fbpx

( Por: Diplomático Azul )

Muy lejos están aquellos tiempos en que el desempeño de nuestro equipo hiciera honor a esa vieja canción que dice “al equipo azul y plomo nadie lo puede vencer, como juega la pelota el equipo de EMELEC.“.

Resulta necesaria hacer una distinción entre los números y el buen juego. Lo que hace a los campeones y brinda triunfos es lo primero; lo segundo no necesariamente. Todo amante del fútbol sin embargo, sabe que el espí­ritu de este hermoso deporte es el buen juego. Muchos podrán argüir que el buen fútbol no garantiza nada, pero la suma de los números también puede ser mentirosa, más de lo que podemos imaginar.

Vamos a los números, EMELEC ha jugado 5 partidos y no ha perdido ninguno, de visita ha sacado 5 de 9 puntos posibles y de local ha logrado 4 de 6. Dejando de lado los dos puntos que perdimos en casa la fecha anterior, es justo reconocer que los números de visitante son muy halagadores.

Ahora, cabe analizar la manera en que se han obtenido los puntos de visitante. Un triunfo ante la Católica, un equipo recién ascendido y uno de los peores del torneo. Un punto ante el Olmedo, uno de los rivales más duros, especialmente de local y un punto ante el Azogues, por obra y gracia de nuestro gran arquero.

Por otro lado y más allá de fanatismos, favoritismos y entusiasmo, debemos reconocer que el juego del equipo no es del todo alentador y trae la posibilidad de que los buenos resultados de las fechas iniciales se repitan con menos frecuencia.

El partido contra Olmedo no fue malo. El partido ante la Católica ha sido nuestro único triunfo de visitante, pero más porque supimos aprovechar las oportunidades que nos dio el rival que por un juego de equipo sólido, pues, si bien recordamos, la mayor parte del partido nos arrinconaron. El partido de hoy no lo ganó un equipo, lo ganó el arquero y el punto obtenido nos deja a muchos con un sabor amargo y a la espera de que el equipo responda de mejor manera.

Me refiero al equipo como conjunto, como un todo, no especí­ficamente al técnico ni a los jugadores. En el fútbol todos deben colaborar, si una pieza no engrana bien, el equipo no anda bien. No cabe buscar culpables, eso es retroceder; hay que buscar soluciones que permitan a EMELEC surgir y asegurar los resultados necesarios para poder ser nuevamente campeón.

Esto de sacar puntos fuera de casa sin jugar bien al final cuenta. Lo peligroso es que esto se convierte en un arma de doble filo, pues no estamos obteniendo los resultados por méritos propios sino por la mediocridad o ineficiencia del rival. Francamente hoy tuvimos suerte de que el Azogues no concretara las oportunidades que tuvo, caso contrario la historia sería muy distinta. Igualmente contra la Católica, lo que nos salvó fue un conjunto de individualidades e inspiraciones de dos jugadores.

El concepto es que las individualidades deben ser un complemento al trabajo de equipo, no lo contrario. Podemos tener jugadores de buen nivel, pero si no el equipo no funciona, los jugadores no van a rendir todo lo que pueden, así­ de simple. Ciego es aquel que pretenda culpar a uno u otro jugador por tener un nivel más bajo que en otros partidos.

Repito, los jugadores forman un equipo y su verdadero nivel debe medirse en un juego colectivo. Eso de que uno tuvo la culpa por no marcar en una oportunidad o por no marcar bien en una jugada y por eso perdimos no refleja la realidad. Serí­amos injustos en culpar a un solo jugador por la derrota, pues lo estarí­amos tomando de chivo expiatorio para disfrazar el juego deficiente del equipo.

En tal virtud, yo no culpo a Vega por no convertir en la oportunidad que tuvo hoy, o a Gómez Portocarrero por la falla que tuvo ante el Deportivo Quito, sería injusto. No hay futbolista perfecto, no hay cien por ciento de efectividad. Los futbolistas son humanos y cuando decimos que uno u otro ha jugado un gran partido, los invito a ver nuevamente el juego y se darán cuenta de que TODO el equipo colaboró para que sus integrantes se luzcan y muestran un buen nivel. Del mismo modo, cuando alguien la embarra, a menos que sea un error muy grueso, es porque el equipo no ha jugado bien. Acaso existe alguna persona a la que nada le haya salido mal en esta vida? Lo dudo.

Se han desnudado nuestras fallas, ya son públicas y no se necesita de expertos para identificarlas. La defensa no anda bien, sea por lesiones o sea por ineficiencias de los jugadores. La delantera podrí­a estar mejor, siempre y cuando los delanteros sean abastecidos y se creen más oportunidades. Estas dos fallas son producto de un elemento: la debilidad que tiene la lí­nea que une a estas otras dos, la media.

La media cancha de EMELEC es la que más cambios ha sufrido, Mena, Endara, Triviño, Quiñónez, Estacio, Prieto, Olivos, Pinto, Zura y hasta el mismo Ludueña. Ya van 5 partidos y aún no se logra definir el medio campo. Al menos tenemos buenas noticias acerca de Rivera y Guerrero. Esperemos que esto componga esta importante lí­nea.

Sostengo que si el medio campo no contiene como debe, la defensa tendrá mayor trabajo y será propensa a cometer más errores. La defensa tiene una función definida y ésta no es cubrir los errores a los volantes de contención. De igual manera, si el medio campo no crea y no abastece, los delanteros no tendrán oportunidades de convertir y muchos los culpará de no haber convertido aquella única oportunidad con la que se hubiera ganado un partido.

No es justo! La culpa no es del defensa que debe responder por los malos pases en la media cancha que dejan al equipo mal parado y tampoco es de los delanteros por fallar apenas una oportunidad, cuando en realidad es responsabilidad de la media cancha crear jugadas de gol para que los delanteros puedan definir. Tenemos un equipo divorciado en sus lí­neas, lo hemos notado desde hace algunos partidos y el tiempo ha sido suficiente para empezar a corregirlo.

Una última cosa, los jugadores sirven en los puestos para lo que tienen más habilidades. Dejemos de pretender colocar a un defensa central como volante de contención. El defensa destruye el juego, pero no es garantí­a para dar un buen pase, para eso están los mediocampistas. Un defensa central no es un lateral porque a lo mejor no tiene la técnica para llevar el balón a velocidad como un marca punta de oficio. Un delantero no es volante, peor aún si viene haciendo goles partido tras partido.

Nosotros, sin embargo nos damos el lujo de dejar en el banco a un defensa central, baluarte de nuestro equipo, con mucho más nivel que aquellos que juegan de titulares. También nos damos el lujo de dejar en el banco a un volante de creación que podrí­a abastecer a los delanteros. Más aún nos damos el lujo de improvisar a un defensa central como volante de corte, cuando tenemos un volante de corte de gran nivel que trajimos de un equipo de la sierra y cuyo hermanito come banco en el equipo vecino por no haber venido al EMELEC.

Van 5 partidos y no repetimos una alineación. Seguimos consolidando la falta de identidad que aqueja al equipo desde la última vez que fuimos campeones. Es tiempo de presionar. Dirigentes, cuerpo técnico, jugadores, hinchada, recuperemos. Un buen juego colectivo no es sinónimo de triunfo, pero si eleva la posibilidad de lograrlo.

xavier jose

Envíe sus editoriales a

Descargar mp3 cancion de EMELEC :

  • Y ya lo ve… (es el equipo de Emelec)
  • Emelec Cancion Himno – Club Sport Emelec

Escribe tu comentario usando Facebook