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En su mirada se puede:  ver un sueño: ser:  futbolista profesional. Renso Mora, de nueve años, anhela ser un gran delantero “como Cristiano Ronaldo”. Se ve muy pronto entre:  los astros mundiales. Por ello, el niño,:  nacido en Nueva Loja, ingresó a la escuela de fútbol Antonio Valencia, del club Caribe Júnior, en: :  Sucumbí­os. Cuatro jugadores de esa provincia juegan en EMELEC juvenil.

Como él, son 200 los pequeños, de:  entre seis y 14 años, que aspiran a ser grandes figuras del balompié mundial.

Caribe Júnior es:  una nueva cantera del paí­s y representa a la Amazonia. De sus filas salieron jugadores que:  triunfan en clubes nacionales y extranjeros como
Antonio Valencia (Wigan, Inglaterra), Fidel Martí­nez (Cruzeiro, Brasil), los hermanos Álex y Miller Bolaños (Barcelona), Danny Cabezas (El Nacional), Geovanny Nazareno (Deportivo Quito), entre los más conocidos.

Por ello, se puede decir que este club es la productora de futbolistas de esta región, tal como lo son Esmeraldas y:  Chota, canteras naturales de talentos.

Para las divisiones formativas se presupuesta anualmente, en promedio USD 30 000. En tanto que el equipo de primera se financia con USD 200 000,:  refiere Saúl Vásquez, vicepresidente del club amazónico. “Lo que acordamos con los jugadores fue mantener el espí­ritu amateur (no profesional)”, indica el directivo.

El club, que se fundó el 20 de octubre de 1977, entrena al equipo de primera en el estadio Carlos Vernaza, mientras que los chicos, e incluso el plantel Sub 19, lo hace en las canchas de la Federación Deportiva de Sucumbí­os.

Caribe:  procura evitar malas experiencias:  al dejar escapar jugadores que formó. De los futbolistas antes citados, según datos de Vásquez, la entidad solo recibió dinero por la transferencia de – Toño” Valencia al Wigan inglés, por 22 000 euros (USD 29 920). “La FIFA nos ayudó“, aclara.

Si Renso Mora cumpliera el sueño de ser un astro, el club procurará, al llegar a los 18 años, de firmar un contrato para poder negociar su transferencia. “Pero si no quiere, nosotros no podemos retener a nadie contra su voluntad“, detalla Pedro Pablo – el papi” Perlaza, técnico del plantel principal.

Esta idea fue secundada por Vásquez, quien, sin embargo, recordó que la FIFA exige el pago por los derechos de formación.

Mientras tanto, y sin conocer aún lo que significa – derechos deportivos”, Mora se entrena con ahí­nco con el resto de sus compañeros. Bajo un fuerte sol y la humedad amazónica, el jueves 3 de octubre, el profesor Héctor Cabanilla los supervisó.

Cabanilla, de 34 años, también es jugador del equipo principal que participa en la Segunda categorí­a, y que aspira a subir a la Primera B del fútbol ecuatoriano. Es un proyecto que nació y se fortaleció al recibir el dinero por Valencia, cuya casa está al frente del estadio Carlos Vernaza.

Los chicos, que deben hidratarse permanentemente en un tanque de agua que está junto a las gradas, con baldes y otras fuentes, reciben para entrenarse uniformes (con el rostro del – Toño” en el pecho), chalecos y zapatos deportivos de marca Venus.

Los más grandes, desde los 15 años,:  con la ayuda económica que reciben -no quisieron revelar cifras- se compran pupos a su gusto.

Mientras que los chicos, la:  mayorí­a son oriundos de la localidad,:  los juveniles, en cambio,: :  provienen en gran cantidad de provincias, en especial de Esmeraldas, como – el papi” cuenta. Es él quien va en:  ocasiones a buscar:  talentos, en enero. “Otras veces, son ellos quienes vienen en busca de una oportunidad”, agrega.

Caribe Júnior les brinda, durante su formación, alimentación, vivienda en un hotel de la localidad y transporte. Además, dependiendo de sus capacidades, son llamados por Perlaza para el primer plantel. Y es que la confianza que depositaron en él fue clave para este éxito.

Perlaza es un ex jugador profesional que inició este proceso, con el respaldo del presidente vitalicio, Alfredo Orellana, y del actual titular Marco Polo Heredia.
¿Pero, por qué los juveniles buscaron el Caribe y no otro club de los grandes? Ellos mismos se responden. “Aquí­ me han enseñado mucho”, sostiene Ví­ctor

Chila, de la localidad de Borbón (Esmeraldas), quien llegó a Sucumbí­os en el 2006, cuando tení­a 15 años.

Al equipo:  llegan permanentemente:  chicos:  por referencias personales. Otros también han salido a probar suerte en equipos profesionales. Este año,: : :  Ramiro Perea, Luis Velasco y Miguel Segura, se enrolaron:  al plantel Sub 19 de El Nacional.

Mientras que a EMELEC se vincularon Fabricio Bagüí­, quien ya debutó con los:  azules:  ante Olmedo, en la última fecha de la segunda:  etapa; Wason Mina, Enner Valencia y Darí­o Obando.

“La intención nuestra es formar jugadores, exhibirlos y venderlos, para con eso solventar las divisiones formativas y el equipo de primera”, menciona el preparador fí­sico del club, Félix Villón.

Pero para que el proceso formativo sea completo, algunos jugadores se dedican paralelamente a los estudios, con el respaldo de la Federación Deportiva Provincial. Es el caso de Jefferson Echeverrí­a, de 16 años, y de Johnny Maldonado, de 18. Ambos, aparte de pertenecer al club y de ser seleccionados Sub 19 de la provincia, están en sexto año del colegio Quito. Estudian mecánica automotriz.

“Salimos del colegio a las 13:55. Llegamos al hotel a las 14:20. Almorzamos y luego vamos a entrenarnos a las 16:00. Y en la noche hacemos deberes”, detalla Echeverrí­a, con el overol sucio de grasa, luego de la clase con el profesor Luis Lalangui.

Caribe Júnior es la base, en sus diversas categorí­as, de la selección de Sucumbí­os. La misma suerte corrieron en su momento Valencia, Bladimir Pinos -arquero de Barcelona- y los Bolaños. Ellos también se educaron en esta institución, dirigida por Lenin Vera (rector) y Vilma Sandoval (vicerrectora), quien tiene buenos recuerdos de los futbolistas.

“Todos se graduaron en mecánica. Los motivábamos con medallas o placas cuando lograban méritos deportivos”, rememora. Y Renso:  va por este camino.

Con esfuerzo y sudor

La escuela de fútbol se llamaba en un inicio José Voltaire Villafuerte, porque fue él quien inició con las prácticas. Luego, en el 2006, decidieron poner el nombre del – Toño”.

Cristóbal Nazareno:  colabora en la formación en las categorí­as Sub 12 y 14. Héctor Cabanilla maneja las inferiores de 6 a 12 años y Pablo Perlaza a la Sub 19 y primera.

Lago Agrio cuenta con otros clubes además del Caribe Júnior. Ellos son Racing, Oriental, Chicos Malos y Consejo Provincial, pero ninguno cuenta con la infraestructura.

En el plantel de primera solo juegan seis oriundos de Lago Agrio: John Cabezas, Diego Jaramillo, Freddy López, Diego y Marlon López y Edgar Argudo, de 25 futbolistas.

Caribe Júnior fue fundado por Alfredo Orellana, quien hoy es el presidente de la Federación Deportiva de Sucumbí­os. Por ello, también es presidente vitalicio del club.

Los infantes de 6 a 12 años se entrenan los lunes, miércoles y viernes, de 15:45 a 16:30. Adicionalmente, los chicos de 9 a 12 años practican los martes, de 15:00 a 16:30.

por : Fabián Alarcón V.: 

Nueva Loja

para : Diario el Comercio

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