Autor: Andy Manuel Armanza Granda

Quiénes no aprenden de su historia, estarán condenados a repetirla y Emelec una vez estuvo condenado a repetir su pasado”.

Muchas veces en el mundo del fútbol al que menos expectativas le dan, es el que al final sale campeón o al menos llega más lejos de lo que muchos creen y eso que vivió Emelec en el 2021, después de dos años complicados (2019 y 2020) dónde ni siquiera terminamos en el podio, las perspectivas sobre el Ballet Azul no eran las mejores más que nada porque los campeones defensores eran nuestros archirrivales, se mantuvo a la base del equipo y al cuerpo técnico comandado por el cuestionado entrenador de nacionalidad española Ismael Rescalvo, llegaron algunos fichajes como Ángel Gracia, Alejandro Cabeza, Lucas Sosa, etc.

El presidente del club Nassib Neme Antón dijo en las entrevistas previo al inicio de la Liga Pro 2021 que: “Emelec va a ser campeón de la Liga Pro y va a llegar a la final de la Copa Sudamericana”, al principio pocos creían en esas palabras porque el año anterior el mismo dirigente dijo que el Emelec 2020 iba a ser el mejor de los últimos diez años y en la cancha no se vieron los resultados deseados, sin embargo en el trayecto del año deportivo más allá del pobre y predecible juego de Emelec, se estaban dando los resultados y se vio un cambio notable en la actitud y aptitud del equipo ganando de local y sobre todo de visita, manteniéndose en los primeros lugares todo el año, incluso en la Copa Sudamericana se estaban dando los resultados a tal punto de que Emelec dependía de sí mismo para pasar la fase de grupos, lastimosamente tuvo un final trágico para sus aspiraciones al perder vergonzosamente 1-4 ante Talleres de Córdoba en el Capwell y el equipo brasileño Red Bull Bragantino que clasificó a costa de nuestros errores llegó a ser vice campeón, por lo tanto no quedó otra que apuntar las miradas en el torneo local donde Emelec llegó a ganar la primera etapa con sobra de merecimientos, ganándose el derecho de disputar la final y clasificar a la fase de grupos de la Copa Libertadores de América 2022.

La segunda etapa si bien se dieron buenos resultados como ganar un clásico después de dos años y terminar primeros en la tabla acumulada, no obstante el tener una plantilla corta, lesiones, suspensiones y tener que soportar continuamente errores arbitrales causó que no seamos campeones directos y que tengamos que disputar la final con el Club de Alto Rendimiento Independiente del Valle, quién ostenta actualmente el título de formar y forjar a los mejores futbolistas del Ecuador, el deseo de ser campeones era más grande que todo el territorio ecuatoriano, debido a que los negriazules son los que más se han beneficiado del pésimo arbitraje del fútbol ecuatoriano, además de que su presidente Michelle Deller forma parte de las altas esferas de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, la hinchada estaba muy emocionada porque era nuestra primera final en tres años y la oportunidad de salir campeones después de cuatro años, lamentablemente el destino estuvo en nuestra contra.

El horario, el clima, el arbitraje y errores propios futbolísticos derivados de los experimentos de Ismael Rescalvo y la falta de recambio causaron que se repitieran los mismos finales tristes de 2006 y 2010, lo primero hace referencia a que perdamos el campeonato ante un equipo canterano por no tener una plantilla extensa y una pésima defensa, lo segundo hace referencia a que vivimos una vez la humillación de cómo un equipo de la Sierra Ecuatoriana se nos lleve la Copa y nos dé la vuelta olímpica en nuestro estadio justo en un 12 de diciembre, de nada sirvió terminar primeros en la acumulada sino nos dieron la vuelta en la cara y en nuestra casa.

Fue un fin de año muy agridulce porque no obtuvimos lo que queríamos, pero deberíamos sentirnos orgullosos de ser emelecistas porque llegamos bastantes lejos, de 16 equipos quedamos segundos, sí segundos pero con fútbol, humildad, garra y corazón, aún con lluvia, burlas recibidas, bronca, frustración y hasta con lágrimas la hinchada aplaudió y reconoció el esfuerzo de los jugadores, dando entender que aún en la derrota y en medio de una pandemia el amor por el Club Sport Emelec está intacto y el Bombillo seguirá estando más encendido que nunca, el 2022 tiene que ser la revancha de Emelec, unidos los azules, todos con la fe de que volveremos más fuertes y todo el Ecuador y toda Sudamérica se arrodillará ante nosotros.

¡Viva El Club Sport Emelec!
! Emelec el Equipo Más Querido del Ecuador!
¡No Me Arrepiento de Este Amor ¡