos (Nicole, Sebastián, Rodrigo y Gonzalo) diciendo que habían llorado de alegría en ese momento”.

Bolivia, Uruguay, sus experiencias como futbolista y su evolución como entrenador son otros temas que abordó a dos semanas del encuentro ante la Celeste.

Después del triunfo ante Argentina se resaltó mucho la idea de juego que usted impuso, ¿fue tan determinante el planteamiento o los jugadores tuvieron un día brillante?

En ese partido no dejamos venir mucho a Argentina, solo en los primeros 10 minutos crearon un par de situaciones, generaron dos llegadas de peligro en todo el partido: una que salva (Alexander) Domínguez y la segunda de (Javier) Mascherano, que se filtra entre líneas y puede puntear una pelota dentro del área. No tuvieron demasiadas jugadas ofensivas, porque nuestro equipo estuvo bien parado, siempre trató de presionar 10, 15 o 20 metros de mitad de cancha hacia adelante, sin dejar de tener la posesión de la pelota en nuestro campo, entonces eso de haber evitado ese fútbol que hace Argentina cerca del área fue todo el partido. Eso fue fundamental.

Cuando Ecuador disputó el Mundial de Brasil el año pasado, usted era entrenador de EMELEC y seguramente seguía de cerca lo que hacía la selección, ¿en aquella época ya pensaba que el equipo reunía las características para presionar más adelante y priorizar más lo ofensivo que lo defensivo?

(Desde que llegó al país) Siempre apoyé a la selección ecuatoriana, especialmente porque tenía muchos jugadores de nuestro equipo. Esperaba que le vaya bien y destaco que con ese sistema (más conservador y de juego horizontal) consiguieron clasificar a tres de cuatro mundiales, se hizo un trabajo muy bueno. Hoy por hoy cambiamos un poquito la idea, tratamos de jugar más adelantados, pero tampoco es tan radical; es un pequeño cambio que estamos imponiendo (presionar al rival de tres cuartos de cancha para arriba) y ojalá que pueda dar resultados también en el futuro y conseguir los objetivos. Esta manera de jugar no solo nos gusta a nosotros, sino también a la gente; los jugadores se sienten cómodos y tratan de que este juego pueda ser el mejor para estas eliminatorias.

¿Los partidos se dieron como usted los había previsto, de acuerdo a las tácticas que podían mostrar los rivales, y planificado, en relación a lo que le pidió a su equipo?

Con Argentina salió perfecto. Todo lo planificado, porque nuestros ataques siempre fueron diseñados para hacerlos a través de los extremos por afuera. Y se generaron 5 o 6 situaciones claras de gol por los costados con (Jefferson) Montero y (Antonio) Valencia, los goles llegaron de esa manera, como lo habíamos visto por video y entrenado. Y contra Bolivia no se pudo mostrar el fútbol que queríamos, la cancha en el primer tiempo no lo permitió, y el segundo provocó que seamos imprecisos, hubo muchos pases largos afuera, no se pudo jugar por la lluvia, pero los jugadores mostraron mucha actitud y aparecieron los talentosos Miler (Bolaños) y (Juan) Cazares. Ellos abrieron la defensa de seis jugadores más tres volantes defensivos y logramos ganarlo, así que el primer partido fue muy bien jugado y en el segundo debimos resolver situaciones inesperadas para ganarlo.

Ecuador quedó afuera de la Copa América en primera fase después de haber ganado un solo partido, pese a eso César Luis Menotti dijo que la Tricolor y Perú fueron los que mejor fútbol mostraron en el torneo, ¿el equipo evolucionó o solo era cuestión de que se den los resultados?

(En la Copa América) Ecuador jugó muy bien medio tiempo contra Chile, medio frente a Bolivia y 70 minutos ante México, lamentablemente no alcanzó para seguir jugando, pero a partir de México el equipo lo hizo muy bien, como me gusta a mí, y lo repitió desde ahí hasta ahora en todos los partidos, así que comparto totalmente lo que dijo Menotti. Me gustaron mucho Chile y Perú en la Copa, uno debe priorizar el buen fútbol y los resultados vienen como consecuencia de eso. Ahora hemos mantenido el buen fútbol durante más minutos del partido.

Además del funcionamiento del equipo y la victoria en el Monumental de River, fue una gran sorpresa el repunte de Antonio Valencia, ¿cuáles fueron los factores que levantaron el nivel del jugador del Manchester?

Jugó bastante en el Manchester, no ha estado parado, si no está de entrada va al cambio, si no juega Copa juega el torneo local; es un jugador que tiene mucha actividad y muchísimas condiciones, está comprometido con el nuevo proceso, por eso fue figura en los tres partidos que jugó. Empezó con Honduras, donde fue el mejor; con Argentina también, y contra Bolivia, dentro de lo que se podía jugar, demostró grandes condiciones. Es importante para el equipo y para el grupo, porque la mayoría de jugadores lo admiran, a cualquiera de la selección le gustaría estar tantos años en Europa, en el Manchester United, que es uno de los 5 clubes más importantes del mundo, así que ojalá lo tengamos de esta manera hasta el final del proceso.

Segundo Castillo no fue tomado en cuenta para la Copa América y, además, por su edad (33 años) pensamos que ya no sería parte de la selección ecuatoriana, ¿por qué decidió convocarlo?

Segundo tiene aptitudes que son importantísimas en el comienzo de una etapa, un jugador respetado, tiene mucha ascendencia con los demás jugadores, es un ejemplo dentro del grupo y eso es fundamental para tenerlo en cuenta. Aparte de que es un jugador que tiene grandes características defensivas, corta mucho la línea de pases y todavía puede ser útil a la selección. En el momento que lo necesitamos frente a Argentina lo hizo muy bien, habrá partidos en los que seguramente lo vamos a necesitar dentro y fuera con el grupo. Ojalá pueda estar en actividad y bien hasta el final del proceso. Y si es así, seguramente siempre será tomado en cuenta.

¿Qué tipo de partido espera ante Uruguay?

Creo que el partido ante Uruguay será más parecido al de Bolivia que al de Argentina, así que será un intermedio entre esos dos, Uruguay no resignará el ataque como Bolivia, que solo se vino a defender y aprovechar alguna pelota parada o algún error nuestro. Uruguay va a generar más opciones en ataque, hay que entrenar bien y estar muy preparado para que eso no ocurra.

Cuando cree que un equipo se le encerrará al suyo, ¿qué medidas deben tomarse?

Hay ejercicios específicos que nosotros adoptamos y practicamos mucho para esas situaciones cuando sabemos que el rival se encerrará, así buscamos tener muchas variantes ofensivas para poder vulnerar las defensas.

¿Este estilo que le ayudó a ser bicampeón con EMELEC y que ahora le ha permitido comenzar de gran forma las eliminatorias lo ha acompañado siempre o fue cambiando de ideas?

Siempre me manejé de la misma manera, desde que me inicié como entrenador en el 2000 en Argentinos Juniors, donde dirigácuatro años en las divisiones menores y luego en primera división, que fue mi primera experiencia como profesional. He mantenido la misma idea, pero he ido perfeccionando los entrenamientos porque el fútbol va evolucionando y hay que agregar cosas, charlas, videos y ejercicios al trabajo como entrenador.

¿La evolución del fútbol le ha obligado a cambiar continuamente su forma de entrenar?

Uno debe buscar los ejercicios y los entrenamientos ideales para que la idea de juego se vea en el campo, nosotros trabajamos en tres cuartos de cancha, tratamos de hacer todos los trabajos tácticos 11 contra 11 en un sector donde los jugadores no permitan que el rival pueda jugarle con facilidad. Todos intentamos recuperar la pelota y tratamos de sostener la posesión en el campo rival. Uno debe actualizarse todo el tiempo, mirar partidos, armar ejercicios nuevos. Cuando viajo al extranjero, trato de asistir a los entrenamientos de algunos clubes, así uno puede enriquecerse, adoptarlos y adaptarlos para nuestro juego.

Analizando partidos también se puede sacar ejercicios de funcionamiento ofensivo.

Ciertos entrenadores exitosos, como José Mourinho o Arrigo Sacchi, no fueron futbolistas, si bien no parece indispensable haber sido jugador profesional para ser un gran DT, ¿cuánto le ha servido a usted haberlo sido?

Me sirvió muchísimo. Creo que la experiencia de estar en el vestuario y compartir con los futbolistas te da muchas vivencias, sabes cómo piensan los jugadores. Hay momentos en los que te das cuenta que estuviste en el lugar de ellos e identificas lo que necesitan. Siempre trato de que el jugador se sienta lo más cómodo posible y estar presente cuando requiere algo del entrenador.

Usted fue defensor, pero su idea del fútbol pasa más por lo ofensivo, ¿quién influyó para que adopte ese estilo de juego?

Comencé como volante central desde chiquito, incluso jugué de volante por los costados, pero al final, en los últimos 5 o 6 años de carrera, un entrenador peruano me puso de zaguero central y hasta el final. Yo hice toda mi carrera amateur en Newell’s Old Boys de Rosario y es un club que te enseña desde chico a jugar así (al ataque), siempre tratando de mostrar buen fútbol, de proponer, de buscar los resultados. Y me formé como DT en Argentinos, que tiene también ese paladar futbolístico desde las inferiores hasta el equipo mayor, así que me formé en dos clubes que te enseñan desde chico a ser protagonista y equilibrado.

Como jugador de la selección boliviana usted enfrentó a la de Ecuador por las eliminatorias rumbo a Estados Unidos 94, ¿qué recuerda de esa experiencia y en qué ha evolucionado el fútbol ‘tricolor’ desde aquella época?

En esa eliminatoria me tocó jugar los dos partidos, ganamos en La Paz 1-0 y empatamos 1-1 en el estadio Monumental el día que clasificamos al Mundial de Estados Unidos, fue una alegría enorme. Tengo buenos recuerdos de los partidos ante Ecuador. Me acuerdo de (Álex) Aguinaga, que era uno de los pocos que estaba en el exterior, ahora hay más jugadores afuera: 5 o 6 en Europa, muchos en México, Argentina y otros países donde el fútbol es muy competitivo. Todo está cambiando, antes vivían acá y la mayoría en Quito, así que había la posibilidad de recibir a equipos del llano (en el Olímpico Atahualpa) y te sentías con más confianza.

Melgar, Rimba, Sandy, Óscar Sánchez, Cristaldo, Baldivieso, Erwin Sánchez, Etcheverry, Moreno… En esa generación dorada del fútbol boliviano, que llegó al Mundial, estuvo Gustavo Quinteros, ¿por qué ese país dejó de sacar grandes futbolistas?

Me tocó compartir con los mejores jugadores de esa generación, que fue grandiosa; varios de ellos jugaron en Europa como el ‘Diablo’ (Etcheverry) y Jaime Moreno, a partir de ahí nunca más pudo tener jugadores a gran nivel en este fútbol tan competitivo. Lamentablemente no ha evolucionado como esperábamos, ojalá en el futuro puedan hacerlo y tener muchos más jugadores en el exterior.

El español Xavier Azkargorta fue el gran gestor de la clasificación de Bolivia al Mundial y en 1996 llegó Dussan Draskovic, ¿qué destaca de ellos como seleccionadores?

Los dos fenómenos. Distintos estilos, eso sí, pero gente muy capaz, adelantada para esos momentos. De Azkargorta destaco la motivación, hacernos creer que podíamos ganar en cualquier lugar y a cualquiera; de Dussan, jugar bien al fútbol, con mucha técnica, hacía hincapié en la técnica individual. Me dejaron los mejores recuerdos como personas y entrenadores. He adoptado de ellos algunas cosas importantes.

¿Se reúne con Dussan para charlar de fútbol aprovechando que viven en la misma ciudad?

Cuando llegué compartácon él y lamentablemente no nos vimos más. Me gustaría mucho juntarme con él, charlar de aquella vez que estuvo en Bolivia, también ha hecho un trabajo excelente en Ecuador, es de esas personas que llegan a un país que no es el de su origen y dejan muchas enseñanzas en lo profesional y humano. Ambos países lo aprovecharon mucho.

¿El gusto por ser DT nació mientras jugaba o luego del retiro?

Siempre me gustó, por eso cuando yo jugaba en San Lorenzo (1994-1997) con algunos compañeros ya empezamos a hacer el curso, y antes de pasar a Argentinos Juniors, que fue mi última transferencia, ya me había recibido de técnico. Tuve 2 años de estudio y, haciendo las prácticas, ya pensaba como entrenador antes de retirarme.

¿Qué faceta se disfruta más?

Como jugador, siempre es más lindo todo. Después del entrenamiento o el partido te despreocupas y te vas a tu casa. Ahora estoy viviendo la otra parte: uno termina de entrenar y tiene que pensar en el próximo entrenamiento, seguir trabajando de cara al día siguiente. Y después del partido, salga bien o mal el resultado, seguir trabajando para mejorar. Como DT es muy lindo, pero tienes otras responsabilidades y comportamientos que te demandan mucho más tiempo, más preocupaciones, más angustias y también muchísima felicidad, porque no hay nada más lindo para un entrenador que ver jugar a tu equipo como quieres que juegue.

Los técnicos son los menos estables en los equipos y usted ha sido muy regular desde que comenzó su carrera, ¿pero dónde haría base con su familia si se llegara a quedar sin trabajo?

Hoy me quedo en Ecuador, mis hijos estudian acá, estoy contento, tranquilo y feliz en este lugar y tengo muchísimos amigos. Si me quedo sin trabajo en algún momento, seguramente va a salir algún club importante, donde sea. Lo más lindo es estar en actividad, trabajando, con la posibilidad de formar un equipo, de mostrar el trabajo que uno puede hacer.

Rubén Darío Insúa dijo en una entrevista que se siente mejor entrenador que lo que fue como jugador, pero mejor padre que entrenador, ¿cómo se cataloga usted?

Insúa fue un gran jugador y es muy bueno como DT, yo como jugador llegué al máximo de lo que podía, más de lo que hice no podía. Lo di todo. No llegué a Europa, pero jugué en la primera del fútbol argentino, eliminatorias, Mundial, Copas América y fui campeón; como entrenador, sé que puedo conseguir más logros. Me considero un buen padre, pero que de eso mejor opinen mis hijos. (I)

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